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domingo, 28 de diciembre de 2025

Un año más

 Y se va el 2025. Me la pasaré escuchando tangos, milongas y valsecitos, mientras voy preparando la manduca para la nochevieja. Y de paso me los bailo con cualquiera que pase cerca mío.

                                    


También voy aceitando los sortilegios con que recibo al año nuevo. Me pongo un calzoncillo rojo, luego de bañarme. Como lentejas al mediodía. A las 12 de la noche, con cada campanada pido un deseo para el año que está naciendo. Pongo un anillo dentro de la copa con que voy a celebrar. Con la duodécima campanada escribo 3 deseos en un papel que tengo al lado e ipso facto lo quemo ahí mismo. Acto seguido, paso agazapado por debajo de la mesa y salgo por el otro extremo abrazándome con el/la primero/a que me topo. También tengo todas las puertas y ventanas abiertas para recibir al bebé (año nuevo) y una bolsa con artículos desechables que arrojo por una ventana.

Y ¡Qué querés!, que no sea un porteño cabulero... Ya te batí la justa en ese terreno y así se me vienen dando cartas ganadoras o de empate, al menos. Hay que gambetear la mufa, que acecha por todos los wines. Y Gardel en ese sentido es carta ganadora. Mirá los años que lleva en el candelero y se piró de este mundo allá por 1935.

Este tango es de los uruguayos Antonio Cascini y Joaquín Barreiro. Casciani era un vendedor de periódicos y en una visita de Gardel a Montevideo, se cruzaron y Casciani le pasó el tango, que Gardel aceptaría y lo grabaría. Incluso le llevó al disco el tango "Farabute", que es de los mismos autores, y D'Arienzo-Echagüe marcarían un golazo con su interpretación-.


Y se va el 2025.... 

Como bate el tango de marras.:

El barrio alborozado
Festeja el nuevo año,
Reina la algarabía
Con todo su esplendor.
Adiós, penas amargas
Adiós, los desengaños,
De esperanzas risueñas
El año es portador...

También voy aceitando los sortilegios con que recibo al año nuevo. Son cositas personales... Escuchalo a Carlitos cantando "Un año más".  Lo grabó en 1930 con sus guitarristas, Aguilar, Barbieri y Riverol.

                         




miércoles, 24 de diciembre de 2025

AÑO NUEVO

 


Me gusta saludar por lo que empieza más que por como termina.

Me gusta más la esperanza que la melancolía.

Me gustan más los proyectos que los fracasos.

Me gusta pensar que adelante hay más vida.

Lo decimos todos los años: diciembre no es un mes fácil.

Corridas, angustias, excesos, conflictos de lealtad, los que no están, los que están solos, los que están con alguien, pero mal, los que deben estar con quien no quieren estar.

Y algunos, más sobrios, más frugales, que entendieron por dónde va la cosa: por no forzar lo que no sale, por no imponerse una felicidad que, en ocasiones, no se siente, por entender que no se juega el amor de las personas queridas porque no puedan levantar con vos la copa el 31 a las 12.

Pensemos más bien en comienzos, en cuaderno nuevo, en ropa a estrenar, en sacarnos de encima lo que ya no sirve, lo que ocupa espacio inútil.

El mundo cambia rápido, a veces tanto que no llegamos a comprenderlo.

Pero es una buena oportunidad para ir cambiando junto con los demás.

Para juntarnos a pensar, a hacer, sentir, dar, amar.

Para rebelarnos contra lo injusto, para ser un poco más libres, para ganar más consideración por los demás, para respetar y ser más inclusivos, más solidarios, para abrir la cabeza y pensar distinto.

Mira cuántas cosas podemos hacer Juntos.

El mundo está cambiando, sí.

No te preguntes si es para mejor o no.

No pasa por afuera, vos sos parte y serán los cambios de los que participes.

Serán los amores y las relaciones que quieras construir, los amigos que elijas, las causas en las que milites , los tiempos que decidas tomarte para vos.

No camines rápido, no vas a aprovechar más el tiempo, al revés, se pasará sin que lo veas.

Así que en estos días, cuando todos corran al supermercado y a los centros comerciales, andá al parque, caminá lento, mira el cielo, escuchá los pájaros, observá a los demás.

Y dale la bienvenida a lo nuevo.

Estás de estreno.

Feliz año a esta hermosa comunidad.


