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jueves, 11 de mayo de 2023
Osmar Maderna
lunes, 8 de mayo de 2023
El tango bailado (2)
De aquellas figuras iniciales han desaparecido muchas, pero la originalidad de la sociedad de cuerpos, permite una infinita posibilidad de invención. Muchos pasos se han ido puliendo y mejorando, y sobre aquellas figuras se han ido tejiendo y mejorando dibujos, enriqueciendo lo que crearon algunos grandes bailarines como El Cachafaz, Tarila, El Negro Cotongo, el Mocho Undarz, Miguel Bucino, Antonio Todaro, Portalea, Lampazo, Cantinflas, Tim, Lavandina, el fino Ribera y tantos anónimos de aquella inmensa masa de milongueros porteños del 40 y 50.
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| El Cachafaz y Carmencita Calderón bailan en la película "Tango" |
Muchas de dichas figuras las legaron a sus sucesores sin tomar conciencia del servicio que prestaron al tango, porque ellos iban a jugar, crear y pasarla bien en la pista junto a las parejas de turno. Cuando un italiano bautizado artísticamente como Rodolfo Valentino baila el tango en aquellas películas mudas, le hizo un gran favor a la música rioplatense por la difusión mundial que le dio.
Pero, evidentemente no era el tango porteño lo que él bailaba, por desconocimiento y por no apoyarse en la supervisión de milongueros. Valentino popularizó en Europa especialmente aquella línea recta, ir de un punto a otro y regresar. Y los movimientos del tango argentino son totalmente distintos. Los que realiza la mujer son alrededor del hombre y los de éste en derredor de la mujer.
Son movimientos envolventes que derivan en desplazamientos circulares, envolventes, naturales. Figuras redondas. Lo importante del tango no es el lucimiento del hombre ni el de la mujer en forma individual, sino la estética de la pareja en forma conjunta, como si formasen un solo cuerpo. Esta interrelación es la que le da forma a una unidad total y es lo que deben perseguir aquellos/as que quieren bailar bien el tango.
Con el acoplamiento de ambos cuerpos en total armonía desaparecen los esfuerzos y el baile se transforma en una articulación singular, sin rigideces, donde cada uno de los integrantes de la pareja ha entendido que debe ceder, adaptarse y complementarse con su compañero/a. El mito de que el hombre indica órdenes y la mujer obedece y lo sigue, ha pasado a la historia del tango.
Es fundamental la comunión entre ambos cuerpos. Al estar fuertemente unidos en el abrazo de los cuerpos, los integrantes de la pareja están obligados a entenderse entre sí, a "comunicarse" en la traslación de los cuerpos en tiempo y espacio. Claro que deben asumir que el tango es Sentimiento y uno de los fundamentos básicos para poder bailarlo con intensidad y delectación es precisamente eso: Sentirlo.
Saber escuchar la música, distinguir la diferencia entre las partes rítmicas de cada tema y orquesta, respetar los espacios propios y los ajenos y gozar con una coreografía única, maravillosa.
Cuando el tango nació en las orillas de Buenos Aires, había mayor proporción de extranjeros que nativos en la Gran Aldea porteña. Y esta música rezuma la nostalgia de los inmigrantes que venían de tierras muy lejanas, la influencia afro en la danza, la soledad del gaucho, el exhibicionismo del compadrito, la insolencia de aquellas mujeres con su desprecio a una sociedad pacata y el crisol de músicas que arribaron al Río de la Plata.
El tango es una danza única que implica una aventura con final incierto. La única certidumbre que arrastra consigo es la misma que dice: "El que prueba el mate, vuelve..". Y el/la que decida iniciarse en el misterio y la pasión del tango bailado -una danza única-, no podrá detenerse ya y volverá por siempre a las pistas, al compás de un tango, una milonga o un valsecito porteño.
Allí encontrará a una pareja del sexo opuesto para que, una vez enlazados, aunque estéticamente autónomos en el trasfondo del alma, en la intención ornamental que acuña las figuras, hombre y mujer harán de este antiguo contrapunto: Armonía.
Dos voces de un mismo acorde coreográfico.
