miércoles, 4 de junio de 2014

Nick Jones y Diana Cruz

Se trata de una pareja de bailarines norteamericanos que impactan por su profunda comprensión del género, su compenetración y la capacidad que demuestran  para sorprender permanentemente, bailando seriamente o hasta haciendo algún número humorístico con el tango.

Nicholas Jones comenzó a aprender a bailar tango en 1996, y hoy es un cotizado profesor que incluso ha dado clases en Buenos Aires. Pero además no tiene reparos en confesar que si encuentra algo que le interese en otro colega, no dudaría en ponerse a sus órdenes para seguir aprendiendo. Cabe agregar que es discjockey, músico y coreógrafo.  Y en cada una de esa facetas muestra una capacidad asombrosa. La suma no deja lugar para la duda.

                                      


Diana reúne numerosas disciplinas en su andamiaje lo que le permite hacer de todo con su cuerpo. Con una plasticidad que pareciera no tener límites, siempre abrevando en la musicalidad, por supuesto. Ha hecho ballet, danza contemporánea, bailes folklóricos latinoamericanos, pilates, yoga y canto, lo que combina con sus conocimientos de la biomecánica, que le dan un plus como profesora y como bailarina de tango, género que terminó atrapándola y en el que demuestra una enorme solvencia y profesionalidad. Y le sienta de maravilla.

                                         
Tanto Nick como Diana, hurgan en la técnica y la estructura para que cada alumno, con los que se vuelcan,  pueda en última instancia. llegar a tener su propia expresión en la danza. Como profesores se sienten obligados a darlo todo para el estudiante, mientras que, como artistas, tienen el objetivo de ocultar sus secretos para poder enamorar y deslumbrar a la audiencia con su técnica poderosa. Y lo logran, vaya si lo logran. Diana, en realidad, parece de goma. Su flexibilidad es asombrosa.

                                       


Han trabajado en Festivales con Gustavo Naveira y Giselle Anne, entre muchas otroas parejas, y Nicholas parece tener algunas cosas de Gustavo. Lo increíble es que pueden bailar un tema de Ignacio Corsini con guitarras, o a Alfredo Zitarrosa, Jimmy Hendrix, o blues con pasos de tango. Y hasta hacer un mix con Chopin y Edgardo Donato. Son unos verdaderos artistas y me da mucho placer verlos, aunque a algunos puristas les disguste este tipo de shows. Pero ellos tienen mucho tango y lo demuestran como acá, bailando este tema de Osvaldo Pugliese




Nick sabe hacer un divertimento que encandila a la concurrencia, porque le sobran condiciones para ello. Incluso en caricaturas. Como aquí, en sus comienzos,  con Amy Anderson.


 


Y ahora los vemos a Nick y Diana, milongueros al mango. Buenísimos.




O a orillas del Sena, dándole a D'Arienzo en el tango: No mientas.




Nick ha hecho y hace de discjockey porque conoce a las distintas orquestas y sabe cuales son los temas y la música que hace bailar a los milongueros. Y como decían aquellos vendetuttis que subían a los colectivos y ofertaban su mercadería para terminar con aquello de: ..."Y por si esto fuera poco", y sacaban algún otro utensilio del bolso interminable, este bailarín dirige su Orquesta Natural Tango y ¡toca el bandoneón! Y Diana canta en la misma. Mariano Mores sentenció un día. "Es una vieja y actualizada maldición: El que toca nunca baila". Junalo Marianito... Algo increíble pero cierto y lo podemos ver en este video de Youtube, donde tocan al más puro estilo Di Sarli, el tango de Arolas: La cachila

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