miércoles, 1 de octubre de 2014

Emmanuel y Leyla

Constituyen una formidable pareja de Tango-espectáculo, en Mar del Plata, la Ciudad Feliz. Hace años que Mardel se mueve artísticamente en varias direcciones y hoy día no se queda solamente en los dos meses veraniegos que llegan las figuras de la Capital porteña, para llenar teatros y distintos escenarios. Existe la Orquesta Municipal de Tango de Mar del Plata y Emmanuel Marín y Leyla Antúnez son bailarines estables de la misma.

                                            

Se unieron a la Orquesta en 2011 y desde entonces han protagonizado diferentes eventos donde se puede ver la excelente formación y técnica de ambos. Lo de Leyla es realmente un prodigio fisico, armónico, gimnástico y de danza. Los podemos ver bailando con la Orquesta Municipal de Mar del Plata, Libertango de Ástor Piazzolla..

 


Emmanuel es coreógrafo titular de la misma y sus trabajos con Leyla demuestran toda su capacidad y profesionalidad. Además es titular de la compañía Tango Furia, tiene 30 años, es profesor y da clases de tango para mantenerlo vivo en la Ciudad Feliz.

Leyla y Emmanuel


Ya sabemos que el Tango Espectáculo recibe muchos rechazos de los milongueros clásicos. Yo lo soy y entiendo que el escenario es totalmente distinto de la pista o del salón. Lo que hacía Gene Kelly, Fred Astaire, Ginger Rogers y demás grandes bailarines de Hollywood, era espectacular y nos maravillaba. Pero no podrían realizar esas exhibiciones en una pista colmada de parejas bailarinas. Por ello debemos aceptar el Tango Espectáculo como lo que  es y reclama el público. Bien realizado, es digno de cualquier escenario del mundo. Como esta Selección de Emmanuel y Leyyla por ejemplo.





Leyla Gabriela Antúnez es marplatense, sigue viviendo allí con  sus padres, su abuela paterna y dos hermanos.  Es bailarina profesional de danzas clásica, contemporánea y tango. Da clases de baile a chicos con capacidades diferentes y en geriátricos. Llegó al tango porque su abuelo materno es pianista y justamente en un espectáculo que tocaba tango con la orquesta, vió bailar a una pareja y se enamoró. "Comprendí que eso era lo mío". Y además comenzó a bailar con el chico ése que estaba en aquel espectáculo: Emmanuel.

                                        
Leyla, fotografiada por Dafne Gentinetta







Leyla tiene 20 años y cuenta que "Hoy, Emmanuel Marin es mi actual pareja de baile. Juntos tuvimos varios logros: somos los bailarines estables de la Orquesta Municipal de Tango de Mar del Plata, bailamos en el Luna Park para el centenario de Hugo del Carril y fuimos elegidos por Mora Godoy para integrar su compañía llegando así a bailar en el Obelisco." Durante cinco años fueron novios pero hoy sólo comparten la pasión por el baile. Afortunadamente, digo. Veámoslos en acción. Y como forma de demostrar que para llegar al escenario, hay que hacerlo con un amplio bagaje de  conocimientos, acá los tenemos bailando la Milonga vieja milonga, en una exhibición y lo hacen en estilo bien milonguero. ¡Vamos muchachos  que ustedes saben!


                                       



martes, 30 de septiembre de 2014

Mercedes Simone

La gran dama del tango argentino, esa morocha hermosa con un canto claro, preciso, sobrio, que fue madurando, hasta convertirse en paradigma de las muchachas cantoras, vuelve una y otra vez en sus grabaciones-reliquias. Esa chica de Villa Elisa, al lado de La Plata, que subió un poco por las casualidades del destino a un escenario en Bahía Blanca, donde acompañaba a su esposo, el guitarrista Pablo Rodríguez, en 1926, y encontró allí su camino, dejó una huella grande en el tango..

