Translate

martes, 27 de enero de 2026

Horacio Salgán

 Porteño de ley, nacido en la calle Gallo, el 15 de julio de 1916, con apenas 3 años veía a su padre castigar el piano y se enamoró del instrumento. Sus primeros estudios musicales los desarrolló en la modesta academia del maestro Luppo, en el barrio de Caballito.  A los 13 ya era un  aventajado alumno del Conservatorio Municipal y consumado intérprete de Bach, Beethoven, Ravel, Debussy y Chopin.

En su casa escaseaban los recursos y a los 14 tuvo que salir a pelearla con sus manos fugitivas, tocando en orquestinas, casamientos, como organista de Iglesia y solista en las matinées de un cine en Villa del Parque. Cuando se sentó en ese taburete del cine Universal, Salgán ya había frecuentado la fuga, la armonía y el contrapunto. 

                       


Pero lo exaltaban otras músicas más íntimas, como a Borges, y el tango lo estaba llamando. Lo portaba en sus genes como una revelación epifánica, aunque antes fue folklorista acompañando al dúo Martínez-Ledesma, sucediendo a dos antecesores de lujo: El Mono Enrique Villegas y Carlos García. También tocó música tropical junto a Angel Riera.  A fines del 2000 recordaba:

"Yo me crié en el tango. Cuando era chico, cuando era joven, se tocaba tango como cosa principal, sin perjuicio de que hubiese otros géneros como los valses y los pasodobles. Pero el tango era la música nuestra y estaba a todas horas y en todos lados...".

Elvino Vardaro primero y Juan Caló luego, lo llaman a formar en las filas tangueras fugazmente. El legendario Roberto Firpo cambia el piano de su orquesta por la batuta y contrata a Salgán para el teclado. Ya había secundado a diversos cantantes en emisoras, era organista fijo en Radio El Mundo, estudió y se familiarizó con el contrabajo y saxofón, perfeccionándose en piano con Scaramuzza, Spivak y Amelia Weigand.

De 1936 -tenía 20 años- es su primer arreglo musical para la orquesta de Miguel Caló: el tango "Los Indios", de Francisco Canaro. Fue incluso una de las primeras orquestaciones, porque entonces, salvo excepciones, no se arreglaba. se estilaba que los segundos violines y bandoneones pusieran unas voces paralelas a los primeros.

                                


Pero su primer tango -"Del uno al 5"-, compuesto dos años antes, ya le había dado chapa de tanguero de ley. A los diez años de edad vio sobre el escenario al sexteto de Julio De Caro y su sueño dorado de emular a aquel ejemplar conjunto, lo cumplió en 1944, cuando armó su propia orquesta que debutaría en el estrechísimo palco de la Confitería Diamante, en Rivadavia y Castelli.

Las motivaciones que lo empujaban a formar su conjunto las definiría así: "En ese entonces actuaban muchas orquestas típicas, pero ninguna expresaba el tango como a mí me gustaba. Es posible que parte de esa diferenciación de sensibilidades tenga este origen: Dos o tres generaciones atrás, probablemente mis bisabuelos, fueron negros. Tal vez de ahí viene mi manera de sentir y de tocar las síncopas, por ejemplo". 


Podemos escuchar a Horacio Salgán con la orquesta Filiberto interpretando su tango: "A fuego lento":

                                  



                                  


No hay comentarios:

Publicar un comentario