El Tango bailado (1)
Ya sabemos que el Tango es una tríada de música, canto y danza. Pero, en su etapa fundacional, cuando aún no existían las partituras ni se habían compuesto piezas musicales, los empíricos ejecutantes intentaban seguir las evoluciones de los bailarines en la pista, improvisando sobre una melodía. que alguno de ellos iba inventando.
En esa gestación inicial del fenómeno TANGO, queda cuadrada definitivamente la tesis de que esa expresión musical nació como reclamo danzante, por delante de las demás expresiones que se le fueron agregando, como el nivel académico de los músicos, la poesía, los cantantes y las orquestas para ser escuchadas. Es un hecho cierto que el tango no tuvo buena carta de presentación porque al abocetar su etología hay que tener en cuenta que, para la época en que salió a escena era revolucionario, atentatorio contra las buenas costumbres y la moral imperante al producirse el abrazo de los cuerpos que la sociedad no bendecía precisamente. Y todas la danzas de la época se bailaban con los cuerpos visiblemente separados.
La influencia de los negros es visible en esta etapa inicial. Sus movimientos de pelvis y caderas, con el hombre y la mujer fusionados se veían lascivos, más que sensuales. El tango primerizo, por la intervención de la flauta en aquellos tríos que completaban la guitarra y el arpa o violín, hizo que la música fuese pícara, retozona, alegre. Cuando ingresa el bandoneón en la música ciudadana porteña, adquiere una dimensión más recoleta, íntima, sentimental. Así el tango pasa a otro estadio y cambia incluso el comportamiento de los bailarines.
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| Compadrito afroargentino circa 1910. Colección Silvio Killian |
La evolución de los compositores y ejecutantes marcha pareja con la del tango y de los danzarines. "Hecho de polvo y tiempo el hombre dura menos que la liviana melodía", verseó Borges, y ahí está el ejemplo de las hermosas páginas tangueras que recorren el mundo mucho después de su nacimiento, acompasando los pasos de los bailarines en la pista. Las danzas de moda eran la mazurca, lanceros, valses, polkas y habaneras, cuando los compadritos y los negros se lanzaron a bailar el tango condenado. Ellos inventaron los cortes y quebradas que lo diferenciaron de otras danzas, aunque provenían del candombe negro.
El corte consistía en quebrar la marcha y las quebradas en quiebros del cuerpo, bastante lujuriosos que se hacían en la detención de la marcha. Los compadritos, que provenían de suburbios pobres y que representaban una caricatura de los compadres -generalmente gente de acción, especie de guardaespaldas de caudillos políticos-, incorporaron el entrecruzamiento de piernas con su compañera mientras iban haciendo los cortes. Y lo que hoy resultaría sensual, o simplemente vistoso como se les ve realizar a bailarines actuales en escenarios, para la época eran totalmente obscenos. De ahí la proliferación de "salones decentes" donde había carteles que rezaban "Prohibido bailar con cortes".
Pero el hibridaje entre el negro y el compadrito sigue creando coreográficamente, ignorando las rigideces de la moral imperante. Y así van naciendo el ocho, la corrida, la medialuna, la sentada, el doble ocho, el molinete, la refalosa, la tijera, la estrella, la vuelta del perro, el cuatro, el balanceo, la cepillada, los ganchos, las tocadas, la asentada, las boleadas, las cachetadas, el cerrojo, la patadita (que se da en el trasero de la mujer), la corrida garabito, el paso cruzado, la rueda, la refilada, el volteo...
Fueron los bailarines iniciales quienes marcaron a los músicos el tempo o la intensidad del ritmo, o la gracia de sus actuaciones. Imponen la novedad de marchar él hacia adelante y ella hacia atrás y cada tantos compases de música, con frecuencia arrítmica que es uno de los atributos del talento milonguero, introducen ese desconocido procedimiento: detener la caminata. Y en esa suspensión -sin soltarse arriba, pero independizando transitoriamente las piernas- intercalan las figuras. Esa genialidad de denomina en principio Quite. Posteriormente se la conocerá con el clásico nombre de Corte.
