sábado, 28 de septiembre de 2013

Gloria y Eduardo y los estilos

Como milonguero, a veces discuto con algunos amigos que me hablan del "estilo Villa Urquiza" y lo hacen con gesto de asombro o remarcando aquello de"tango al piso, pechito contra pechito". Y yo les digo que éso lo aprendí de chico en mi barrio de Parque Patricios, y era lo primero que te enseñaban los muchachos más grandes. No mostrar las suelas, bien paraditos, elegantes y siguiendo el compás. Por que parece que en lugar de inventarse en mi barrio, como lo dicen varios documentalistas, se hubiese inventado en Villa Urquiza, dicho esto con todo respeto al barrio donde nací, y del que me fui siendo un bebé. Y del que incluso he visitado sus grosas milongas muchas veces.

Se trata de cuestiones de marketing como casi todo lo que rodea hoy día al tango y resulta que Copes era de Villa Pueyrredón, Virulazo de Mataderos, Gavito, de Avellaneda, el Negro Tin de Pompeya; María Nieves de Saavedra; Pepito Avellaneda de esa zona que adorna su apellido artístico, Miguel Ángel y Osvaldo Zotto de Villa Ballester, el Flaco Dani, de Belgrano; Petróleo de Villa Devoto, el Fino Rivera de Monte Castro, El cachafaz, de Balvanera, Eduardo y Gloria Arquimbau, de Parque Patricios, y así podríamos seguir dando nombres, grandes milongueros de todos los barrios.

En mi época jovencita, atravesado por esa fiebre milonguera recorrí todos los clubes importantes de la Capital Federal y algunos de la Provincia y puedo dar fe de que en todos los barrios había estilos definidos y muchachos que bailaban un fenómeno. Pero voy a aprovechar para darle la palabra a Eduardo Arquimbau, que venía a bailar a Huracán, frente al Parque Patricios, como su compañera Gloria y donde se reunía la gran muchachada milonguera de los años cincuenta. Gran parte de lo que recuerdan, lo viví yo y la firma de ellos me exime de más comentarios.

                                         

- De los Estilos Barriales

Aqui les hago llegar mis conocimientos sobre los estilos Barriales, es una historia larga pero muy rica, quizás me olvide algo, no sé, pero lo que recordé en este momento lo escribí a mi modo.

Los Estilos en el Tango.Desde su nacimiento al Tango se lo reconoció por las diferentes formas de bailarlo. Estamos hablando desde que su baile fue reconocido como Tango, a cada una de esas formas se lo llamó Estilo, comenzó con el Estilo Oriyero, lo siguieron el Canyengue, Salón, Familiar, Tradicional, hasta llegar a los años 40, Años que se sumó toda la juventud a bailar el Tango, entonces al cambiar la posición de la mujer, que pasó de bailar de costado a bailar de espalda en el recorrido de la pista, apareció el Estilo de Tango Cruzado. No fui yo quien lo llamó de esa forma, yo ya lo conocí así, se lo reconocía como diferentes estilos.
Fueron tantos los jóvenes que se incorporaron a bailar el Tango en los años 40, que todos los clubes de la capital y muchos de la provincia de Buenos Aires abrieron sus puertas para que dos veces por semana se hicieran prácticas de baile, entre muchachos.Todos los barrios tenían prácticas en los clubes mas Importantes, esa fue la razón por la cual con el correr del tiempo en cada uno de esas Barrios, fue apareciendo una forma de bailar que se podía diferenciar de los otros barrios. Esto se daba por que en cada práctica siempre había un bailarín mayor al que todos los jóvenes querían seguir por su forma de bailar. Eso pasaba en cada uno de los barrios, por lo tanto cuando una barra de jóvenes, íbamos a bailar a un barrio que no era el nuestro, se daban cuenta con mucha facilidad. De esa forma también se empezó a distinguir como Los Estilos de cada Barrio.

Esas diferencias que había. Por ejemplo yo aprendí en Pompeya, se bailaba con pasos largos, bien parados, elegantes.Cuando iba a los bailes de Avellaneda, su baile era con pasos más cortos y usaban mucho los giros. En las milongas de “Estrella del Sur”, en Valentín Alsina, la sorpresa no era solamente ver como bailaban, no, las chicas del otro lado del Puente Alsina, cuando terminaba la tanda, para que la acompañes a el lugar de donde la sacaste a bailar, como era costumbre, te tomaban del brazo durante todo el recorrido, y muchos se creían que la chica ya estaba ganada, pero no era así.
Con un par de amigos estudiosos de los diferentes Estilos de cada Barrio, nos tomábamos el Tranvía y nos íbamos a las prácticas del Club Pinocho en el Barrio de Villa Urquiza, su baile era de pasos medianos con giros y medios giros, con sacadas y contratiempos. En Parque de los Patricios, en el Club  Huracán se destacaban los fanáticos de Osvaldo Pugliese. Era un gusto ver como marcaban los tiempos con caídas y boleos. Después que el maestro estrenó el Tango “La Yumba” se escuchaba el marcado en el piso de madera yuuumm, yuuumm, era impresionante, con el pañuelito en la mano, depilados, maquillados con pancake y empilchados a lo Divito, un lujo.