Ganó a pulso su fama en una Buenos Aires donde relucían en los carteles, prima donnas del tango en plenitud, cosas que no volvería a repetirse en tal número y calidad: Libertad Lamarque, Azucena Maizani, Ada Falcón, Rosita Quiroga marcaron época y estilos. La misma Libertad, cuando la designaron como "La Reina del tango", humildemente, aseguró que el título no tenía validez porque no había estado Mercedes Simone entre las competidoras.

                                                   


Fue fundamentalmente artista de la radio, de unas ondas que llegaban a los hogares como una misa artística permanente, y acompañaban los descansos en las fatigas diarias de las familias. Cantó en el Café Nacional de la calle Corrientes, secundada por dos guitarras, una de ellas la de su marido. Y debutó en la pantalla con la película Tango, donde se luce con su caballito de batalla: Cantando, de 1931, cuya letra y música le pertenecen y con  el que abría sus actuaciones.

La segunda vez que la convocaron para una película fue en 1936. Se llamaba Sombras porteñas, la dirigió Daniel Tinayre y Mercedes tiene su papel junto a Francisco Petrone y Milagros De la Vega. Simone pidió que la acompañara Sebastián Piana, que la estaba secundando con su trío, y éste a su vez logró que lo ayudara Pedro Maffia con la música y Homero Manzi con los versos.

Mercedes Simone, Libertad Lamarque y Alberto Gómez

Así Mercedes Simone interpreta en dicha película el tango Dale dale, que lleva letra de Manzi y música de los cuñados: Piana y Maffia. Y ella lo grabaría con ese Trío en el sello Odeón el 20 de marzo de dicho año 1936.

                                                 


Y aquella muchachita que en 1927 arrancó cantando en el palco del café El Nacional vestida de muchachito, como lo habían impuesto Azucena Maizani entre otras, se metió rápido en el corazón de los porteños. Al abrírsele las puertas de la fama, Mercedes Simone fue imponiendo su personalidad sobria, su belleza morena, su sonrisa ganadora, cercana. Y cuando su prestigio cruzó las fronteras, alcanzó niveles de ídolo, en países como Cuba, México, Venezuela o Chile.

                                                       


Lo cierto es que al escucharla en sus antiguas grabaciones  se advierte su gesto sobrio, ese acento tan personal que abarca distintos tipos de letra, con su tesitura de mezzosoprano, que sabe manejar el romanticismo y el tono justo para decir los versos, hasta alcanzar el vuelo musical con los distintos acompañamientos que tuvo.

                                                 


Los invito a recordarla precisamente en ese tango Dale dale que canta en la citada película Sombras porteñas.  Y por la idolatría que conquistó en Cuba, cuando allí recibían con los brazos abiertos a los intérpretes del Tango, la escuchamos cantando el vals-canción  del afamado pianista y compositor cubano Ernesto Lecuona: Damisela encantadora. Lo grabó también con su Trío típico dirigido por Sebastián Piana, el 9 de octubre de 1936.

 Dale dale - Mercedes Simone

Damisela encantadora - Mercedes Simone


lunes, 29 de septiembre de 2014

Los Posadas

Siempre he defendido, en mis libros y en páginas del Blog en otra colaboraciones, que el Tango fue creado por los negros argentinos, descendientes de esclavos, y que aportaron a la vez muchas palabras a la lengua local, incluido el nombre de esta danza-música: Tango. Y sigo creyendo con total firmeza en la afirmación, aunque se pretenda blanquear sin mayores documentos ni prueba alguna, el origen de nuestra música nacional.

Incluso los nombres de tantos músicos negros en la primera hornada del tango, viene a confirmar su importancia en el desarrollo del mismo. Rosendo Mendizábal, pianista de muy buena formación, que introdujo la primera partitura de tango con: El entrerriano; Sebastián Ramos Mejía, primer ejecutante de bandoneón; Leopoldo Thompson guitarrista y contrabajista, creador del efecto canyengue con su instrumento; José Ricardo y Guillermo Barbieri, guitarristas de Gardel; Alejandro Vilela; Plácido Simoni Alfaro; Harold Philips; Joaquín Mauricio Mora, gran bandoneonista y compositor, a quien conocí en Colombia y muchos más que se fueron perdiendo en el olvido.

