lunes, 12 de enero de 2015

A la gran muñeca

Fue un exitazo y todo un descubrimiento cuando lo registró la orquesta de Carlos Di Sarli en forma instrumental. A la semana de salir el disco a la venta, se escuchaba reiteradamente por radio y en las milongas causaba furor. Era la época de oro del tango, y este tema había pasado sin pena ni gloria desde que se estrenara en el desaparecido Teatro Buenos Aires de la calle Cangallo, por donde hoy pasa la Avenida 9 de Julio, en 1920.

La compañía teatral Muiño-Alippi, que congregaba pasiones en sus presentaciones, alternaba entonces sainetes y revistas, tan en boga en la época. La orquesta estable que actuaba desde el foso, la dirigía el músico español Jesús Ventura Lalaguna, que había arribado al país con una compañía de zarzuelas. Originario de Zaragoza, residió en Madrid y en la conocida como Red de San Luis madrileña, (entre la Plaza de Callao y Plaza España), tuvo su propio conservatorio de música.

                                           


Vivió unos años en Buenos Aires y luego se trasladó con otra compañía a Colombia, donde residió hasta su muerte. El tango A la gran muñeca, lo compuso en sociedad con el comediógrafo y periodista Miguel F. Osés y el título del tango obedecía al mismo que llevaba la revista en cuestión. Lo recordaba Francisco García Jiménez en una sección creada en el Diario El Día de La Plata, para hablar de tango. García Jiménez aceptó la propuesta del director para hacerse cargo de dicha página y les propuso hablar concretamente de tangos determinados. Y así comenzó a hilar esas historias que luego reuniría en un libro publicado por la Editorial Losada en 1965.

                                         
Manolita Poli, actriz y cancionista nacida en Brasil, nacionalizada argentina

La escena diseñada en la revista transcurría en un gran Bazar y Manolita Poli fue la encargada de darle vida en el teatro. La misma, hija de una cantante de zarzuelas, como ella y su hermana Marta, que había estrenado Mi noche triste, el primer tango cantado, en el sainete Los dientes del perro, y estaba de moda. La letra de Osés para este nuevo tango era bastante simplona y seguramente por ello, el tango no tuvo gran trayectoria aunque lo grabara Francisco Lomuto con la voz de Jorge Omar el 15 de enero de 1936.

Carlos Di Sarli lo estrenó en forma instrumental el 29 de agosto de 1945, y volvería a hacerlo en otras dos oportunidades, en 1951 y 1954. A raíz del suceso protagonizado por la orquesta del maestro de Bahía Blanca, también lo llevarían a sus respectivos atriles Francini-Pontier, Osvaldo Pugliese, Héctor Varela, Alfredo De Angelis, Rodolfo Biagi, Juan D'Arienzo, José Basso, el Quinteto Real, el Quinteto Princho, Joaquín Do Reyes, Alberto Di Paulo, Donato Racciatti, Julio Ahumada y Dante Puricelli entre otros. Cabe destacar que en 1923, en Nueva York para los estudios de Columbia lo había grabado en forma también instrumental la Típica Select.

La gran orquesta de Carlos Di Sarli

Miguel Caló, cantando los versos de Osés, Roberto Arrieta, lo dejó impreso en el disco el 5 de enero de 1948. Y hoy para ilustrar el recordatorio de este hermoso tema, lo traigo a Calo-Arrieta y a Carlos Di Sarli que le dió nueva vida y lo transformó en imprescindible para los milongueros. En este caso se trata de su primera versión de 1945.

Miguel Caló & Roberto Arrieta - A la gran muñeca

Carlos Di Sarli- A la gran muñeca


1 comentario:

  1. como lo toca don carlos lo eleva al cielo que bien lo hace,seguro que cuando suena en una milonga saltas como un resorte y si no hay una mina a tiro le pegas con la escoba salute

    ResponderEliminar