lunes, 16 de noviembre de 2015

Tiburón

Me levanté esta matina con el tango de marrras en la cabeza, y me vino a la memoria esa especie de coro que hacían Magaldi-Noda, Buglione-Lareda, en la grabación del pianista, violinista y compositor Julio Pollero, que es también autor de la música junto al bandoneonista Luis D'Abraccio El chino.

Lo gracioso es que Dizeo firma los versos de ese tango con su apellido al vesre: Ozedi, cosa que en aquellos tiempos se estilaba. Y vale la pena rescatar la obra de este vate porteño hasta la médula, que llegó a firmar páginas de mucho peso en la música popular. Gardel, con quien estableció una compinchería entrañable,  le grabaría nada menos que once títulos: A medianoche, Copen la banca, Echaste buena, Jirón de pampa, Maniquí, Pan comido, Primero campaneala, Qué fenómeno, Que se vayan, Tan grande y tan sonso  y Viejecita mía.

                                            
Enrique Dizeo

Su trayectoria como autor está emparejada a músicos como Juan Maglio Pacho, Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Alberto Pugliese, Juan Guido El lecherito, Juan Carlos Cobián,  José Canet, Juan Polito, Julio De Caro, Oscar Fresedo, Gabriel Clausi, Carlos Geroni Flores, Anselmo Aieta, Orlando Goñi, Sebastián Piana, Guillermo Barbieri, Alfredo Calabró, Ástor Piazzolla, Hugo Baralis, Edgardo Donato, Luciano Leocata, Alberto Hilarión Acuña, Víctor D'Amario, Miguel Caló, Florindo Sassone, Arturo Gallucci, Ernesto Famá y muchos compositores más, dado lo extenso de su obra.

El estilo de Dizeo se asemeja al de Esteban Celedonio Flores, aunque tenga algo menos de profundidad, pero el lenguaje es el de la calle que tan bien manejaba el Negro Cele. Los dos fueron muy burreros y así se los reconoce en temas como Canchero de Flores o Pan comido de Dizeo. Un amigo mío, publicista, estaba radicado en Lima -Perú- y allí nos juntábamos e íbamos al hipódromo de Monterrico. Tenía un caballo de carrera al que le puso el nombre de Pan comido, y yo le recitaba la letra que cantaba en forma genial Alberto Echagüe con D'Arienzo. A Dizeo me lo cruzaba muchas veces en el Hipódromo de Palermo.

                                       


Celedonio, que era un buenazo, le dedicó este verso bien reo a su amigo Dizeo, el calavera, devolviendo gentilezas y lo  tituló Punto alto, del que extraigo las tres primeras cuartetas, de un total de seis. A veces usando el lenguaje burrero.

No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague,
ni chorro que bien tapeao no resulte batidor,
ni bolita que no ruede, ni llama que no se apague
ni corazon que resista  al encanto de un amor.

Esto va pa'que no digas que me gasto haciendo espuma
que soy desagradecido y un cantor de dos por tres;
estaba juntando ideas como el pato junta plumas
para hacer una nidada como te la merecés.

Yo te tengo relojiado los mil en cincuenta y nueve
sé que vas a la distancia sin sentir el handicap
al que diga que tu musa por canera no conmueve
confunde Pepe el Herrero con Cyrano Bergerac.

Seguramente no es de los mejores tangos de Dizeo, pero me levanté con el mismo en el marote y no me lo podía despegar. Recuerdo cuando volvíamos de madrugada, después de la milonga con los muchachos de la barra y nos mandábamos en coro lo de "Y a las cuatro de la matina...con la piba...con la piba..."

                                               

La orquesta primera que lo registró fue la de Julio Pollero con las cuatro voces concertadas juntas. Este pianista y luego dedicado a la enseñanza del violín entre otras cosas, había nacido en Colonia - Uruguay,  y le puso música a tres temas que cantó Gardel. Una tarde, La última ronda y Uno y uno. Éste último forma parte de los mejores versos lunfardos de tango (letra de Lorenzo Traverso).

Luis D'Abraccio El chino, co-autor de Tiburón, integraba, como bandoneonista,  la orquesta de Julio Pollero cuando grabaron este tango, el 7 de septiembre de 1927. Posteriormente estuvo en numerosos conjuntos como de los Francisco Canaro, Juan Carlos Bazán, Francisco De Caro, José Martínez, Julio De Caro, Maglio y otras, teniendo incluso su propia orquesta.

Podemos escuchar Tiburón por la orquesta de Julio Pollero con el cuarteto de voces ya señaladas y también la versión que llevó al disco la orquesta de Domingo Federico, con el cantor Mario Bustos, el 23 de marzo de 1950.

02- Orq. Julio Pollero - Tiburón

02- Tiburón - Domingo - Federico - Mario Bustos







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