Eduardo Galeano (1940/2015)



             

martes, 23 de diciembre de 2025

MUCHAS FELICIDADES

 A mis queridos amigos, colegas y seguidores de la página, les quiero hace llegar mis mejores deseos para estas Fiestas Navideñas y el Año Nuevo que ya tenemos a tiro. De cuore.












lunes, 22 de diciembre de 2025

Evolución del tango: de la Edad de Oro al tiempo actual.

-El abrazo, la conexión y la cadencia. Evolución:
-El abrazo del tango se ha mantenido a lo largo de los años. La conexión es muy importante, es la
base del baile milonguero. La evolución del tango ha sido en general, retrógrada, porque los tangos,
milongas, valsecitos, orquestas y cantores, no han logrado ni mejorar, ni igualar al tango que ganó
el mundo. Al tango de los 40/50 es prácticamente imposible superarlo. Piazzolla lo intentó con todo
su potencial, y logró colocar su faro renovador en la historia. Incluso han surgido muchos músicos y
cantores que lo mantienen en órbita. La cadencia en el baile es vital, fundamental.

-La técnica. Figuras clásicas y nuevas:
-Cuando nos reuníamos en los clubes de barrio y aprendíamos a bailar tango junto a los muchachos
más grandes y haciendo el rol de la mujer, al principio, hasta dominarlo, sin saberlo, estábamos
haciendo historia. Porque la gran mayoría de los milongueros de esa etapa ilustre, tuvimos esa
escuela barrial, que prácticamente no recurría a los profesores que se anunciaban en las revistas de
tango. Y la ironía, cuando veíamos a algún milonguero que exageraba todos sus movimientos, lo
sentenciábamos con la frase: “Ése, seguro que aprendió en Gaeta”… Se trataba de un profesor que
se hizo famoso por los anuncios, pero jamás por sus alumnos. Y a tantos años de la época dorada,
las figuras que vemos en la pista hoy día, son las mismas de aquella época.

-La rítmica. Orquestas-cantantes clásicos y actuales. Diferencias:
Siempre surgen músicos de nivel, con estudios importantes que renuevan el escenario y los discos.
El tango puede pasar de un Arolas a un Troilo. De un Di Sarli a un Piazzolla. O de un Pugliese a un
Rovira. Todos distintos en su modalidad tanguera, pero todos respetables. También es cierto que
hoy día hay muchos que aportan su gran capacidad musical, como por ejemplo: Pablo Gignoli,
Ramiro Gallo, Julio Pane, Diego Schissi, Juan Campodónico, Incluso se dan casos como “Tango
proyect”, un trío de tango parisino en el cual forma parte el argentino Eduardo Makaroff. Su
combinación de tango, jazz y electrónica tuvo una repercusión inesperada, obligando al trío a
organizar al poco tiempo importantes giras internacionales. Su disco La revancha del tango (2001)
supera el millón y medio de copias vendidas. Un tanguero clásico seguramente rechazaría estas
“novedades”, porque está atrapado en la telaraña de aquellas grandes orquestas típicas que hicieron
la gran historia y nos legaron una discografía impresionante, pero el tango da para todo y sigue
vivito y coleando.
                                 


-La pareja de baile. ¿se ha perdido el sentimiento-emoción?:
-Evidentemente no podemos dejar de reconocer que los tiempos, las modas, los tipos de música, las
vestimentas, cambian, se renuevan, muestran otras caras de la vida. Pero si queremos bailar el tango
disfrutándolo, viviéndolo, es necesario sentirlo. Y ese sentimiento es el que nos permite disfrutar a
fondo en la pista cuando lo bailamos. Porque a diferencia de otros ritmos musicales que puedan
sonar en la pista y que nos impulsan para jugar, mover el esqueleto, hacer todo tipo de movimientos
con la música, el tango es ante todo: Sentimiento. Y eso que sentimos al bailarlo es lo que nos
transmite una emoción tan especial. Es posible que algunos bailarines no lo sientan a fondo y lo
bailen en modo ligero. No olvidemos que el tango es argentino y los que vivimos en Europa
sabemos que no lo sienten como nosotros, los milongueros porteños, aunque, claro, hay
excepciones. Y algunas realmente muy buenas.

