martes, 19 de marzo de 2019

BIEN MILONGA

         Buena como nadie, linda como el sol,
         reinaba por su pinta en el salón.
         Bailando un tango nació nuestro romance,
         mientras la orquesta tocaba estos compases...
         Cuatro compases que alegraron
         mi triste corazón
         con un divino amor.
                   Oscar Rubens


Martes 19 de marzo, y la pista está lista para los milongueros que esta noche se darán cita en la Casa de Aragón (Pza. República Argentina nº 6-Madrid.) Desde las 21 a las 0 horas, con la dirección y la música de jm y Charo, tenemos listos los resortes para que Bien Milonga sea, como siempre, una hermosa fiesta.



                                               
Como es costumbre, me mando el consabido tour por distintas pista donde el tango se enseñorea y cautiva cada día a más feligreses para la fiesta que nunca declina

Arranco por el Festival Embrace Tango Berlín, en la capital alemana. Está allí bailando la pareja que integran Jorge Torres y María Blanco. Bailan el tango: La piba de los jazmines, por la orquesta de Ricardo Malerba, cantando Orlando Medina.

                             
Sigo en Berlín, donde hay tantas milongas. Esta vez se trata del Komische Oper Tango Festival y los invitados son Clarisa Aragón y Jonathan Saavedra. Los cordobeses que se lucen con ese valsecito: Adiós querida, por Juan D'Arienzo, su orquesta y Héctor Mauré.


Y me pianto a Estambul. Vale la pena porque también los turcos aprecian el tango a muerte. En esta ocasión están luciendo allí Roxana Suárez y Sebastián Achával. Se mandan al ruedo en el Ciragan Palace con esta milonga: Sacachispas, que interpreta desde el disco Julio De Caro su orquesta y el cantor Luis Díaz..


Qué decís, que un tango rante no te hace perder la calma...Venite esta noche y me la contás... .                                                                             

jueves, 14 de marzo de 2019

Tangos para la Gloria Swanson

    Pedro Maffia tiene entonces 27 años. Es un sabio del bandoneón. Ha conseguido aquietarle al infantilismo un poco saltarín de los heroicos chambones del 95; ha podido superar la encantadora y vacilante artesanía de las vedettes bandoneoneras de 1910 y pone ahora  el fueye en punto de primera plenitud. Digita los temas con la irreprochable lógica que la tradición europea ha dado al violín, por ejemplo, y que el bandoneón no posee.

    Su manera de poner los dedos sobre las botoneras será desde hoy en adelante la escuela técnica para cuatro generaciones. Oprime los botones con la soltura, con la blandura prepotente de quien domina a su herramienta por autoridad y por talento. Alcanza de tal modo a desentrañar de las setenta y una voces teologales del arrugado, como quien agota un aljibe, toda la hondura de sonido, de expresión y de brujería.

Vardaro, Maffia y De Franco. E.Puglisi y Pugliese. F. De Lorenzo
    
    El tango se adensa en ese sutil encadenamiento de notas que Pedro destrenza y acentúa con un swing de locos, dejando fluir la frase o recogiéndole el piolín en la inesperada cosa de un rubato. Ya consagrado como el mejor, Maffia deja a De Caro. El 1 de noviembre de 1926 debuta  -con Pugliese een el piano y Vardaro en el primer violín- en el Club San Isidro.

     En marzo de 1927 sus devotos se juntan en el Electric Palace de la calle Lavalle; Pedro Maffia se presenta en los cines, catedral indiscutida de Tango desde que tres años atrás al empresario Agustín Álvarez se le ocurrió la idea de poner una orquesta típica (sexteto, casi siempre) para musicalizar las películas mudas.

     Álvarez impuso su idea en una sala de su circuito: el Select Buen Orden; en seguida su éxito ganó a otras. Lomuto, en el Select Suipacha; Puglisi, en el Paramount; De Caro, en el Real y en el Renacimiento; Vardaro-Pugliese, en el Metropol, hacen de Lavalle y sus alrededores -entre 1924 y 1930- un emporio tanguero.
   
Aníbal Troilo "el émulo de Maffia", según Fiorentino, con 16 años en la Orquesta Goyito.
   