                                 
Silvia Monico (der.) con la artista plástica Mirta Toledo ante su cuadro de Carlos Posadas


Es profunda la huella de los Posadas. Manuel fue violinista de la Orquesta del Teatro Colón y maestro nada menos que de Juan José Castro. Y su hermano Carlos, pianista, fue creador de tangos hermosos en su construcción y avanzada para la época como El tamango, Retirao, El jagüel o Cordón de oro, por ejemplo, que en las versiones de Aníbal Troilo o Carlos Di Sarli alcanzan verdadera belleza. Manuel L. Posadas, bisabuelo, destacado músico de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Luis M. Posadas, tatarabuelo, primer dactilógrafo del congreso de la Nación.

Y hoy estoy contento, precisamente, porque se acaba de incorporar a la lista de seguidores del Blog, la señora Silvia Monico Posadas, "La voz negra del Toubal", artista de fecunda trayectoria que desciende de la rama de estos músicos citados. Recientemente ha sido galardonada por algunas de sus obras poéticas, por parte del Instituto Cultural Latinoamericano, como por ejemplo: Hoy sentí tu voz, dedicada a su tatarabuelo afroargentino Carlos Posadas, arriba citado.

Facundo Posadas y Kely

Y el tío de Silvia es Facundo Posadas, un destacado bailarín de tango, que brilló en la resurrección de esta danza en los años noventa del siglo pasado y sigue marcando camino. Con su pareja, Facundo y Kelly actuaron en diversos festivales por todo el mundo y tuve la suerte de poder charlar con ellos largamente en el año 2006, y por supuesto bailar con la simpatiquísima y agradable mujer que fue Kely (Kely Landam), que lamentablemente fallecería tres años más tarde.

Facundo sigue dando que hablar y radicado en Estados Unidos baila en Festivales y tiene su propia Escuela. En su día destacó en aquel exitoso programa televisado que fue El show de Andy Russell. A los 3 años ya bailaba candombe con tota naturalidad y recuerda que su padre era chófer de un importante propietario de viñedos en Mendoza. Siempre fue bailarín y le daba igual el tango, la rumba, el bolero o el rock. En 2007 bailó con Mikhail Baryshnikov, (Plena, Bomba, Candombe y Milonga) en el Auditorio de Nueva York. Su actual pareja, Ching-Ping Peng, es china, nacida en Taiwan y que proviene de danzas modernas y chinas, aunque se enamoró del Tango y dejó todo por esta danza que se le metió en el alma.

                                                             
Facundo y Kely Posadas


Los invito a disfrutar a Facundo y Kely bailando rock  espontáneamente, con Miguel Ángel Zotto, en el Club Sunderland en el año 2001 y comprobar la facilidad de los tres para moverse con este ritmo que estuvo de moda hace varias décadas años. Pueden verlos en este enlace.

                                        

Miguel Zotto - Facundo & Kely - YouTube

www.youtube.com/watch?v=ibGIq3JIeY0
30/1/2011 - Subido por Vicente Munoz
Spontaneous dancing at Sunderland Club in Buenos Aires-2001.




Y también podemos verlo a Facundo bailando una milonga: La mulateada, por Carlos Di Sarli y su orquesta en San Francisco, USA, en el año 2009  con Christy Cote.

Pura clase.


                                                

                                                        

sábado, 27 de septiembre de 2014

No te apures Carablanca

Hoy es sábado, tengo la milonga a la noche, una clase antes y por eso quiero terminar la settimana a pura poesía y música. Y elegí este tango de uno de los poetas que merecen estar en el podio de los grandes. Me refiero a Carlos Bahr, quien dejó sembrada una parva de temas que iluminaron las noches interminables del cuarenta y cincuenta.  La música le pertenece a Roberto Garza, bandoneonista, arreglador, director y compositor.