-La milonga. ¿se han perdido los códigos clásicos?:
-Hablamos de Buenos Aires, América, Europa, Asia… Y evidentemente, junto con la expansión del
tango, se mezclan características de distintos países y con el tiempo aparecen nuevas formas,
maneras, costumbres. Es algo que sucede en tantas manifestaciones de la vida. Pero, en líneas
generales todavía perviven algunos códigos. Sobre todo los de invitar a la mujer a bailar mediante
una señal, la aceptación de ella, el respeto en la pista. La circulación: los buenos bailarines por
afuera y los menos dotados por dentro…

-Bailarines profesionales. ¿Ha cambiado la forma de bailar y enseñar?
- El gran critico literario inglés Samuel Johnson, afirmaba: “El tiempo no cambia las cosas, solo las
ilumina…”. Y creo que ahí está la respuesta a esta pregunta. Porque el baile del tango ha tenido
grandes protagonistas, muchos de ellos figuras destacadas en la milonga, que han creado no sólo
figuras sino modos de enseñar. Cada uno a su manera. Y esto también sucede ahora. El resultado lo
vemos y lo veremos en las pistas. De momento, ¡siga el baile…!

-¿Orquesta frente a DJ?:
-La pregunta abarca mucho más de lo que parece. En aquella época que bailábamos en vivo con
Troilo, D’Arienzo, Pugliese, Di Sarli e infinidad de orquestas típicas, era un lujazo y lo
masticábamos toda la semana previa. Compartían rubro con orquestas de jazz, características, pero
se disfrutaba al mango. Muy distinto al baile con grabaciones, donde estábamos muy pendientes del
discjockey, que en general eran directivos de los clubes. En general acertaban pero a veces en
confiterías o clubes, el que pinchaba “descubría” discos y los pinchaba para que bailáramos. Y a
veces, acertaba y algunas veces le erraban. Hoy día prefiero los dj, pero los que saben….

-Futuro del tango. Tango nuevo. Tango queer:
-Acá tenemos que jugar de adivinos y por lo tango no me atrevo a afirmar cuál va a ser el futuro del
tango. La otra gran pasión de los argentinos, el fútbol, ha ido cambiando en muchas cosas, pero el
fervor de los seguidores no ha menguado. Obviamente, los que venimos de aquella maravillosa
etapa del tango seguimos aferrados a esas orquestas, músicos y cantantes que nos dejaron un legado
maravilloso, interminable. Pugliese decía que el tango tiene dos facetas: la melódica y la rítmica, o
como decimos nosotros: la milonguera. “Entonces, si hoy yo me pongo a trabajar en la profesión,
estudio un poco, ¿cuál es la línea que elijo? Yo elijo esto último. Y en la época actual permanezco
fiel a esa tendencia; si lo hago bien o mal, mala suerte, pero en mis sentimientos y en mi concepto
permanezco fiel a esa tendencia. Ahora, hay otros profesionales que, dado que cambiaron las
fuentes de trabajo y las características, adocenaron la música popular con la técnica y un poco con
fuentes extranjeras como el jazz, dándole un camino totalmente diferente y extraño a nuestros
sentimientos… Esta última, popularmente era la milonguera, que fue la que eligieron y permanezco
fiel a esa tendencia. Hay otros profesionales que, dado que cambiaron las fuentes de trabajo y las
características, adocenaron la música popular con la técnica y un poco con fuentes extranjeras como
el jazz, dándole un camino totalmente diferente y extraño a nuestros sentimientos…”.

-Maratones. Comercialización del tango
Los Maratones son una extensión de los Festivales de Tango que se han ido esparciendo por el
mundo. Cabe recordar que empezaron en Buenos Aires y llegaban bailarines de ambos sexos, desde
distintos lugares de América y Europa. Fue un éxito tremendo que se ha ido extendiendo a diversos
países. Convocan no sólo a milongueros/as sino a aprendices que toman clase en los mismos y se
apuntan en la pista de baile. El tango siempre se ha comercializado. Como cualquier otra música
popular, y ha sido y es un éxito de público, de milongueros/as y aprendices. Con orquestas, con
registros discográficos. Una prolongación de aquellas hermosas soireés y veladas danzantes que se
anunciaban en dos páginas del diario El Mundo y también en programas radiales de tango. Si se
comercializa con éxito es porque después de tantos años, el tango no ha perdido su brillo, su
encanto musical y su magia milonguera.