    Pedro corona esta etapa de su maestría -el sexteto que conduce es excelente y a veces se convierte en septimino por el agregado del cello de Nerón Ferrazzano-  en el cine Hindú. Allí van a gozar un gordito de quince años, que alguna vez sabrá opinar para ubicar a su ídolo: "Antes de Maffia, nadie".
    El gordito se llama Pichuco.

                                                                                     Horacio Ferrer

    


martes, 12 de marzo de 2019

BIEN MILONGA

                               A ver, quién baila este tango,
                               a ver, quién es más capaz.
                               quien hace el paso más largo
                               con la elegancia y el garbo 
                               que lucía el Cachafaz.
                               a ver, quién baila este tango
                               que lo quiero ver bailar 
                               La pista viste de fiesta
                               y ya comienza la orquesta
                               convidando a los demás.
                                         Cristóbal Herreros

Martes 12 de marzo, noche milonguera en la Casa de Aragón (Madrid), desde las 21 a las 0 horas con la música que te hace vibrar el cuore y los remos. Esa que siempre estuvo empujando a los bailarines en la época de oro del tango, en Buenos Aires. Sin inventos edulcorados, porque en el tango está todo inventado en cuando a la música bailable y la otra. En BIEN MILONGA tenemos la suficiente experiencia en la materia.

                                 
Y la ronda de exhibiciones la arranco hoy en Tango Amadeus, en Viena, la capital austríaca tan amante de la música. Podemos ver allí a Noelia Hurtado y Carlitos Espinoza bailando el tango Comparsa criolla, por la orquesta de Ricardo Tanturi.

                          
Me voy a Francia. concretamente a Montpellier, y me instalo en la milonga Lo intangible. Donde giran al compás de un valsecito: Castigo, Clarisa Aragón y Jonathan Saavedra. Lo interpreta la orquesta de Juan D'Arienzo, cantando Alberto Echagüe.


 Y cierro el paseo en Helsinsky-Finlandia. Allí visito el Frostbite Tango Festival, para ver en acción a María Inés Bogado y Roberto Zucarino. Que se hacen aplaudir bailando la Milonga de mis amores, por el Ville Hiltula Quartet
                                   
                                      

Sí, BIEN MILONGA hace honor a su nombre.... Esta noche hacemos diabluras... ¿Venís? ...
                                       


lunes, 11 de marzo de 2019

Tarde

He hablado de José Canet, guitarrista y compositor, en esta página, y lo he hecho con admiración por todo su trabajo, tanto como acompañante de muchas voces tangueras, como por las hermosas páginas que creó durante toda su vida. Es larga la lista, en este sentido y vale la pena recrear este tango que llevan letra y música suyas y que compuso en Caracas (Venezuela) durante una larga gira por casi toda Sudamérica, México y Cuba, como acompañante de Alberto Gómez.

Al respecto, confesaba: ""Las dos composiciones que más me acercan al espíritu de Buenos Aires, de sus habitantes, las escribí en el extranjero: La abandoné y no sabía, en Chile durante el año 1943, y Tarde, en Caracas en 1947. Claro que no es difícil comprender que estando lejos de la patria es cuando nos envuelven con más fuerzas, como si nos quedáramos en carne viva, las cosas vinculadas con nuestra gente, nuestras calles, los episodios comunes de un país poblado por soñadores".

José Canet acompañando a Alberto Gómez por América

Y Canet, que tenía flor de pinta y arrastraba romances sonados y también rupturas dolorosas, como lo demuestra una vez más en los versos de este profundo y revelador tango, sabía a la vez, trasladarlo a la partitura definitiva. Desnudando crudamente su carácter sentimental y soñador, buceando en la sugestión del amor, en  los signos porteños que lo unieron a una de las mujeres que pasaron por su vida.  La soledad sin retorno, la confusión y energía de la historia que se desparrama, recogiéndola en la magia de versos y música que nos llegan hondo.

 En la letra de este tango palpita el neorromanticismo de los años cuarenta, sin metaforismo, pero con el deschave total de aquel muchacho del barrio de La Paternal, que a sus 32 años, lleno de añoranzas, extrañando a su Buenos Aires, en su síndrome emocional revive ecos de latidos, como hojas secas que va pisando, sinténdolas crujir. En la medianoche caraqueña, observando la ciudad dormida desde su ventana le parece divisar en las honduras del corazón una lucecita que alumbra la ceniza de sus recuerdos trémulos.

