viernes, 6 de junio de 2014

Osvaldo Requena

Aunque su nombre no tenga el impacto popular de otros músicos de tango, ha sido uno de los que más trabajó en los distintos rubros del mismo. Fue  pianista, director, compositor y arreglador. En este último rubro realizó su primer arreglo en 1951 para la orquesta de Raúl Kaplún, y tenía entonces apenas 20 años, lo que habla de su capacidad y formación. Luego lo haría para Eduardo Del Pîano, con quien formó en la orquesta de éste.

Porque proviene de una familia que llevan la música instalada en sus cuerpos, su destino parecía estar escrito de antemano. De abuelos andaluces, él bailaor y ella cantaora, las reuniones de familia en la casa de Avelino Díaz en el barrio de Boedo estaban envueltas en ritmo, cantos, copichuelas y esa alegría natural del sur de España. Tuvieron cuatro hijos y los cuatro salieron músicos. El padre de Osvaldo se dedicaría a la música ligera mientras que un tío, fanático del bandoneón, terminaría convirtiéndose en maestro del instrumento.
   
                                           


Con su padre comenzó Osvaldo su aprendizaje musical, que luego perfeccionaría con Erwin Leuchter, un maestro alemán que huyó del nazismo, como sus abuelos del franquismo. Con él aprendería armonía y composición y daría un gran salto. También estudiaría con la profesora María Copporales de Moyano, con otro alemán: Juan Schulpiz y con el maestro Vicente Scaramuzza. Todo ello le permitió tener un bagaje al alcance de muy pocos y hacer arreglos para Florindo Sassone, Leopoldo Federico (con quien coincidió en la orquesta de Edgardo Donato), Ástor Piazzolla y numerosas orquestas. Hasta lo convocó para este trabajo el gran  maestro Zubin Mehta.

                     


Osvaldo fue uno de los más importantes arregladores de los años cincuenta en adelante. Además con su orquesta acompañó a una legión de cantores: Roberto Rufino, Floreal Ruiz, Jorge Valdez, Alberto Marino, Alfredo Belussi, Mario Bustos, Argentino Ledesma, Alberto Castillo, Rodolfo Lesica y tantos otros, con los cuales grabó una gran cantidad de discos. Fue director del Sello Microfon durante más de una década y dirigiendo la orquesta del mismo,   también secundaría a artistas como Alfredo Zitarrosa o a los Quilla Huasi.

Recorrería el mundo y los continentes: América, Europa, Asia, al frente de su conjunto Tango Sessions. Lo que empezó siendo un espectáculo en Michelángelo, montado por la coreógrafa Ana María Stekelman, le serviría de catapulta para mostrar todo su talento en  giras larguísimas y muy exitosas. También hizo música para algunas películas.

                                               


Fue el director de la Orquesta de Canal 11, durante varios años y acompañó con la misma a artistas de todos los géneros. Afirmaba en una entrevista, que, en su calidad de pianista había dejado  impresos en el disco unos 800 trabajos. Y más de dieciseis mil arreglos, algo impresionante. Muchos de éstos para la Editorial Select en formato standard.  Fue director de la orquesta Juan De Dios Filiberto desde 1984, como también estuvo al frente de una de las orquestas de Café de los Maestros, con quien realizaría largas gira por Europa. Entre tanto, nunca dejó de estudiar.

Osvaldo Requena con Leopoldo Federico
Hincha fanático de San Lorenzo de Almagro grabó un cd con su orquesta, con temas dedicados a su Club, festejando el Centenario del mismo. Era de los gritaban las jugadas y los goles a pura exaltación. Lo veía desde el palco de prensa pues tenía el asiento cerca del mismo. Vivía los partidos al mango. No llegó a ver coronado como Papa, a otro hincha del Ciclón: Francisco I (Jorge Bergoglio), porque falleció en 2010, con 78 años de edad.

                                                     


Hoy lo recordamos con su orquesta, en el tango de Juan Carlos Cobián: Piropos.

Piropos - Osvaldo Requena



Con Fernando Suárez Paz se conocían desde la década del 50 cuando se alineaban ambos en la orquesta de Alberto Mancione. Después de los caminos atravesados de ambos, se reencontraron y grabaron un disco en dúo, con arreglos de Requena. Y cuando ambos estaban en la Orquesta del Café de los Maestros, en un pueblo de Grecia se mandaron ambos este arreglo de Los mareados, el tangazo de Cobián, momento que acá reproducimos. Belleza.

                                     

                                  





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