(Continuará)
domingo, 7 de mayo de 2023
¡Feliz Día de la MADRE1
viernes, 5 de mayo de 2023
Tangos para el extranjero
ASTOR PIAZZOLLA
-He llegado a una conclusión -y creo haber ganado en experiencia-: estamos equivocados cuando en Buenos Aires suponemos que para el extranjero hay que hacer un tipo de tango acorde con la modalidades de los países a los que se quiere llegar. Lo que gusta es lo autóctono nuestro, lo que hacemos acá todos los días.
-Creo que los conjuntos que salgan del país, deben ser dirigidos por músicos, en el sentido cabal de la palabra y si es posible que el director sea a su vez orquestador, caso contrario, deberá llevar uno bueno en el conjunto. Digo esto, porque en muchos lugares no se puede contar con cuerdas, bandoneones no existen y los instrumentos de viento hay que adaptarlos al tango.
También porque a veces no se disponen de músicos como para formar conjuntos chicos y otros conjuntos grandes. Todo aquel que salga del país, debe llevar entres sus músicos a solistas de reconocida capacidad, dado que la labor de éstos es preponderante. Es posible que en muchas partes no entiendan el tango, pero nunca podrán decir que el pianista, por ejemplo, no toca bien si se trata de un buen instrumentista.
En cuanto al tango cantado, se puede superar la diferencia de idiomas, merced a melodías sencillas que lleguen al oído de los oyentes.
HORACIO SALGÁN
Autenticidad para el exterior
Hablemos del tango en el exterior, con la mejor intención, sin duda, se han hecho tentativas para adaptar el tango en su instrumentación, para complacer al público extranjero, agregándoles saxofones, acordeón, trombones, etc.
Sin perjuicio de que apoyemos todo intento de renovación con bases serias para dar variedad al tango, creo que hay que aspirar a que se toque y se conozca en el exterior de la manera a que estamos acostumbrados, es decir, con la inclusión del bandoneón y conservando en todo los posible un sabor porteño.
Que yo sepa, jamás nos han enviado foxtrots instrumentados para bandoneón, y han hecho bien. Los que quisieron ejecutar jazz tuvieron que aprender saxofón y tan cierto es, que este instrumento era muy poco conocido hasta que comenzó el auge del género jazzístico.
Por consiguiente, todo aquel que tenga interés en tocar el tango, como es, que aprenda bandoneón. No significa esto que una ejecución en la que no haya bandoneón no pueda ser un tango, pero en principio y para hacerlo conocer bien, es de desear su inclusión. En etapas sucesivas se podrán hacer todas las modificaciones posibles.
Y que no andamos desencaminados en esta idea del bandoneón, es que en Japón y en Francia, por ejemplo, existen ya muchos amantes del tango que han aprendido este expresivo instrumento.
Tratemos pues, de hacer llegar al resto del mundo expresiones genuinas de nuestra música popular y tengamos fe en el tango que tiene méritos de sobra.
(Año 1957)
jueves, 4 de mayo de 2023
Si volviera Jesús
Este tango de Dante A. Linyera que, se llamaba en realidad Francisco Bautista Rímoli, condice con las ideas libertarias de su autor, a quien ya le he dedicado un par de notas en esta página. Un poeta que en el contexto de su obra mezcla un poco de Carriego, algo de Carlos De la Púa y el mismísimo Discépolo. Siempre buceando en la injusticia social, la miseria, y ese suburbio con los claroscuros de la existencia, donde incluso la pobreza empujaba al delito.
Álvaro Yunque le enseñó a componer versos cultos que publicó con los seudónimos de Carlos Onofre Alvear y Arnaldo Demos. Pero volvió a su rumbo poético, dedicado a la expresión popular en la cual volcaría todo su sentimiento y también su ternura. Sus poesías del arrabal porteño las vertió en Semos hermanos, un libro aparecido en 1928.
La voz narrativa es omnisciente y en la historia de lo pequeño, su voz permite ver algo más que meras figuras literarias que luego se harán musicales, aunque al oyente le sorprenda encontrar a Jesús, Caifás, Pilato o Judas en los versos cantados. Al fin de cuentas Dante Linyera era un apasionado defensor de las causas justas, y su tono elegíaco rebosa de realidades, en una época donde la injusticia social estaba instalada con peso de lápida.