De cada amor que tuve tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavía.
Error de haber querido ciegamente
matando inútilmente la dicha de mis días.
Tarde me dí cuenta que al final se vive igual fingiendo...
Tarde comprobé que mi ilusión se destrozó queriendo...
¡Pobre amor que está sufriendo
la amargura más tenaz!
Y ahora que no es hora para nada
su boca enamorada me incita una vez más.

                             


La lejanía estimula la nostalgia, esculpe los rostros, las palabras pronunciadas en los momentos mágicos del amor. Los arroyos de la noche, la soledad, las partidas con sus dolorosas despedidas  certifican la certidumbre de aquella ausencia que ahora tanto extraña, avanzando por el paisaje de la memoria. Imágenes que reaparecen implacables en una densa lentitud hipnótica. Las oscuridades de nuestra naturaleza crean en él una conmoción originaria de propio acto de vivir. Y sigue el deschave. Y la frustración.

Y aunque quiera quererte ya no puedo,
porque dentro del alma tengo miedo.
Tengo miedo que se vuelva a repetir
la comedia que me ha hundido en el vivir.
Todo lo que dí, todo lo perdí...
Siempre puse el alma entera
de cualquier manera
soportando afrentas
y al final de cuentas
me quedé sin fe.

El poeta, que escribe con la guitarra a su costado y le reclama a ella la inspiración, además del acompañamiento, clausura su relación con el amor y cierra la puerta a la esperanza. Es algo muy común en los seres humanos, la catarsis en momentos de decepción y sobre todo del alejamiento que obtura, cierra posiblidades y profundiza en la herida. A través de la niebla del destino, estalla su temperatura emocional y alcanza el punto melancólico y letárgico.

De cada amor que tuve guardo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavía.
Error de haber querido ciegamente
perdido en un torrente de burlas y mentiras.
Voy en mi rodar sin esperar y sin buscar amores...
Ya murió el amor porque el dolor le destrozó sus flores...
Y aunque hoy llores y me implores
mi ilusión no ha de volver.
¡No ves que la pobre está cansada
deshecha y maltratada por tanto padecer!

Entre otros intérpretes, Julio Sosa lo grabó en 1962, acompañado por la orquesta que dirigía Leopoldo Federico. Que es la versión que podemos recordar  ahora.

                                                



martes, 5 de marzo de 2019

BIEN MILONGA

        Va llegando gente al baile y hay que ver
        como al compás
        como al compás del tango sentimental
        está la muchachada rindiendo homenaje
        al tango triunfal. 
                   Lito Bayardo


Sí, va llegando gente al baile para disfrutar del ambiente cordial y entrañable que tenemos en Bien Milonga. La que nos llena el cuore todos los martes del año en La Casa de Aragón (Pza. República Argentina nº 6-Madrid).

Desde las 21 a las horas horas bailamos con tutti, aprovechando la música especial para milongueros, esa que no nos deja pensar en descansar porque nos llama constantemente a la pista. Como debe ser.

                                 
Vamos subiendo la cuesta que afuera la noche se viste de fiesta. Y pispeamos como  las gastan esas parejas por tantas pistas que congregan milongueros y milongueras a troche y moche.

Arranco por Tokio, porque  los ponjas son súper aficionados al gotán desde hace muchos años y allí están viendo a Melisa Sachi y Cristian Palomo como bailan el tango Loca, interpretado por la orquesta de Juan D'Arienzo.



Acto seguido, pongo máquina rumbo a Praysac- Francia, para ver en acción a  la pareja yanqui, Frank Aragón y Jenny Gil, que la pasan very well moviéndose al compás de La milonga de Buenos Aires, por la orquesta de Francisco Canaro, cantando Ernesto Famá.

                                                                                                     
Cierro el viajecito milonguero en Nantes, también dans la France,  En este caso son Magdalena Gutiérrez y Germán Ballejo, que, en La noche blanca del Tango, giran con elegancia al son del valsecito  Isabelita, por Enrique Rodríguez, su conjunto y Armando Moreno.

