domingo, 23 de marzo de 2014

Héctor Mauré

Su nombre aparece revitalizado en las milongas de todo el orbe, gracias a los 50 temas que dejó impresos en el disco, con la orquesta de Juan D'Arienzo. Estuvo con el Rey del compás desde fines de 1940 hasta mediados del 44 y su timbre vocal pudo lucir con absoluta calidad y claridad, pese a que no era nada fácil destacar en ese momento, por el ritmo veloz que el el director había impuesto a su formación triunfal.

Siempre recordaré el día en que acompañando a mi hermano mayor y otros muchachos de la barra fuimos a verlo a un café de Boedo, secundado por guitarristas, en un ambiente fervoroso y ovacionado por una hinchada fiel a su estilo gardeliano, su apostura y esa voz de barítono atenorado, con una dicción clarísima y tan musical.

                                                 


Como Cátulo Castillo y Celedonio Flores, Mauré (Vicente Falivene) también hizo sus pinitos en el boxeo, en un Club del barrio de Colegiales. Esa zona que se mezcla con Chacarita y linda con su Palermo natal. Afirmaba que tenía muy buena técnica, pero que dudaba entre el canto y los guantes hasta que un cross de derecha lo puso en el suelo y en la realidad de su vida. Le quedó el recuerdo de algunas lindas batallas entre las cuerdas y su nariz abollada en el centro.

Su destino estaba en el tango y Gardel era su paradigma. Los amigos del barrio lo estimulaban y lo seguían a todas partes hasta que pudieron verlo en un escenario de las famosas cinco esquinas de Parral y Gaona, donde esbozó las líneas de su futuro artístico. Tenía todas las condiciones para llegar al éxito, y aunque sus méritos han quedado oscurecidos por la aparición de otras voces destacadas de su época, Mauré fue sin duda alguna un gran cantor.

                                     


También a él le tocó sufrir el ninguneo de los gobernantes y directores de radio y grabadoras por su adhesión al peronismo, lo que derivó en una injusta persecución y falta de trabajo. Lo que demuestra que, en ese sentido los argentinos no hemos aprendido nada y las lecciones permanentes de la historia nos lo demuestran a diario.

Su momento llegó cuando ganó el celebrado concurso de nuevas voces de Puloil, aquel polvo limpiavajillas tan popular entre las amas de casa. Triunfó en un certamen al cual se presentaron nada menos que casi 5000 aspirantes a la gloria. También estas cifras hablan de lo que representó el tango en aquellos años. Ocurrió en 1938 y Mauré se impuso finalmente a los 10 seleccionados entre todos los cantores, con el voto mayoritario de los  200.000 oyentes que siguieron la final.

                                           


En esa época era Tito Falivene y muchos lo recordaron siempre así. Cuando D'arienzo realizó una selección para reemplazar a Carlos Casares, en un estudio de Radio El Mundo. Mauré que fue uno de los últimos en ser probado por Fulvio Salamanca que los acompañaba al piano, mereció los plácemes del director de inmediato y debutaría en el disco con Flor del mal, un valsecito de Juan Carlos Graviz, en diciembre de 1940.

Ya había estudiado con profesores de canto, lo que le sirvió y mucho, para alargar su carrera como solista, pese a que como era corriente entre muchos cantores, fumaba bastante y lo hacía con boquilla. El apellido Maure, de la esposa de D'Arienzo, le fue adosado por el director, con la tilde que lo convirtió en agudo. Y el  Héctor se lo debe al nombre del primer bandoneonista de la orquesta, que era Varela.

                                             


Como muchos tangueros no llegaron a verlo, vale la pena observarlo en vivo cantando este tango de Manuel García Servetto y Ray Rada (Raymundo Radaelli): Cartas viejas, con su sello gardeliano.













                                                       

2 comentarios:

  1. amigo por internet consegui como 70 ineditas de maure entre 1945 hasta el final de sus dias increible que maure son todas tomas radiales.la verdad canto todo lo que gardel hubiera grabado si no se moria tan joven se lo imagina como alonso y hasta charlo hayan grabado tan poco por aquellos años y en el caso de maure nada canto todo lo que gardel hubiera grabado siel morocho hubiera vivido hasta los años 55 por lo menos cantorazo maure saludos juan

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    1. Coincido con vos Juancho. Para mí estuvo oscurecido por quienes lo relegaron debido a su su filiación política. Y también porque los cantores de orquesta se llevaron todas las palmas y él luego de D'Arienzo, volvió fundamentalmente al acompañamiento de guitarras, aunque grabó con diferentes conjuntos. Pero fue un cantorazo y lo hacía muy fácil, de nascita.
      jm

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