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domingo, 25 de octubre de 2020

Por qué la quise tanto

   Este tango tuvo una repercusión enorme a fines del año 1961. Quizás no sea un tema especialmente destacado en el aspecto poético, pero la música de Mariano Mores, le dio el impulso y el vuelo necesario para que se convirtiera en todo un éxito. Los versos son de Rodolfo Manuel Taboada. Una persona muy reconocida  como humorista, guionista de cine, autor de sainetes, e incluso periodista. Sus trabajos en radio y televisión fueron muy aplaudidos. Y de adolescentes nos deleitábamos con las páginas que firmaba en revistas como Patoruzú o Rico Tipo con el seudónimo de Tomás Elvino Blanco.

   En 1945 se había iniciado en el tango con  dos temas: Una tarde cualquiera, que llevaba música de los hermanos Puccio, guitarristas de Hugo del Carril. Un tema donde brilla su elegancia melancólica y sus dotes de verseador. Lo grabó Miguel Caló cantando Roberto Arrieta. Y Cosas de tango, con música de Tito Ribero que también llevó al disco Miguel Caló, pero esta vez con Raúl Iriarte.

                                    

Rodolfo M. Taboada

En este último tema muestra algunos destellos manzianos. La noche en un barrio, la luna posada sobre los adoquines, el malvón presente en los balcones y el bandoneón fileteando la madrugada con los fragmentos de una historia sentimental. Pintura de argumentos en el paisaje de la realidad palpitante. El desamor revierte en música. Y ese abanico de paisajes, pasiones, se convierte en cosas de tango...

   El impulso que recibiría tantos años más tarde con el tema que hoy me ocupa, serviría para que con Mores construyera un exitoso dúo que supo seguir ligando páginas y éxitos en cabalgata. Frente al mar, Ahora te llaman Lulú, El firulete, Me robaron la luna, Tu nombre y nada más, Taxi mío. Y era una época en que el tango estaba viviendo horas bajas, por el lo cual el mérito es aún mayor.

                                  

Mariano Mores y Hurgo del Carril

   Cecilio Madanes en setiembre de 1961, con su pericia habitual,  dirigió en el teatro Avenida la revista-espectáculo "Estrellas en el Avenida". Allí aparecían  nombres rutilantes como Hugo del Carril., Tita Merello, Tatos Bores, María Antinea y la orquesta-espectáculo de Mariano Mores. Tenía numerosos cuadros y en uno de ellos Hugo del Carril estrena este tango del título y fue ruidosamente aplaudido y ovacionado. Era el preámbulo de lo que le esperaba al tema. 

    El 12 de diciembre de ese año Hugo del Carril lo lo grabó acompañado por la orquesta dirigida por Waldo de los Ríos y a continuación orquestas y cantantes lo incluyen en su repertorio y  también lo llevan al disco. Pugliese-Maciel, Troilo-Rufino presentan versiones desgarradas, dramáticas de Por qué la quise tanto. Susy Leiva lo cantaba en el teatro Maipo y arrancaba grandes aplausos.

   En octubre de 1964 se estrena la película Buenas noches Buenos Aires que dirige el propio Hugo del Carril con guion de Rodolfo Taboada, actuando además del propio Hugo, figuras como Beba Bidart, Néstor Fabián, Ramona Galarza, Virginia Luque, Jorge Sobral, Susy Leiva, Tito Lusiardo y dirige los movimientos danzantes Víctor Ayos. Allí vuelve a cantarlo nuevamente el ahora director.

                                        


   Por qué la quise tanto arranca con un llamado instrumental potente y capacidad de transmisión emotiva de música y versos que salen pegando fuerte. Desbordando, rebozando energías y apareciendo el crujido de la incertidumbre, la carga de desamor y angustia...

Remotos acordeones
despliegan en la noche
sus pájaros de brumas
y un coro de fantasmas
que gritan en las sombras
preguntan y preguntan,
preguntan por qué lloro,
preguntan por qué canto,
por qué no la maldigo,
por qué la quise tanto... tanto...

   La música de Mariano Mores le da el apoyo al tema y exalta la atmósfera opaca del protagonista que busca escapar de su drama, entristecido, de sueños amorosos irrealizables, perdidos, difuminados. Reverbera el pasado  envuelto en la apretada melodía, uniéndose versos y música de manera estrecha. Esa música que inunda el espacio con una inmediatez de presencia verdadera y eleva el mensaje cantado es pura contundencia. Y la experiencia emocional naufraga en la desolación íntima..

Yo sólo sé que fue el remanso de mi vida gris,
que en el calvario de mis días fue una tibia luz,
que bendigo esta negra cruz,
que está aquí... y está ausente...
y sangra en mis labios desesperadamente.

Las sombras implacables
jugando con mi angustia
me acosan y preguntan,
preguntan por qué en vano
la espero todavía;
por qué vivo soñando
que alguna vez fue mía... mía...

Aparte de las versiones grabadas que cité, la de Hugo con la orquesta de Waldo, y las de Mores con su hijo Gabriel, con Hugo Marcel, hubo muchas otras debido al éxito del tema. Mores la quiso grabar con Hugo del Carril pero se presentaron problemas y fue imposible. Entonces la registró con Miguel Montero el 21 de noviembre de 1961. Es la que podemos escuchar ahora.

                                   

6 comentarios:

  1. Qué regalo nos has dado com ésta bellísima historia! Amo la canción desde la primera vez que la escuché y me he enterado hoy de muchas cosas. Entre otras, qué fue compuesta en el mes en qué nací, ja ja! Así que la quiero más Ahora

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  2. Qué regalo nos has dado com ésta bellísima historia! Amo la canción desde la primera vez que la escuché y me he enterado hoy de muchas cosas. Entre otras, qué fue compuesta en el mes en qué nací, ja ja! Así que la quiero más Ahora

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    Respuestas
    1. Bueno, me alegro por la parte que me toca. Saludos cordiales.

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  3. Es un tango "FANTASTICO" y la voz de -HUGO MARCEL- lo engalan!!!

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    Respuestas
    1. Si, Marcel, Hugo del Carril,Montero, se lucieron con este bello tango.

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  4. Una obra clásica e inmortal de la Música Ciudadana.
    Por siempre presente el Maestro Mariano Mores.

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