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viernes, 24 de diciembre de 2021

¡FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO!

 ... les deseo a todos los amigos seguidores de esta página que seguirá latiendo con el sonido de los instrumentos y las voces que bordaron el tango. Y lo siguen enalteciendo.

   Que tengáis una hermosa Nochebuena navideña y la consiguiente Navidad, y un Año Nuevo que borre finalmente las huellas de esta pandemia que nos azota y nos permita disfrutar de la vida sin traumas.     ¡De cuore!                 

                                   


                                   
                                

                               
                                        


       
                                    

                                            

jueves, 23 de diciembre de 2021

Entrevistita a Vanesa Villalba

Gz- ¿Qué te cansa en el medio del tango?

V.V.- Las tantas veces que veo falta de humildad, esos códigos raros: que si para alguien bailas mal, no te saludan; que si soy un súper milonguero y no me gusta tu demostración, le doy la espalda a la pista e incluso empiezo hablar fuerte; que si soy más reconocido directamente puedo no saludar y creer que solo existe mi Tango ¡Esas cosas ..!. ¡Ésas son las que más me molestan! 

                                 




GZ- ¿Dónde y con quién descubriste el Tango?

VV- Empecé por una casualidad, mi hermana quería bailar y mi mamá nos anotó a las dos, finalmente a ella no la dejaron porque era muy chica y yo empecé a estudiar en la Escuela de Danzas José Jeglia, con Haydeé González y Roberto Guichenduc. Al poco tiempo conocí a Laura Mangione y José María Luna quienes tenían un ballet de tango en Zárate. Fui hasta allá y quedé maravillada, hacían Tango Escenario, desde allí no paré más.Comencé a visitar milongas, a estudiar con varios maestros y quizás la que más me marcó fue Alejandra Mantiñán, quién me mostró cuánta riqueza había en el rol femenino.

GZ- El futuro del tango, según vos ¿por dónde pasa?

VV-  Creo que primero debemos reconocer que el tango, como otras danzas, tiene necesidad de evolucionar, aprendiendo que hay profesionales. Debemos pensar y aceptar que el baile popular cambió. Es necesario evolucionar porque la música de tango ha evolucionado. Creo que el futuro está en comprender eso y aceptarlo, tomarlo y así guiar, entre tradición y actualidad, sin crear una grieta entre las generaciones. Así creamos un camino en común.

GZ- ¿Un buen recuerdo? 

VV-  Un buen recuerdo: cuando entré a Forever tango. Después de ver tantos videos, de escuchar tanto la música, me convocaron, fue un sueño cumplido.

GZ- ¿Un mal recuerdo?

V.V.- Los tantos prejuicios que tuve que afrontar solo por bailar Tango Escenario


GZ-3 tangos , 3 orquestas, 3 bailarines.

VV-

Frente al mar

Danzarín

Gricel

 

Pugliese

Troilo

Di Sarli.

 

Alejandra Mantiñán

Marcela Durán

Natalia Hills


GZ- ¿Cuál es la mejor manera de terminar una milonga?

VV- Con el recuerdo de la magia; de una tanda y un abrazo…

(Gazzetango - Italia)


miércoles, 22 de diciembre de 2021

Entrevistita a Facundo Piñero

 

GZ – ¿Qué te cansa en el medio del tango?
FP-Las peleas por los estilos, por las épocas y por la evolución del tango.
No me cansa tanto las críticas sin fundamento, sino que la gente que necesita aprender no es objetiva, no leen, no miran videos, no aprenden, sólo repiten lo que los acerque a ser más tangueros. Siempre la generación anterior criticó a la siguiente, un gran ejemplo es la música, para ser claro.

   
                                     

GZ – ¿Dónde y con quién descubriste el Tango?
FP-Descubrí el tango en mi ciudad Llavallol, en la escuela primaria cuando tenía 11 años.
Mi profesora Susana Bernal armó un acto escolar con Tango, luego armó un Ballet y bailábamos en otras escuelas, milongas, peñas y torneos.
A los 14 años tomé clases privadas con Los Véliz, ellos viven en mi ciudad, yo no sabía de su peso en el tango. En la primera clase me hicieron bailar y luego yo les pedí lo mismo...¡jája!
Esa semana me invitaron a un show de tango en el centro, yo los buscaba por todos lados hasta que me doy cuenta que estaban arriba del escenario. Ahí descubrí que quería ser bailarín de tango.
A los 15 entré al ballet de Mora Godoy, donde aprendí con muchos maestros increíbles, pero el click lo hice cuando conocí las primeras milongas: La viruta, Canning, etc. Ahí descubrí lo que era la improvisación.