Esta dupla produjo en sociedad varios temas, como por ejemplo: Avergonzado, Nosotros dos, Rezongando rezongando, Un tal Medina La canción del recuerdo, Cuentas viejas, Color punzó, Confianza, Fracaso, Maldición, y además del tango que traigo hoy al blog, dos hermosos temas como Soledad la de Barracas y especialmente Sosiego en la noche.

                             
                                 
   
                         
No te apures Carablanca, es el supuesto diálogo del carrero con su caballo cadenero, descargando en él sus cuitas amorosas. Reverbera aquella época en que  los carros transportaban las mercancías y Buenos Aires estaba poblado de ellos. Yo alcancé de pequeño a divisar el final de los corralones porque a la vuelta de casa había una herrería, y el paisaje, aunque lejano, me es familiar. Recuerdo vagamente las tardecitas cuando volvían de recalada. Y el matungo lo hacía de memoria.

No te apures, Carablanca...
Que no tengo quién me espere...
Nadie extraña mi retardo,
para mí siempre es temprano
para llegar.
No te apures, Carablanca...
Que al llegar me quedo solo...
Y la noche va cayendo,
y en sus sombras los recuerdos 
lastiman más.

En el año 1942, Ignacio Corsini, ya palpitaba su retiro artístico y sólo grabó dos temas. Fue el 8 de octubre de ese año. De un lado esta el valsecito de Homero Expósito, Francini y Stamponi: Pedacito de cielo y en el reverso de aquellos discos de 78rpm, este tema. Y lo hizo acompañado en ambos por la orquesta dirigida por Roberto Garza (José García López). Fue un exitazo, precisamente, el último.

Me achica el corazón 
Carlos Bahr en Radio El Mundo
salir del corralón,
porque me sé perdido.
Me tienta la ilusión
que ofrece el bodegón,
en su copa de olvido.
Caña en la pena...
llama que me abrasa
mal que no remedia,
pena que se agranda.
Siempre lo mismo...
voy para olvidarla
y entre caña y caña 
la recuerdo más.

                                                  
Carlos Bahr nacido y criado en la Boca, conoció el tiempo de los carreros y los caballos trotando en el adoquín de las calles. A Cadícamo le inspiraron algunos tangos y Vaccarezza en El carrerito, también desmenuza aquella época porteña. Además de Corsini, también lo cantó Hugo Del Carril y Aníbal Troilo con la voz de Fiorentino dejó una hermosa grabación el 18 de septiembre de 1942. 

                                                      


Roberto Garza, un músico desdibujado en las biografías e historias de tango, dirigió el acompañamiento de Mercedes Simone, fue el primer bandoneón y arreglador en la mejor época de la orquesta de Enrique Rodríguez y tuvo su propio conjunto. Acompañó a Armando Moreno, cuando se fueron de la orquesta de Rodríguez, actuó en Colombia y tiene una obra valiosa como compositor. 

No te apures, Carablanca
que aquí arriba del pescante,
mientras ando traqueteando
voy soñando como cuando
la conocí.
No te apures, Carablanca...
que no tengo quien me espere
como entonces, cuando iba
compadreando la alegría
de ser feliz.

                                                  
Juan Carlos Miranda, Lucio Demare y una inolvidable orquesta

Cuando Lucio Demare formó su impecable orquesta en 1938, estuvo probando al cantor que quería y luego de descartar a algunos, se quedó con el desconocido Juan Carlos Miranda (Rafael Miguel Sciorra), un muchacho de Chivilcoy que había cantado en su ciudad y que había tomado algunas clases en la Academia de los Rubistein. Demare lo calificó entonces de chansonnier, de acuerdo a su experiencia en la época que vivió en Francia.

Pero Miranda se adaptó muy bien a la orquesta y con Demare alcanzó un registro maravilloso de este tango. Al principio, Lucio, que los conoció en el Abasto,  con el piano parece imitar el andar del percherón. Lo grabaron el 9 de octubre de 1942 y es un tema imperdible que esta noche pasaré en la milonga una vez más.