                                        

...y va llegando gente a la pista de Bien Milonga...  Papita pa'l loro...



domingo, 3 de marzo de 2019

La noche que te fuiste

Dos grandes del tango coincidieron en el anclaje de estos versos y esta música que se harían historia en el silbo de los porteños, en las piernas de los milongueros y el canto de hombres y mujeres en el patio de sus casas, en el boliche de la esquina, en el rumor de las fábricas, en las ondas de emisoras radiales.... Y de orquestas como las de Troilo, Caló, Pontier y voces que lo inmortalizarían: Floreal Ruiz, Raúl Iriarte, Roberto Goyeneche, María Graña, Malena Muyala, Lidia Borda...

Osmar Maderna fue un genio que se despidió muy temprano de este mundo cuando tanto se esperaba de él. Y da gusto comprobar cómo, en esta página, envuelve en un tono melancólico, lírico, los versos del Catunga Contursi.  Haciendo gala de una penetración profunda en los mismos, con un aliento medido, gracias a su profunda sensibilidad. Por algo lo llamaron "El Chopin" del tango".

                                   
José María Contursi adoró hasta la idolatría a su padre, el que inventó los versos del tango con "Mi noche triste". Incluso admiró profundamente a Celedonio Flores, pero su paleta poética no tuvo nada que ver con ellos, jamás utilizó el lunfardo, ni el lenguaje barrial.  Aunque la facundia para escribir poemas tangueros, estaba en su  sangre. Fue un gran lector, desde su época de estudiante. Por eso en el colegio San José, donde estudiaba, lo designaron bibliotecario  Y sería periodista, locutor de radio, y destacaría por su estampa, alto, espigado, elegante...

EL encuentro con Gricel, en 1935 (ella 15 años, él 24), provocaría toda una catarsis en su espíritu  que se desbordaría en infinidad de tangos  Éstos, desde Gricel, con Mores,  se instalarían a perpetuidad en la memoria y el corazón de los amantes del género.  La intensidad de ese amor frustrado, el fuego interior que lo consumía, preso de sus deseos deshechos, etéreos y volátiles como la fe y la juventud, se plasman en su pluma. En 1945 escribe estos versos a los que Osmar Maderna pone música. En ellos asoma el neorromanticismo del poeta que desnuda su intimidad con toda crudeza.

A veces, cuando en sueños tu imagen aparece
radiante y fugaz como un rayo de sol,
siento que tus manos entibian las mías
trémulas y frías... ¡y hablas de tu amor!
Entonces lentamente mi espíritu adormeces,
arrullo sutil de una vieja canción,
aquella que cantabas cuando tú eras mía,
fantasma febril que se aleja burlón.

Precisamente, aquel alejamiento que despuebla su vida, mientras ambos viven en lugares lejanos uno del otro, y casados -años después-  cada uno por su lado, ahonda el costado de tiniebla que inunda al poeta. Debido a ello salpicará de temas redundantes pero hermosos, el vademécum tanguero. Palabras que resabian, solitarias, la raigal belleza de la amada y su inexorable ausencia. El reclamo de la vida en la ciudad soñolienta retratándose con los deslumbramientos de la aventura ...

                                 

La noche que te fuiste
(más triste que ninguna)
palideció la luna
y se tornó más gris la soledad...
La lluvia castigando mi angustia en el cristal
y el viento murmurando: Ya no vendrá jamás.
La noche que te fuiste
nevó sobre mi hastío
y un hálito de frío
las cosas envolvió...
Mis sueños y mi juventud
cayeron muertos con tu adiós...
La noche que te fuiste
se fue mi corazón...

Esas emociones atrapadas en la letra de un tango que bailamos en la pista, ajenos al dolor que late en cada frase, agrandan la épica y signan una soledad sin retorno. Aunque el final real de la historia diga otra cosa. Las palabras que él siente secretas, se harán perpetuas y  estallarán en el corazón de la lejana Gricel, pese al inmenso espacio que los separa. Versos llorados inundando un escenario dramático, real, con su espesor y sortilegio vitales.

Más fuerte que tu olvido, el tiempo y la distancia,
se ensaña, tenaz con mi desolación
el remordimiento de todo el pasado
¡todo mi pasado trágico y burlón!
Por eso cuando en sueños tu imagen se agiganta
y entonas sutil esa vieja canción,
yo vuelvo a ser entonces el de aquellos días
radiante y feliz como un rayo de sol.

