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jueves, 8 de abril de 2021

Ivo Pelay

    Creo que es de justicia destacar la obra literaria-teatral y la poesía tanguera que destiló este creador que sobresalió en su generación y sin embargo no ha sido reconocido, quizás, en todo su valor. En el rubro teatral tiene el record de obras firmadas y no es moco'e pavo. Subo transitar el alado lenguaje del humor y de la broma y en la condensación de su experiencia se puede percibir la realidad y fantasía, tragedia y comedia, esperanza y decepción, mezclándose en un continuun interminable.

   Se dice que llegó al tango por intermedio, precisamente, del teatro, pero ya en 1921 escribió su tango A mí lo mesmo me da, con música de Manuel Jovés y a continuación La canción del linyera, con Antonio Lozzi, que tuvo una enorme repercusión. Arranca con este recitado: "Trotamundo sublime, / hermano de gaviota, / suerte de caracol./ Cegado por mil soles,  besado por mil vientos, /
de andar triste y cansino, / cual marcha de reloj
"..En 1929, con Luis César Amadori hicieron los versos del tango Fondín de Pedro Mendoza, que lleva música de Raúl de los Hoyos y Gardel grabó con sus guitarristas en 1931.Y en 1933 le llevó al disco la ranchera Me enamoré una vez, con música de Francisco Canaro. 

                               


    Se llamaba en realidad Guillermo Juan Robustiano Pichot, nació en La Plata en 1893, tenía orígenes franceses y con 18 años debutó en los escenarios teatrales como autor de Mala vida, un sainete, en el Teatro Nacional, donde ya mostraba tempranamente su talento. Esta obrita le abriría las puertas de los escenarios porteños. Fecundo creador del lenguaje y su comunicación, en esa sutil atmósfera de palabras, de ideas, de sentimientos y emociones, no recurrió al ejército de las frases hechas, y supo desenvolverse con su agudeza versátil  en el drama, la comedia, las revistas musicales y todo aquello que la vida de la época trasuntaba.

    Francisco Canaro que siempre encontró nuevas fórmulas para triunfar, se encontró una tarde con Ivo Pelay ý éste le propuso realizar una comedia musical para ser estrenada en el Teatro Nacional de la calle Corrientes. Allí nacería, en junio de 1932, una sociedad muy fructífera, no sólo en espectáculos teatrales de gran predicamento y éxitos, también con la orquesta y sus cantores tocando en el foso y el escenario. Arrancarían entonces con La muchachada del centro, que llevaba textos de Pelay y música de Pirincho. 

 

   En el elenco brillaban figuras como Elsa O'Connor, Tita Merello, Sara Prósperi, Tito Lusiardo, Mario Danesi, Héctor Calcagno, Francisco Álvarez, Eduardo Sandrini y otros artistas. La obra alcanzó las 900 representaciones debido al éxito alcanzado. Ivo Pelay con Canaro crearon el tema de fondo La muchachada del centro, que cantó Tita Merello. Otros temas que estrenó allí el binomio que haría carrera en el tango, fueron el tango Rosa de amor y el vals El jardín del amor.



    A partir de este éxito le sucederían en los años siguientes otras producciones teatrales de envergadura por parte de Pelay-Canaro: La canción de los barrios, Rascacielos, Mal de amores, El muchacho de la orquesta, La Historia del Tango, Sentimiento gaucho, Buenos aires de ayer a hoy, Dos corazones, El Tango en París. La mayoría de estas representaciones con gran respaldo de público. 

  De los temas que creó esa dupla increíble para dichos espectáculos, vale la pena destacar, por ejemplo, para La canción de los barrios: el tango Yo no sé porque te quiero, el vals Un jardín de ilusión, El tango de la mula, Los amores con la crisis. En 1935, para la obra Rascacielos, entre ambos compusieron: Casas viejas (hermoso tango), el valsecito Tú y yo, el tango La copla porteña., y ese especie de milonga: Tangón.

                                              

 

   Y así sucesivamente en las distintas obras que se fueron sucediendo, además de la música de Canaro, está la herramienta básica de la palabra. No sólo en los textos de los actores sino incluso en los versos de esa música que reinaba en los escenarios. Y de allí se proyectaron al infinito esos valsecitos: Dos corazones, Soñar y nada más, Bajo el cielo azul, Viviré con tu recuerdo;  las milongas Se dice de mí, La milonga de Buenos aires, Ya vendrán tiempos mejores. Los tangos Adiós pampa mía (Con Canaro y Mores), Niebla, Todo te nombra, No hay que hacerse mala sangre, y marchas, rancheras...

   Este periodista, eascritor, poeta que compuso también temas con otros músicos, falleció en 1959, a los 66 años de edad y nos dejó una obra llena de cosa lindas, de temas que seguimos bailando y recordando. Y pienso que merece un justiciero reconocimiento por todo su trabajo en el tango, que es de lo que se ocupa esta página.


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