                          

Tuve la suerte de muy joven de participar de un concurso de Tango en el Club Unidos de Pompeya, organizado por el famoso bailarín conocido como El Flaco Tin de la pareja “Tin y Sarita” Primeros bailarines de Aníbal Troilo, en la Revista titulada “El Patio de la Morocha
En ese concurso tan popular por aquellos tiempos, se presentaron parejas de todos los barrios de Buenos Aires Y también de la Provincia. Eso me dio la posibilidad de conocer los diferentes estilos de cada uno de los barrios, todos bailaban muy bien; cada pareja con su forma de bailar, todos éramos diferentes, eso era lo interesante de esa época, ninguno nos parecíamos.
A mí en esos tiempos me decían “Panchito” de sobrenombre Y con una chica llamada Elida, ganamos ese importante Concurso de Tango que duro 15 Semanas. Yo tendría unos 19 años, muy pocos son los que asocian a ese “Panchito” con el Eduardo de la Pareja “Gloria y Eduardo” solamente los que me conocen de pibe y todavía me dicen “Panchito”. Pero lo importante es que fue así como conocí parejas de diferentes barrios, que luego visité, como Villa Crespo, Villa Devoto, Chacarita, Floresta, Flores, La Paternal y muchos otros. Algunos ya los conocía porque concurría a sus milongas como La Boca, San Telmo o Barracas.

Todo esto era muy común hasta finales de los años cincuenta. En los años cincuenta pasaron muchas cosas que debemos Explicar muy bien para que lo entiendan. En principio y muy importante la mujer cambió su manera de ser, Hasta ese momento las madres acompañaban a sus hijas al baile. A las prácticas de Tango de los clubes solo íbamos los varones. Para poder entrar a un baile tenías que tener los 18 años cumplidos. Después de los años 55, permitieron que se organicen bailes para los jóvenes de 14 años.  Nosotros pasamos a ser los viejos que bailábamos el Tango.Las chicas de 16 o 18 años, comenzaron a participar de las prácticas de rock y algunos tangos, muy pocos. Las chicas ya iban a las Milongas solas, nunca más acompañadas por sus madres. A esos jovencitos que a los 14 años, los hicieron bailar músicas de otros países, les robaron el Tango. Pero les vendieron sus películas, les cambiaron los zapatos por zapatillas, el traje por Los pantalones de jeans y los dejaron mal vestidos y rockeros. Son los que ahora ni saben que el Tango es la música que nos representa en el mundo entero, piensan que los tangueros estamos locos.

La única ventaja que tuvimos los tangueros, fue que como ya a las chicas no las acompañaban más las madres, pudimos bailar más juntitos Y así nació el estilo de los años 50, ése es el estilo que los jóvenes mal llaman “Estilo Milonguero”.  Milonguero no es un estilo, milonguero se le dice a los que son habitué a ir a las milongas, pero los jóvenes nos veían bailar ese estilo y decían, yo quiero aprender a bailar así como bailan los milongueros. Y así bautizaron a esa forma de bailar.

El tema es que ya los jóvenes no se sumaron nunca más a bailar su música nacional: el Tango, se perdieron entre otros ritmos, Fuimos muy pocos los bailarines que seguimos bailando el Tango, Y así se fueron perdiendo los estilos de cada uno de nuestros barrios. En mi caso personal dejé de bailar el estilo del barrio de Pompeya cuando fui a bailar al Club Buenos Aires de la Calle Parral y Gaona, Y lo mismo que me pasó a mí le pasó a muchos jóvenes de distintos barrios. Nos encontrábamos en esas espectaculares milongas de esos finales de la década del 50 y principios de los años 60.
Bailábamos en las milongas: Buenos Aires, El Club Oeste, Chacarita, El Social Rivadavia, Editorial Haynes, Huracán y algunas otras más.


En los años siguientes esos muchachos se casaron y dejaron de ir a las milongas, solo algunos siguieron con esas costumbres de los años 50 y 60, los más dejaron de asistir y de esa forma el Tango se quedó sin estilos y costumbres.Por ejemplo, en las milongas verdaderas no había mesas ni se podía tomar ningún tipo de bebida, para no mojar la pista de baile.

