miércoles, 26 de marzo de 2014

Poema

Este tango lo pusieron de moda en todas las milongas del mundo, las parejas de bailarines que son contratadas para dar exhibiciones y workshops o talleres y prácticas. Hay numerosas versiones de este tema pero la que repiten constantemente es la de Francisco Canaro con su orquesta y la voz de Roberto Maida, grabado el 11 de junio de 1935.

Es tan abusivo el uso de Poema por Canaro, que en un Festival al que acudí para dar una conferencia y demostración en un pueblo de la costa valenciana, las dos parejas de bailarines profesionales que no tenían nada que ver entre sí, eligieron este tango para su exhibición, entre los dos  temas que bailaron.

                                           
   


Los autores firmantes que aparecen en la partitura son sendos violinistas de larga actuación en Europa: Eduardo Vicente Bianco y Mario Melfi. El tema musical surgió durante un viaje en tren por Europa y colaboraron varios músicos de la orquesta, pero finalmente lo firmaron ellos dos. Héctor Artola contaba que él se negó a firmarlo. De todos modos la letra le pertenece a Bianco. Que, en ella, le da vueltas a un tremendo drama que vivió años antes en Buenos Aires, en un crimen que quedó sepultado en las arenas del tiempo y el silencio de la prensa.

Fue un ensueño de dulce amor,
horas de dicha y de querer.
Fue el poema de ayer,
que yo soñé de dorado color.
Vanas quimeras que el corazón
no logrará descifrar jamás.
¡Nido tan fugaz,
fue un sueño de amor,
de adoración!...


Bianco actuaba como violinista principal en la orquesta del Teatro Apolo, en 1924, y allí descubrió la infidelidad de su esposa con el pianista de la orquesta y compañero suyo. Desesperado ante el conocimiento de la traición de su mujer, se armó de un revólver y mató al amante de ésta de un balazo.

                                 
         

Fue encarcelado, pero casi de forma inmediata, merced a la intervención de políticos con poder, consiguió la libertad bajo fianza y al poco tiempo resultó absuelto como consigna la resolución del juez inverviniente. En 1937 Bianco escribió un proyecto de Memorias que nunca vieron la luz pública, pero que conservó un compañero suyo que lo acompañaría luego a Europa. En esos escritos se evidencia la ayuda prestada por el director del periódico Crítica, Natalio Botana, de notoria influencia mediática en su momento, y que colaboró en su libertad, como consignara el investigador Oscar Zucchi. Decía Bianco:

-"En el trance más doloroso de mi vida, "Crítica" supo alentarme, defenderme. Mientras yo actuaba como violín solista en el Teatro Apolo en 1924, tuve un intenso drama pasional donde fui el triste protagonista, y absuelto poco después me decidí a partir lejos de mi querida patria en busca de la calma y el olvido para mi atormentado y triste corazón".

Efectivamente, ayudado  por Macoco Álzaga Unzué, Bianco partiría a Europa y la recorrería triunfalmente, actuando con su orquesta ante reyes, príncipes y Jefes de Estado. Incluso en Cuba y Estados Unidos. En su regreso a Buenos Aires no tuvo el eco esperado pero siempre llegaban las noticias de sus éxitos en diversos países, tan remotos por ese entonces.

                               

En 1967 o 68, estando yo de paso en Biarritz, vi un cartel que anunciaba la actuación de Mario Melfi con su orquesta en el Casino de la bella ciudad balnearia francesa. Fuí a verlo y en un intervalo intercambié algunas palabras con él. Melfi, radicado definitivamente en Francia con otro tango suyo, que lleva letra de Mario Battistella: Remembranzas, logró gran repercusión, especialmente en la orquesta de Alfredo Gobbi con la voz de Jorge Maciel. Tuvo palabras de elogio para Gobbi, pero lo noté muy afrancesado y muy alejado física y esperitualmente de su barrio porteño de San Cristóbal donde naciera.

                         


Y del drama pasional a la pista de baile, donde sigue perdurando por su música, claro, pero encerrando un suceso tremendo, protagonizado por el autor de esos versos simples y desesperados.

Cuando las flores de tu rosal
vuelvan más bellas a florecer,
recordarás mi querer
y has de saber
todo mi intenso mal...

De aquel poema embriagador
ya nada queda entre los dos.
¡Con mi triste adiós
sentirás la emoción
de mi dolor!.
 


Creo que fueron Javier y Geraldine, esa maravillosa pareja, disuelta por los vaivenes de la vida, los que lo instalaron en las milongas, donde perdura.

Los vemos.

                               


4 comentarios:

  1. sabes amigo tengo la version en su letra integral cantada por imperio argentina y me gusta mas que la de canaro como le dio aire para milonguearla sanchez gorio con luis mendoza hermoso tango y que triste y lamentable historia del mismo trajiste a la luz que cosas hay tejidas detras de las letras de muchos tangos abrazo juan

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  2. cada vez que escucho la melodia y la letra de POEMA me invade una emocion incontrolable que me hace brotar lagrimas, a pesar de ser un hombre mayor su dulzura crea sentimiento y recuerdos de amor...........

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  3. Así es hermano. Hay músicas y letras que nos dejan un poso emocional profundo. Es señal de que "sentimos" lo que estamos escuchando. Abrazo.

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  4. Desde que la escuche siento esa caricia del alma.

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