El vate del porteño barrio de San Cristóbal, que fue periodista, trabajó en varios medios, fundó una revista infantil y otra deportiva además de La canción moderna que se convertiría más tarde en Radiolandia, nació en 1903 y falleció en 1938, a punto de cumplir sus jóvenes 35 años. Pero su obra, incluso por eso, es muy importante. Porque le alcanzó para concebir temas como éste al que el bandoneonista Joaquín Mora le pondría música.
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| Dante A. Linyera |
Si volviera Jesús es la mirada de un luchador sobre la realidad de un mundo envuelto en guerras. De una época donde las desigualdades, la opacidad y turbiedad de la vida diaria, la pobreza de una gran parte de la sociedad, el maltrato social, formaban gran parte de la existencia. Por eso su pensamiento le permite ver y retratar algo más que meras figuras literarias, en el tema que recordamos.
que miras al mundo, clavado en tu cruz,
veinte siglos hace que en tu triste tierra
los locos mortales juegan a la guerra.
Sangre de odio y hambre, vierte el egoísmo
Caifás y Pilato, gobiernan lo mismo,
y, si en este siglo de nuevo volvieras
lo mismo que entonces, Judas te vendiera.
lo harían torturar.
La mujer engaña
y el hombre se ensaña
y no hay sol ni pan
para el pobrecito
que aún cree, bendito
que existe bondad...
Si volviera Jesús
otra vez con tu cruz
tendrías que cargar.
La injusticia impera. ¿Dónde está el amor
que tú predicaste, dulce Redentor?
Magdalena vaga por los callejones
apedreada, hambrienta... Mandan las pasiones...
Ya todo se compra y todo se vende
la inocencia sufre: nadie la comprende...
¡Que razón tenías! ¡Que razón que aterra!
¡Oh, Jesús, tu reino, no era de la tierra!
martes, 2 de mayo de 2023
Carta de Piazzolla a Gardel
Buenos Aires, año 1978
Querido Charlie: Quizás llamándote Charlie te acordarás del pibe de 15 años que vivía en Nueva York, que era argentino y que tocaba el bandoneón. además, trabajó de canillita contigo en "El Día que me quieras". Te puse Charlie cuando me preguntaste en tu casa, cómo se decía Carlitos en inglés. ¿Te acordás cuando te llevé el muñeco de madera que había tallado mi viejo? Esa mañana me dedicaste dos fotos, una para Vicente Piazzolla y la otra "para el simpático pibe y futuro gran bandoneonista". De 1934 a hoy, 1978, pasaron 44 años, y realmente no te fallé.
¿Te acordás cuando me llevabas a tus filmaciones en los estudios Paramount de Long Island? Febrero de 1934, la peor nevada del año, 2 metros de alto y 10 bajo cero, y yo tu traductor de piropos a las pibas que te querían conocer. Nunca olvidaré las dos bicicletas que agarramos con Tito Lusiardo y rompimos tratando de entrar en calor. Por las tardes solía acompañarte a que te compraras ropa en las grandes tiendas de Neva York. Recorrimos Saks, Macy's, Florsheim, y al fin te compraste tus dichosas camisas con rayas verticales y horizontales. Docenas de ellas, zapatos de charol, borsalinos, etcétera, como si te sobrara la guita. Te mostré toda mi ciudad (estaba orgulloso de saber tanto; también... hacía ya 11 años que vivía allí), sobre todo mi barrio, Greenwich Village, adonde te llevaba a conocer las mejores cantinas italianas, y vos, con problemas de busarda, te cuidabas; sin contar la vez que viniste a casa donde probaste los ravioles de la nonina Asunta, además de un final de buñuelos de membrillo. ¡Cómo te gustaba comer bien!
Jamás olvidaré la noche que ofreciste un asado al terminar la filmación de "El día que me quieras". fue en honor de los argentinos y uruguayos que vivían en Nueva York. recuerdo que Alberto Castellano debía tocar el piano y yo el bandoneón, por supuesto para acompañarte a vos cantando. Tuve la loca suerte de que el piano era tan malo que tuve que tocar yo solo y vos cantaste los temas del film. ¡Qué noche Charlie! Allí fue mi bautismo con el tango. Primer tango de mi vida y ¡acompañando a Gardel! Jamás lo olvidaré!