Comer y sacar a una mujer con el gusto a comida, era algo imposible de creer. En nuestra juventud, para que una mujer te saliera a bailar debías estar bien vestido, de traje, o no te dejaban entrar al baile. Los zapatos bien lustrados, perfumados, y los muchachos tomábamos bebidas que no nos dejaran mal aliento, vino nunca. Demás esta decirte como se vestían las chicas, además de ser casi todas jóvenes y hermosas, cuidaban su vestimenta como modelos.

Cuando llegamos a los años 80, ya eran pocas las milongas que quedaban,Y esas pocas solamente con gente mayor, entonces ya era necesario que las milongas tengan mesas, para estar sentados cuando no bailan. Hablar entre amigos de historias pasadas o de las orquestas de otros tiempos. La televisión tenía todavía algunos programas de Tango, en los cuales se presentaban  parejas de tango, que a decir verdad éramos todas distintas en nuestra forma de bailar, como en tiempos  atrás cada una tenía su propio estilo. Fue cuando dos muchachos que vivían en Europa, llegaron a Buenos Aires con la idea dearmar un espectáculo de Tango para viajar a París a un festival que se organizaría en la Torre Eiffel. Después de mucho trabajo, lograron armar ese elenco y viajar para presentarse en París. Ellos eran Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, y el espectáculo fue el popular“Tango Argentino” que no sólo triunfo en París, también lo hizo en Broadway y en el mundo entero, Japón, Estados Unidos, Europa y fueron sus bailarines los que hicieron que en todo el mundo la gente se interese por bailar el Tango. Esto fue a mediados de los años 80, y muchos de los bailarines del mundo quisieron venir a conocer Buenos Aires y el Tango. También algunos jóvenes argentinos, por lo general bailarines de otras disciplinas se comenzaron a interesar por bailar el Tango.

Al mismo tiempo que se comentaba el éxito del espectáculo “Tango Argentino” muchos de los milongueros que ya no iban mas a bailar, volvieron a las Milongas, cada uno con sus historias pasadas, algunos diciendo que ellos bailaron muy bien y otros mostrando que bailaban muy bien.
Así se fueron armando algunas nuevas milongas, con la vuelta de viejos milongueros, algunos jóvenes bailarines argentinos y muchos turistas que querían conocer nuestras milongas  y tenían que bailar entre ellos, un alemán con una italiana, un francés con una japonesa y quizás con un poco de suerte alguno bailaba con muchacho o una joven argentina. De esa forma fueron creciendo las milongas, cuando a ellas se sumaron las jóvenes bailarinas y muchas mujeres mayores se fueron a bailar a otras milongas donde no llegaban ni jóvenes bailarinas ni jóvenes turistas.

Los viejos milongueros felices bailando aconsejando y mintiéndole a las jóvenes nuevas bailarinas, que gustosas estaban de bailar con los milongueros.

La mayoría de los jóvenes que hoy se interesan por el Tango, lo hacen como un medio de trabajo, algunos dan clases de Tango aquí en el país, otros viajan por el mundo bailando o dando clases. Los que vienen de otras disciplinas bailables están trabajando muchos en las casas nocturnas que presentan espectáculos de Tango; entonces en este momento si bien no es mucha la juventud que se suma al Tango, son más que unos años atrás, y eso esta bueno porque el Tango tendrá continuadores, no importa porqué entran al Tango, siempre es por algo, nosotros quizás la mayoría era por conocer a una chica, los jóvenes de hoy lo hacen como un medio de trabajo, pero con seguridad todos se terminarán enamorando del tango y eso es lo importante.

                               
Gloria y Eduardo inauguran el Festival Mundial de Tango, con el Sexteto Mayor
Vemos que los jóvenes son muy buenos bailarines en lo técnico y que lo mas difícil para ellos es justamente ser personales, casi todos son muy parecidos,Y eso les es más complicado justamente porque ya no existen los Estilos Barriales, la tecnología existente los unifica. Ante,s cada barrio les daba un libreto diferente a cada joven, cada pareja tenia el sello de su Barrio.

Justamente por esa razón podemos asegurar que ya no existen aquellos Estilos Barriales, un estilo no lo hace una pareja, un estilo lo hacían gran cantidad de Jóvenes que bailaban de tal o cual forma y eso es muy difícil de ver hoy. Ojalá que la juventud vuelva a apostarle al Tango, entonces puede ser que se llegue a repetir lo que vimos en los años 40 y 50, para eso muchos seguimos trabajando con la intención que el Tango llegue a todos los jóvenes de nuestro país, ojala que sea con suerte.

Si hicimos el milagro del Espectáculo Tango Argentino, quizás hacemos otro.

(15 Octubre, 2012)

Gloria y Eduardo

1 comentario:

  1. Me quedé con ganas de seguir leyendo y aprendiendo de esas vivencias auténticas, hay mucha tela para cortar con el Tango, tanto en lo instrumental como en la danza y las letras.
    Muchas gracias Gloria y Eduardo por tan bonita pincelada de sabiduría.

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