domingo, 17 de febrero de 2013

De carnavales

Acaba de terminar la Fiesta de Carnaval mais grande do mundo, que es sin duda la de Río de Janeiro, con toda su reminiscencia afro-pagana, que tuve la inmensa suerte de vivirla in person hace años.

En Buenos Aires fue un evento muy importante y durante muchos años se festejó a lo grande, con enorme alegría y pasión. Comparsas, clowns, batallas de agua por la tarde, disfraces para niños y mayores, cánticos picarescos, corsos céntricos y barriales y las famosas -siete grandes noches siete- en clubes, cines, teatros, que congregaban increíbles multitudes.

El tango le dedicó muchísimas páginas: Siempre es carnaval, Después del carnaval, Mascarita, Carnavalera, Carnaval de mi barrio, Carnaval de antaño, Carnavales de mi vida, Sacate el antifaz, Este carnaval, Otra vez carnaval, Pobre colombina, Serpentinas de esperanza, Disfrazate hermano, Siga el corso, La enmascarada, Todo el año es carnaval, Tirame una serpentina y una larga lista.

Hoy  recuerdo especialmente entre tantas, aquellas noches maravillosas que vivimos en los años cincuenta en el Club Atlético Huracán, con siete pistas y una muchedumbre ansiosa de bailar. Por allí pasaron D'Arienzo, Pugliese, Gobbi, Di Sarli, Pontier y las orquestas de jazz que estaba de moda.

Con la barra nos hacíamos confeccionar unas camisas iguales y hasta las 4 de la mañana éramos unos muchachos que mientras bailábamos, festejábamos, nos divertíamos como locos con la música brasileñas de los conjuntos de jazz, vivíamos al mango los tangos de cada noche y pensábamos que la vida era pura felicidad.

Es que, realmente fue una etapa inolvidable, y es una verdadera pena que las fiestas carnestolendas hayan ido desapareciendo en la Buenos Aires y sólo permanezcan con fuerza en el  litoral y la Mesopotamia argentina.

                                   
Saco dos temas de la colección, que tengan aroma carnavalero, muy distinto al carioca, pero que se vivían a toda máquina, con una polenta juvenil que no decaía a lo largo de esa semana de jolgorio.

Y traigo de épocas distintas el tango Cuando muere el carnaval de Pierre Henderson, grabado por Francisco Canaro con la voz de Charlo, registrado el 3 de junio de 1930. Y por Roberto Goyeneche con el Sexteto Tango, el Vals del carnaval, de Aníbal Troilo y Cátulo Castillo,  grabado en 1978.

204 - Cuando muere el carnaval

04- Vals del carnaval

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