JOSÉ MARÍA OTERO






Fuimos

Oscar Mandagarán falleció a los 55 años, a causa de un cáncer. Su pareja, Georgina, lo recuerda con inmenso cariño en este tango de Homero Manzi y José Dames.
Y lo interpreta con mucho sentimiento.
 
                         



OSCAR Y GEORGINA

 Para esta pareja de fama y prestigio, el tango “tiene esa capacidad de transformarte como persona, de hacerte crecer interiormente, de llevarte a otro punto a partir de donde estas. Es mucho más que un baile”.

Nací en una casa de artistas: a mi abuela le gustaba cantar y tocaba el acordeón al igual que mi abuelo, mi papá tocaba la guitarra, mi mamá se dedicó a pleno a la enseñanza, por lo que mamé la parte artística y la docencia desde la panza”, manifestó Mandagarán, al intentar justificar su éxito.

Contó que durante su niñez era usual que en su hogar hicieran grandes fiestas, y que si bien en Posadas eran pocos, la familia se agrandaba con la llegada de los parientes del interior. La visita implicaba música y baile, que “en casa era como cotidiano. Veía bailar a todos y quería hacerlo, pero mientras era el DJ porque me encantaba darle rosca a la manivela de una fonola que tenía mi papá, donde se pasaban discos de pasta. Con eso me divertía, y ver como todos bailaban, me ponía feliz”, rememoró.

Se reconoció como “un niño travieso” al que le gustaba estudiar, ir jugar al fútbol en una cancha del barrio Villa Blosset y después de bañarse en la canilla pública, asistir a clases en la Escuela Municipal de Danzas. Así empezó su carrera. “Me gustaba entrenar, me apasionaba, no era un niño que aprendía la clase y se volvía a casa sino que terminaba de bailar antes de acostarme. Me gustaba el folclore, del tango no estaba tan empapado, en épocas en que Michael Jackson de moda”.

                                 

Oscar y Georgina

Un día su padre, Víctor Oscar “Cacho” Mandagarán compró un televisor y su hijo mayor se deslumbró con “Grandes valores del tango” -con la conducción de Silvio Soldán-. “Dije: esto es lo mío. Me puso loco. Era un nene que, en lugar de estar jugando el Atari, me apasionaba con la televisión. Enseguida cayó en mis manos la película ´Fama´, y pensé: Hollywood, Broadway, allá voy. Tenía en mi cabeza ese sueño, y en Posadas no podía realizarlo”, comentó.

Fue creciendo, se recibió, y fue Subcampeón Argentino de Malambo, el único que tiene Misiones. Tras ganar el campeonato en Laborde (Córdoba), el hermano de Mariel y Raúl despegó de Posadas a los 18 años. Es que el joven sentía “como que había una señal. Era como decir, esto tiene algo mas grande por delante. Me dio la sensación que lo que hacía llegaba a la gente. Quería nutrirme de mas cosas, tenía esa ambición de aprender”. Y un día se le ocurrió viajar a Buenos Aires.

Cuando llegó a la gran urbe, lo primero que hizo fue visitar “al mejor de todos”. Se refería a Santiago “El chúcaro” Ayala y Norma Viola. Un mediodía entró a la casa de los artistas y, apenas traspuso el umbral, “El chúcaro” le tomó al posadeño una prueba casera. “El maestro me dijo: zapateá, hace un malambo, porque le había hablado de Laborde. Al verme, exclamó: ´¡pero tenes unas condiciones bárbaras!. ¿Porqué no viniste a audicionar para el Ballet Nacional? En estos momentos estarías adentro!. Contesté; nunca es tarde, estoy acá para aprender”. Al día siguiente sugirió que fuera hasta el Ballet, que ya estaba conformado, y a la semana siguiente pertenecía al Ballet Folclórico Nacional, sin haber tenido una audición previa como otros miles de bailarines. Así que no sé si fue mérito, logro, pero es algo que lo tengo guardado como un tesoro”.

A partir de ese momento su carrera se convirtió “en algo muy grande, que todavía sigue, porque con Geogina todo el tiempo estamos creciendo, incorporando cosas, implementando, logrando ´primerear´ con ideas que actualmente son moneda corriente”.