Al poco tiempo fuiste con Le Pera y tus guitarristas a Hollywood. ¿Te acordás que mandaste dos telegramas para que me uniera a ustedes con mi bandoneón? Era la primavera del '35 y yo cumplía 14 años. Los viejos no me dieron permiso y el sindicato tampoco. Charlie, ¡me salvé!!!. En vez de tocar el bandoneón estaría tocando el arpa.
Comienza una nueva época de mi vida. Volvemos a Mar del Plata en el '36. Me agarra el flechazo de la música y estudio locamente el fuelle. Mi bandoneón y yo nos vamos a Buenos Aires y debuto con Aníbal Troilo. ¿Sabés quién era Troilo? Él era vos tocando el bandoneón. Es como decir: tu continuador.
Estábamos en 1939 y hacía 4 años que eras Dios. Tus films y discos subieron desesperadamente. Ahora los giles descubren que cantabas bien. Se acuerdan de aquel momento en que preferían escuchar a otros cantores. Tu teatro estaba vacío. Tu ida a Europa fue premonitoria y tus presentaciones son cada vez más importantes. Después USA, tus films, Hollywood, Centroamérica y Medellín, el fin de la ruta. Sabés una cosa... a mí tampoco me gusta el avión. y menos esa catramina que tomaste vos. Pero... después de tu ausencia comienzan a aparecer los nuevos personajes de Bs.As.
Charlie... le arruinaste la vida a los cantores, esos que solían decir "menos mal, se fue Gardel y hay más laburo para nosotros". Y otros contestaban: "Guarda muchachos, que quedan los discos". .Aprovechando este momento aparece una nueva clase social, "Las viudas de Gardel", personajes que compraban o tenían tus discos. Automáticamente se hacían locutores de radio y "críticos".. además, todos decían que eran amigos tuyos y nunca te habían visto en la vida.
Esta gente, que tienen su clan formado en toda la Argentina, Uruguay, Colombia, Venezuela y muchos países más, hace casi 45 años que viven gracias a vos. Pero allí no termina la cosa. Después de 1936 nacen los Gardelianos, Gardelones, Gardelitos o Gardeluchos. Son bichos raros que usan tu sonrisa, tus mismas pilchas, tu misma manera de andar y hablar, pero lo que no pueden hacer es cantar como vos. Charlie, sé que la mayoría de los cantores quisieron ser Gardel, y Gardel fue todos. Aquí, se ha corrido la bola de que tus discos ensayan de noche, por eso cada día cantás mejor.
Te cuento una linda, Charlie. Ciertos profesores de canto del teatro Colón hacen escuchar tus discos como modelo de canto, y estoy seguro que siempre estarás mirándonos de allá arriba y pensarás que te hubiera gustado cantar los grandes tangos del '40; además yo hubiera escrito para vos y te hubiera hecho los arreglos y tocaría el bandoneón. Matamos, Charlie. Lo único que no quisiera emplear en la orquesta es el arpa. Allá tendrás una colección de todos los colores. Vos que conocés a los ángeles, ¿por qué nos les pedís que cambien el sistema y metan algún bandoneón en la orquesta? Mirá que está el gordo Pichuco...Maffia, Laurenz. Me estoy entusiasmando demasiado y prefiero esperar un poco para ser yo quien organice esa orquesta.
Me voy a trabajar, o sea, como hoy se dice: "tengo un recital". Voy a pensar en el pibe Piazzolla cuando vos le dijiste: "Ahora poné la música de Arrabal amargo y dale con todo". Era la primavera del '35 y había nacido el dúo Gardel-Piazzolla. Soy un tipo de suerte.
Algún día nos encontraremos en el último piso. Esperame, pero... NO TE MUERAS NUNCA.
/(Del libro de dibujos gardelianos "AL TROESMA CON CARIÑO", obra de Hermenegildo Sábat, editado por Editorial Fraterna, en 1978)








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