Perché mi piace. Molto.

No te apures Carablanca - Juan Carlos Miranda con Lucio Demare




 


viernes, 26 de septiembre de 2014

Mientras viva

Esta settimana se me dio por las letras de tango, acompañadas por una buena pauta musical. Y creo que debía dedicarle un espacio a Eugenio Majul, un poeta de fina pluma que ha dejado estampados un puñado grandote de versos tangueros que merecen ser tenidos en cuenta, aunque su nombre no tenga la rotundidad de los grandes del género.

         
Además, en su derrotero poético dentro de la música ciudadana de Buenos Aires, fue secundado en la aventura por apellidos conspicuos, que valoraron el aciertos de sus versos atípicos. Al que  hoy me ocupa, por ejemplo, escrito en 1957, le puso música Lucio Demare, aunque lamentablemente no lo     grabase con su orquesta. Pero el sello de ese notable pianista amerita la obra de Majul, que en la primera parte de Mientras viva, dice:

                                  

Al alba abrí las puertas de mis horas;
al alba fuiste tú:
promesa y luces...
Y ahora están abiertas a un abismo,
el más profundo y gris,
porque me huyes.
Acaso llegue a ti mi voz en tango,
en ella va una lágrima y un beso;
la lágrima por ti,
porque te amo,
y el beso porque en él te pierdo menos.


                                                       
Casi todas las páginas del poeta que me ocupa hoy, tiene ese tinte romántico, a veces triste, pero siempre muy bien elaborado, tanto pintando las mieles del amor, o el sinsabor del fracaso. Y sin caer en los consabidos clichés que se reiteran a lo largo de la historia. En este sentido, su sensibilidad le permitió esquivar esos riesgos, y leyéndolo o escuchando sus obras, uno no puede menos que pensar que está trasladando a la página en blanco sus propias periperias de vida.

Mientras viva...
Mientras viva serás mi único anhelo
y ese tiempo de nardos que murió.
Antes hubo un sol en mis inviernos
y el río dialogaba con tu nombre;
antes el azúcar de tus besos
la boca me endulzaba día y noche.
Mientras viva...
Mientras viva estarás en mi desvelo
porque fuiste, al final, mi único amor.


Hijo de sirio y porteña, nacido y criado en el porteño barrio de Palermo,  la poesía brotó naturalmente en su época escolar y las prolongadas lecturas de los clásicos, le dieron el respaldo necesario para transitar el camino lírico, intimista, transmitiendo emociones y vivencias. Como hombre de tango, pertenenece a la generación del cincuenta, cuando el género iniciaba su cuesta abajo, y en esa pendiente costaba sacara chapa de creador porque las expectativas de difusión eras más bajas.



                                            



Pero el hecho de que un Piazzolla, el citado Demare, Edmundo Rivero, Reynaldo Nichele, mi buena amiga Carmen Guzmán, Héctor Stamponi, Roberto Abrodos, Antonio Rodio, Roberto Pérez Precchi, Eduardo Del Piano, Roberto Vallejos, José Basso, Osvaldo Avena, Alberto Mancione, Waldo Belloso, César Isella, Sebastián Piana, Juan José Guichandut,  Armando Pontier, José Colángelo, Sánchez Gorio, Carlos García, entre otros, hayan acercado su talento musical para completar algunos de los muchos temas de Majul, ya están dictando un veredicto.

Recuerdo que una vez los dos juramos
morir por ese amor
que nos ataba,
que entonces era un tiempo de sonrisas
en la pobreza azul
de nuestra casa.
No llora porque sí mi tango nuevo,
estás en su existencia y en la mía;
hoy hice para ti
sus pobres versos
que duelen casi más que mis heridas.


Tenía 85 años cuando nos abandonó pero su extensa obra va cobrando más vuelo con el paso de los años. Y hoy que traje de muestra este hermoso tango, quiero que lo saboreen, cantado por el excelente Héctor Mauré a quien acompaña la orquesta que dirige el bandoneonista, compositor y diirector Carlos Demaría (Juan Esteban Fernández). Lo grabaron el 5 de julio de 1957.