El 20 de febrero de 1945 lo grabó Miguel Caló con su orquesta y la voz de Raúl Iriarte. Poco después lo hizo Aníbal Troilo con Floreal Ruiz, el 5 de junio de dicho año. Ambos registros siguen vigentes en emisoras y pistas de medio mundo. Yo les dejo la versión de Lidia Borda, con la orquesta El Arranque, en vivo, en la radio.

                                     

                              

jueves, 28 de febrero de 2019

Armando Blasco "El cieguito"

SU INCLUSIÓN EN MI ORQUESTA

   Pedro Maffia, recientemente casado con una hermana del gran músico compositor Sebastián Piana, a raíz de ello decidió independizarse, dedicándome de inmediato a buscar un digno sucesor, y por cierto nada fácil esa aguja en el artístico pajar.

   Pensé entonces, como anterioremtne lo hiciera, localizar a Enrique Pollet, no escatimando visitas a numerosas orquestas, y en la búsqueda... hasta el Café del Parque, cuyo conjunto típico en ese momento descansaba, haciendo una impasse a su labor.

                               
   Quiso la suerte, con ese detalle, facilitarme percibir en forma muy tenue a uno de sus componentes que, estudioso, detrás del palco de la orquesta, practicaba con su bandoneón.

   Acercándome, vi a un muchacho, que pareció no verme, y siguió cual si estuviese solo, tocando con muy buena digitación; le pregunté cómo se llamaba:
   -Blasco -respondió- ...y usted quién es?
   -Julio De Caro.
   Dejando su instrumento, se puso de pie para añadir:
   -Permítame tocarlo, maestro, ya que sólo lo conozco a través de ir a escucharlo cuando puedo, porque su música me deleita.

   De inmediato, por lo dicho, me dí cuenta que era ciego, y por disimular mi impresión, continué, como si no lo hubiese notado:
   -¿Cuando tiempo hace que estudias?
   -Dos años.
   -Bueno, ahora podré apreciarte cuando salgan todos a tocar...
   -Es que... ésta... no es mi especialidad... lo mío es el violín...
   -Caramba, pero no importa... hazme oír algo en el bandoneón (cosa que hizo con "Buen amigo"); y asombrándome su retentiva auditiva, tal cual lo hiciesen mis profesionales.

La orquesta que armó Julio De Caro en 1932. Blasco está sentado delante de Troilo
                         
    Me despedí, no sin antes pedirle su dirección, para luego hablar con Laurenz sobre este magnífico hallazgo, quien, quedando solo al retirarse Maffia, toda la responsabilidad recaería sobre él, aunque su pericia ya lo ubicase entre los grandes.
   Su respuesta no pudo ser más acertada, como también excelente idea:
   -¿Por qué, maestro, no repetimos con Blasco lo que usted conmigo, cuando me conoció? Podríamos entrenarlo, ensayando en privado, y doy fe que es bueno; si lo trae, no escatimaré esfuerzo alguno.

   Padrinazgo de Laurenz y, prácticamente su obra, correspondiendo generosamente a cuanto de anterior le brindásemos con Francisco. Justicia reconocer ean noble gesto de este extraordinario ejecutante que, a muy breve plazo, resumiría en una sola las escuelas de Maffia, Arolas, Minotto, Petrucelli y Carlos Marcucci.

                               
El Sexteto de Julio de Caro en 1930. Blasco está detrás del violinista José Niesso

   Así fue como Armando Blasco (el cieguito), formó con Pedro Laurenz un dúo que "dio que hablar". Esta comunión perfecta de sentido interpretativo y compañerismo ilimitado, muy raro, en la actualidad significaría en mucho, el mejor affiattamiento, tan indispensable, y aunque existen buenos elementos dentro de una muchachada estudiosa, de gran tecnicismo, lamentablemente muy independizada, en su ejeecución académica, y muchos de ellos distanciados de la verdadera realidad del tango: fraseos, rezongos, octavados, pilares espirituales que sostienen a nuestra danza-canción en su verdadero expresar.

                                                                        Julio De Caro                                                                                                                             
Podemos escuchar al dúo Luarenz-Blasco interpretando el tango de Julio  De Caro: Guardia vieja.