GZ – ¿El futuro del tango, según vos por donde pasa?
FP-Podría decir que el futuro del tango pasa, por lógica, por las nuevas generaciones.
Pero pienso que depende de los valores y las raíces que los maestros les dejamos a los nuevos.
Es darles el permiso de crear , de ser auténticos, de investigar, como lo han hecho muchos referentes. Además dejarles en claro una base, un lenguaje y la forma de la esencia. Para que el tango tenga futuro tiene que evolucionar gradualmente, logrando una mejor versión de sí mismo. Con la misma manera de expresarse y no cambiando repentinamente como pasa, porque es ahí cuando va en contra de los intereses populares.

GZ – Un buen recuerdo, un mal recuerdo?
FP-Un buen recuerdo, en mi primer trabajo, el espectáculo Tanguera, todos los días escuchaba anécdotas y consejos de Maria Nieves en el camarín, y terminando la temporada pude bailar con ella en un bis que se hacía con todos los varones.
Un mal recuerdo, cuando dejé las compañías de grupo para comenzar a formar un producto de pareja. Pasé bastante tiempo sin bailar.

GZ – 3 tango , 3 orquestas, bailarines.
FP-Frente al mar.
El último café.
A Evaristo Carriego.

Pugliese
Troilo
Di Sarli.

Miguel Angel Zotto
Carlos Gavito
Pancho Pey.

GZ – Cual es la mejor Manera de terminar una milonga?
FP-Con los pies doloridos de tanto bailar.

(La GAZZETANGO-Italia)



martes, 21 de diciembre de 2021

Bien milonga

                                             Tu corazón era un tango
                                             y  un bandoneón tus caderas,
                                             dormido en las sombras
                                             de tus ojeras.
                                             Moraba un tango en tu alma

    A todos los milongueros de ambos sexos nos mora un tango en el alma. Y lo llevamos puesto a  la pista de baile para disfrutar con la música que nos invita a milonguear. Es lo que nos pasa todos los Martes del año cuando acudimos a la entrañable pista de la madrileña CASA de ARAGÓN (Pza. República Argentina nº 6), para disfrutar en BIEN MILONGA.

                            

   Y nos damos la consabida vueltita por diferentes rincones del planeta donde el tango es santo y seña de la cada día más abigarrada cofradía milonguera.

   Arrancamos por el European Tango Championship & Festival 2019, realizado en Bellaria (Italia). Allí, Sabrina y Rubén Veliz se mandan con el tango Mi dolor, por la orquesta de Juan D'Arienzo, cantando Osvaldo Ramos. 

                             
   Seguimos en el mismo Festival de Bellaria, porque también estuvo la pareja integrada por Facundo Piñero y Vanesa Villalba, que en su turno se lucieron bailando el valsecito Violetas, por la orquesta de Ricardo Tanturi, con la voz de Alberto Castillo.   

              

   Un paseíto hasta la capital itálica, y nos metemos en el Roma Tango Meeting, para ver a Carlitos  Espinoza Y Noelia Hurtado que se bailan la milonga Sacachispas, por la orquesta de Julio De Caro, cantando Luis Díaz.

                 

 SÍ, se me piantan los remos, que quieren milonguear a tope...Y el cuore, ni te digo...     

  

lunes, 20 de diciembre de 2021

Historia y filosofía del tango

    Este artículo apareció publicado en la revista "El Hogar", el 10 de diciembre de 1926. Realmente no  tiene mucho de interesante. Tampoco su autor dice cosas que valgan la pena pese al hecho de ser publicada en aquellos tiempos iniciáticos del tango y la danza del mismo. Pero, así y todo, creo que vale la pena tenerlo en cuenta precisamente por la data de la publicación.
 


viernes, 17 de diciembre de 2021

La viajera perdida

    Los tenemos un poco olvidados a esa yunta de creadores de canciones, tangos, valsecitos y milongas que retratan toda una época histórica de Buenos Aires, de la Argentina, de los mazorqueros, los años de Juan Manuel de Rosas. Y lo más importante: el estilo. Porque todos esos temas llevan la firma de una persona que enriqueció notablemente la poesía tanguera y dejó junto a Maciel un legado muy valioso.

