Esta tarde-noche estaba escuchando algunos temas grabados por Gardel y siempre le encuentro algo nuevo, especial, único. Aunque ya lo haya hecho muchas veces, pero siempre le encontrás esa interpretación tan especial, distintiva, enganchante. Y pese al hecho de que hayan pasado tantos años de estos registros discográficos, tu arte te lleva a pensar en que es algo distinto, nuevo, moderno.
Continúa siendo el artista indestructible, el ídolo por antonomasia, el que supo darle el valor decisivo a cada verso, el que privilegió la letra sobre la música, mejorando la calidad de los poemas, pero con el agregado de exhibir su voz musical, única, privilegiada y maravillosa. Por eso siempre interpretó magistralmente cada tema, mejorando la calidad de los poemas, con el agregado de tener una voz maravillosa.
Hoy estuve repasando este hermoso valsecito de Roberto Marano (único tema suyo que grabó), y su guitarrista Domingo Julio Vivas. Y me volví a enganchar con su arte sin igual. En sus casi mil grabaciones hay para disfrutar, escoger, repetir, y a veces te tropezás con una que no recordabas mucho y se te despiertan las ganas de repente para ponerlo dos o tres veces en el reproductor y gozarlo a pleno.
Si, me enganché con "Amante corazón" que lo grabó con sus guitarristas Barbieri, Pettorossi, Riverol y Vivas, el 25 de agosto de 1933. Orlando Del Greco recordaba:
-Corría el año 1933, Gardel lo iba a estrenar en una audición de Radio Belgrano pero ocurría que ni Vivas ni yo habíamos dado con el nombre, o título, que debía llevar esta pieza musical. Ya se acercaba la fecha, y nos resultaba problemático este detalle, que pareciendo fácil como es en la mayoría de los casos, en esta oportunidad, nos tenía a mal traer. Y fue Carlitos, que un día de ensayo, viendo a Vivas preocupado, leyendo y releyendo la letra, le preguntó: —¿Qué te pasa Negro?—
Y Vivas algo afligido le repuso: «No le encuentro el nombre al vals». A lo que Gardel pidiendo, agregó: «Dame ese papel». Leyó, exclamando enseguida: «Pero Negro, si aquí lo tenés: Y de fiesta está mi amante corazón ¡Qué más lindo título que “Amante corazón”. Desde ese instante quedó bautizado nuestro valsecito criollo del que Carlos hiciera una maravillosa creación, que tanto me honra y enorgullece».
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| El guitarrista y bandoneonista Domingo Julio Vivas |
Los versos de Roberto Marano son un canto al amor. La admiración del hombre por la mujer que le empuja a describir poéticamente el amor hacia esa dama de sus sueños, convierte la poesía en un piropo cubierto de fantasía. Y en él va destilando todas las emociones que inspiran su presencia, la figura que se eleva majestuosamente en los versos.
Que despierta la embriaguez de un dulce amor
Tus encantos florecieron entre diosas
Al conjuro de un preludio encantador.
Tan esbelta y majestuosa yo te admiro,
Y te rindo mi mejor inspiración
Y es por eso que al mirarte yo suspiro
Con el ansia de mi pobre corazón.
Tu boca de guinda
Tan roja y tan linda
Quisiera besar.
Tus negros cabellos,
Tu seno armonioso,
Erguido y airoso
Convida a soñar.
Tu frágil silueta,
Tu rítmico paso
De reina es, acaso,
Cautiva tu andar;
Y toda tu gracia
Me robó la calma;
Por eso en el alma
Te quiero llevar.
De no ser jamás tu dueño, linda flor,
Me entristece y te lloro en mi aposento
Como un niño que se queja de dolor.
Y más tarde, al contemplarte tan divina,
Cual un ángel mensajero de ilusión,
No te creo ya imposible ni mezquina,
Y de fiesta está mi amante corazón.
La versión de Gardel es digna de escucharla una y otra vez.
Y también vale la pena recrearnos con la de Juan Canaro, su quinteto y Andrés Falgás cantando los versos.


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