Mientras viva - Héctor Mauré-Carlos Demaría




jueves, 25 de septiembre de 2014

Oro y gris

Es una de las composiciones que integran aquella Selección que armó el infatigable Ben Molar (Moisés Smolarchik Brenner) para ese álbum llamado: "Los 14 con el Tango". Eran 14 músicos, 14 poetas y escritores y 14 pintores, todos de primera línea, que crearon catorce temas nuevos para la ocasión.

Le costó mucho trabajo al ideólogo de esta Seleción Nacional, reunir a esas catorce personalidades en 1966, cuando el tango estaba en una de sus tantas mareas bajas, desdibujado por otros ritmos extraños y una juventud seguidora de los mismos. Pero su afán fue tan grande que terminó consiguiéndolo aunque tuviera que perseguir con mucha insistencia a alguno de los seleccionados.

                                                   
La pintura que realizó Raúl Soldi para este tango

De esos catorce temas hoy he escogido al que crearon entre León Benarós y Mariano Mores. El primero fue un destacado poeta, historiador, abogado, folklorista, crítico de arte y pintor. En sus 97 años de vida, este hombre nacido en Villa Mercedes -San Luis- pero criado en Lomas de Zamora (Provincia de Buenos Aires), un pueblo de La Pampa y Mendoza,  tuvo tiempo de destacar en todas esas facetas artíticas y laborales. Con el gran maestro Carlos Guastavino crearon nada menos que 65 canciones, entre ellas la zamba La tempranera que cantaría todo el pueblo llano. En SADAIC tiene registradas alrededor de 250 obras y muchas otras se perdieron por el camino.

La letra que pergeñó para  este tango, es un poema irregular sencillo, breve y a la vez muy bello.


ORO Y GRIS

Caía en oro y gris el día azul
del hondo abril
en que llegaste.
Tal vez lo eterno fue de nuestro amor
el llanto aquel
que derramaste.
 Divina criatura musical...
Asombro fiel de tu mirada angelical.
Y tu melena como un cálido trigal
iba encendiendo sin querer
a mi sereno atardecer
que iluminaste.
¡Qué breve fue la flor
de tu ansiedad y tu temor,
en nuestro amor!


Pequeña mía,
sentimental,
ardiente rosa
de mi rosal:
estoy poblado de tu ausencia
y este dolor me hace feliz.
La calle es niebla y cerrazón
y, mientras digo mi canción,
lloviendo está mi corazón,
en oro y gris...

 

En el álbum, Benarós dice: "Como el alma de Buenos Aires, el tango es, a la vez, uno y multiple. Desafio, alarde, confesion volcada, según su tiempo, en él se reconoce y expresa la ciudad". 

 

                                
León Benarós y Sebastián Piana que también estuvo en la Selección
 

Por su parte Mariano Mores, autor de la música, no menos lograda que los versos, explica:
"Veo en el Tango la trayectoria de un pensamiento intimo que salta de su reducto para proyectarse hacia todos los pensamientos, recibiendo también generosamente el mensaje de todos ellos e incorporándolo al propio como maravillosa síntesis de sentimientos asimilados por su prodigiosa personalidad, nitida pero abierta. Por eso siento mi tango como receptáculo de giros y estados de ánimo universales albergados en un particular y firme carácter que, lejos de sufrir mengua por ello, se engrandece como pensamiento y cobra fuerza trascendente como personalidad. La personalidad del Tango, así, no es otra cosa que el reflejo fiel de la personalidad del hombre argentino". 

 Y el pintor escogido para iluminar este tema fue el célebre Raúl Soldi, cuyas obras brillan en importantes Museos del mundo o en la cúpula del Teatro Colón. Soldi, dijo al respecto de este tango y su pintura:  "Los tangos no solo se bailan y se cantan, se recuerdan".