                                       

Héctor Pedro Blomberg

   Nacido en  en 1890, hijo de paraguaya, nieto de un marino noruego y sobrino nieto del mariscal Francisco Solano López, Blomberg publicó su primer libro de poemas a los 23 años de edad. Antes de convertirse en viajero incansable, hizo de todo. Fue periodista de La Nación, escritor, poeta, autor de numerosos libros, guiones teatrales, cinematográficos y radiales, profesor de inglés, y colaboró en numerosas revistas de la época (Caras y caretas, Fray Mocho, La novela semanal, El Hogar).

   A sus 21 años, paseando en el puerto, vio un barco que estaba por zarpar hacia Europa, conversó con dos marineros, se puso de acuerdo, corrió hacia su casa en el barrio de Monserrat, armó una valija con sus ropas y se alistó en el buque, comenzando así su vida viajera, que en este caso duró dos años. Pero ello no le impediría escribir siempre sus temas tangueros con imágenes poéticas que reflejaban la historia argentina o el día a día de su andar porteño.

                                      

Enrique Maciel

   Blomberg y el Negro Enrique Maciel (Pianista-guitarrista-compositor), se conocieron en la década del veinte y su obra recalaría casi en exclusividad en el repertorio popular de Ignacio Corsini. Maciel -que sería director de su propia orquesta- era uno de los famosos y brillantes guitarristas que acompañaban a Corsini. Varias obras del dúo Blomberg-Maciel escalaron rápidamente en la predilección popular y quedarían para siempre en la historia del género: La pulpera de Santa Lucía,  La mazorquera de Monserrat, La viajera perdida, Violines gitanos, Los jazmines de San Ignacio, Tirana unitaria, La canción de Amalia, Me lo dijo el corazón, Siete lágrimas, La china de la mazorca y La viajera perdida, entre otros.

    Hoy me ocupo precisamente de esta página que supo recuperar Aníbal Troilo, logrando una brillante interpretación del tema, con la voz impagable de Edmundo Rivero, en 1949. Los versos están dedicados a Alicia Elsa French, descendiente del  prócer de la Revolución de Mayo, Domingo French.  Fue secretaria de Blomberg en París, cuando éste era corresponsal del Diario La Razón entre otras labores. Alicia era la encargada de difundir  en varios medios las notas sobre el tango, que escribía Blomberg. Se había diplomado en Filosofía y letras, y enfermó, muriendo tempranamente, cuando trabajaba con el poeta, Éste, muy afectado por el tema, le dedicó los versos que Maciel musicalizaría y lanzaría Corsini en 1930.


Vestida de blanco, sentada en el puente,
leía novelas y versos de amor,
o, si no, miraba la espuma que hirviente
cantaba en la estela del viejo vapor.
En noches serenas, soñando a mi lado
mareados de luna y ensueño los dos,
sus ojos miraban el cielo estrellado
pensando en el puerto del último adiós.
 
Pasajera rubia de un viaje lejano
que un día embarcaste en un puerto gris,
¿por qué nos quisimos, cruzando el océano?
¿por qué te quedaste en aquel país?
Aún guardo la vieja novela que un día
dejaste olvidada sobre mi sillón,
escrito en la tapa, tu nombre: “María”
después una fecha y un puerto: “Tolón”.
 
¿Aún vives y sueñas? Quizás hayas muerto
pero en mi nostalgia romántica y gris,
Espero encontrarte soñando en un puerto
bajo el claro cielo de un dulce país.
Te amaba y te fuiste. Seguía el navío
por mares de brumas y puertos de sol,
tu sombra lejana quedó al lado mío:
un sueño de Francia y un verso español.
 
Pasajera rubia, viajera perdida
que un día en un puerto lejano se fue,
dejando una extraña nostalgia en mi vida
acaso ni sabes que yo te lloré.
Me da su perfume tu blanco pañuelo
tu nombre, María, me da su canción,
reflejan tus ojos la luz de otro cielo
te llevo en el barco de mi corazón.

   Corsini lo grabó el 7 de marzo de 1930. Y la impecable versión de Aníbal Troilo con la voz de Edmundo Rivero le dio un espaldarazo total a este hermoso tema. Lo llevaron al disco el 20 de octubre de 1949. Lo escuchamos.