Explicar qué es ser milonguero es realmente muy difícil porque el sentimiento de esta hermosa emoción es algo único en cada persona. Es casi imposible poner en palabras, pero voy a tratar de hacerlo, y espero que pueda hacerlo sin ofender el sentimiento de nadie.
Ser milonguero, primero tenés que tener tu propio estilo de baile. Eso significa que posees un sentimiento único por la música, ritmo, cadencia y abrazo. Cuando tenés esto, la música te invade el cuerpo y la mente, y en este momento y solo en este momento, la química empieza, lo que vos realmente transmitís a tu pareja – como si fuera un diálogo, susurrando, deslizándose en el piso con sacadas, corridas, giros, bailando uno para el otro, y no para la gente. En este momento cuando ambos están escuchando la magia de la música, la piel de uno y la piel del otro, la fragancia, el tacto produce el milagro de algo parecido a un mantra, y el yin y yan están ahí. Estamos bailando tango.
Las prioridades de un milonguero son el sentimiento y la mujer. Los códigos son como los mandamientos que nacieron con el tango, y la música se define en tres partes. La primera es una pregunta, la segunda es una pausa o prólogo, la tercera parte contiene la respuesta. Todo eso está en nuestro sentimiento y éste es el porqué los milongueros improvisamos, teniendo nuestro propio placer, y nuestro propio estilo con el ritmo y la cadencia.
Hoy, la gente enseña con diferentes métodos, pero el tango, el real tango de salón, no tiene un método, porque es un sentimiento. La técnica y la coreografía son solo para demostraciones. Este es un tango que se ha venido aprendiendo durante horas y horas de ensayo para el negocio de show. Hay centenas de parejas haciendo lo mismo, y solo unas pocas de ellas, digamos diez o quince – son realmente buenas, porque ellas son diferentes y eso es otra cosa.
Cada bailarín de las calles, aquellos que practicaban en las esquinas y los parques con otros hombres desarrollaban una técnica natural sin saberlo. Sus pasos y su sentimiento eran la técnica.
Mi consejo es caminar, caminar con la punta de los pies y siempre con la música, caminar y practicar siendo tú mismo y no ser la copia de otro.
Ricardo Vidort
(Esta nota ya la publiqué en 2021, pero vale la pena recordarla:)
Ricardo Vidort en una exhibición con su compañera.