 

Soldi, Ben Molar y varios de los participantes en la selección

 

En el álbum, todos los temas fueron grabados por la orquesta de Alberto Di Paulo. En Oro y gris interviene su orquesta, el cantor Ricardo Verón y el Quinteto vocal Los cinco. 

 

 Belleza. 

10- Oro y gris- Alberto Di Paulo-Ricardo Verón

 

Por su parte, con una letra adaptada a la mirada femenina, Mariano Mores lo grabó con la increíble voz de Ginamaría Hidalgo. 

Ascoltare!

  

11- Mariano Mores-Ginamaría Hidalgo - Oro y gris






miércoles, 24 de septiembre de 2014

Te aconsejo que me olvides

El otro día le hablaba de este tango a un amigo, mientras recordábamos la época maravillosa de Pichuco con Fiorentino -y el increíble Orlando Goñi en el piano-, por el ritmo súper milonguero que alcanza en la versión de Troilo-Fiore, y los contrapuntos entre el Dire y el Pulpo Goñi.

Puede ser que no se trate de una gran obra, pero en el concurso anual para tangos con letra que organizaba Max Glücksmann en el Palace Theatre de Corrientes 757, en 1928, sus autores Pedro Maffia y Jorge Curi consiguieron el segundo premio con el mismo. Fueron superados por Piedad, una obra de mucho mérito, que lleva letra de Luis de Biasse y música de Carlos Percuocco, el conocido trompetista napolitano  aporteñado, y autor de otros temas conocidos.

                                                     


En el concurso del año anterior, Maffia y Curi se había llevado el primer premio de dicho concurso con Noche de reyes, que es un tema de menor calidad y recorrido que el que traigo hoy, por su letra cursilona. Es más, el uruguayo Jorge Curi, lo presentó al concurso sin la aquiescencia de Maffia, que no estaba convencido de la calidad del mismo. La música de ese tango, la pautó el enorme bandoneonista sobre la letra previa de Curi y le costó bastante trabajo abrocharla. Sin embargo el contenido melodramático de los versos le procuró gran repercusión y ese mismo año lo grabaron Francisco Canaro, Roberto Firpo, Juan Maglio Pacho y Osvaldo Fresedo. También lo grabaría Lomuto y Gardel le daría el sello definitivo.

                                             



Te aconsejo que me olvides también fue registrado por los grandes de la época que necesitaban material permanente para llevar al disco, dada la demanda existente. Canaro y Firpo fueron los primeros en hacerlo y Fresedo lo grabó en Estados Unidos para el sello Brunswick. Gardel lo hizo a su vez en París para el sello Odeón con las guitarras de Barbieri, Ricardo y Aguilar. Corsini fue quizás quien más repercusión tendría con este tango,  ya que lo registró en la placa, dos veces seguidas, en ese mismo año.

Hay una versión muy linda del negro Juan Carlos Cobos con Pugliese, en las escasas placas que dejó este cantor platense con la orquesta del pianista de Villa Crespo, y que ya publiqué en estas mismas páginas. Pero yo vuelvo a la de Troilo con Fiorentino, del 16 de abril de 1941.

                                         


Porque musicalmente es toda una joya para los bailarines. Fue Fiore quien le pidió a Pichuco incorporar este tango. Tenía 9 años más que Troilo, que lo escuchaba en algunas cosas. Y, como le comentaba a mi amigo Juan, el comienzo del disco ya es milonguero al mango. Goñi desde el piano los lleva a todos en volandas y Fiore por su parte da un concierto con su media voz melódica. Al finalizar la primera parte del cantor, hay un contrapunto entre Goñi y el Gordo que me vuelve loco. Y después de ese raje fabuloso, vuelve Fiore con su chamuyito musical y es una delicia bailarlo y escucharlo.

Y si lo quieren comprobar, pónganse en posición de baile y avanti... ¡Qué piano enorme el de Goñi!

 003- Te aconsejo que me olvides - Troilo-Fiore