Entre otras cosas, fueron precursores, en 2008, en el canal de Youtube, y crearon la primera escuela de tango online. En ese momento circulaban videos de parejas bailando “pero no una escuela de tango online que hoy es una necesidad, es imprescindible. Dimos clases por Skype, que fue la primera aplicación mediante la que nos podíamos ver con otra persona, en 2011. Hoy esta es nuestra forma de trabajar y de vida, pero ya lo habíamos hecho con bastante antelación. Pensamos que el camino o una iluminación llegó en algún momento previo a todo”, reflexionaron estos formadores de campeones mundiales de tango.

…Y llegó el flechazo

Oscar y Gerorgina se conocieron en 1999. La primera vez que se vieron fue cuando el bailarín viajó a Roma con “Forever Tango”, y ella dirigía una academia en la capital italiana. Las miradas se cruzaron pero cada uno siguió su camino, con su vida, sus proyectos. Con el paso del tiempo, ambos se separaron de sus parejas y se reencontraron en una milonga, en Buenos Aires. De eso, pasaron quince años, en los que volvieron a recorrer el mundo, pero juntos. Uruguaya, nacida en Montevideo, Vargas proviene de la danza clásica. En su adolescencia pasó por el flamenco pero la atrapó el tango. Todo fue gracias a un papelito que encontró tirado en el piso, que la invitaba a una clase. Ese fue el inicio. Y enseguida se suscitó una cadena de cosas. Al ser bailarina, las cosas le resultaron más fáciles y al año y medio ya estaba enseñando y los 18 años empezó a recorrer el mundo con el tango. A los 20 tuvo la oportunidad de cantar. Su primer show en vivo fue en un teatro en Berlín, Alemania. “Fue una cosa tras otra. Necesitaba animarme a tomar lo que me gustaba hacer. Soy de cultivar las pasiones y creo que lo mas importante es tener una pasión para levantarse todos los días, tener un sueño que te mueva. Cuando tenía seis años le dije a papá (Enzo Ciccarino un médico residente en España): ´haceme una tarjeta que diga “Georgina, bailarina y cantante”, todavía la conservo como recuerdo. Así fue, y eso hice”, confió. Su mamá, Graciela Sabarros, también se dedica a la medicina y reside en Italia.

Cambió la forma de ver. A los cinco meses Nicolás bailó su primer tango. Durante el set de filmación de los DVD, a Georgina se le ocurrió que “tenía ganas de bailar un tango con mi hijo, envuelto, como se aprecia en el video”. Y enseguida los filmaron. Cuando empezaron a difundir ese material se dieron cuenta que, sin querer, “habíamos cambiado la idea y la forma de observar al tango. Ya no era solamente un baile de pareja sino también un baile que reflejaba a la familia, al amor”. Y a raíz de ello, escribió: “Porqué se baila el tango”, que refleja el amor que puede haber entre padre e hijo, hijo y madre, entre abuelo y nieto. “No es pareja como pareja sino la conexión de dos personas. En este caso era de tres. Pero ahí le cambió totalmente la perspectiva al tango. Amplió muchísimo la visión y llegó al corazón de muchísima gente”, explicó la mujer que, además de escribir letras de tangos, es modista, diseñadora de modas y de ropas de tango, apasionada de la astrología, y educadora de Nicolás, con home School. Comentaron que lo primero que hacían los bailarines profesionales hasta ese momento era separar a los hijos, para poder bailar tango o alguna otra danza. A partir de este caso “es como que abrieron los ojos y a partir de `mi primer tango`, relajó la parte humana de la mayoría de ellos. Se animaron mucho más. En el trabajo se produjo un cambio enorme. Es que hubo una camada enorme de bailarines que se quedó sin hijos porque en los ambientes laborales no permitían llevarlos. Eso se rompió. Ahora hay una explosión de niños entre los bailarines de tango”, celebró.

Todos hacen lo mismo que hizo la pareja, que fue compartir todo con Nicolás. “Él venía a nuestros workshop, se quedaba sentadito con sus juguetes, pinturas, en el sector de juegos. Cuando íbamos a la milonga, también había un sector para él. Siempre avisábamos que demasiado tarde no podíamos hacer la exhibición, pedimos que se adaptara a nuestra familia lo que íbamos a hacer. Eso, a su vez, fue readaptando a todo el ámbito tanguero”, agregó. Ahora, los alumnos traen a sus hijos y se crea una especie de guardería al costado de la sala de baile, “que es hermoso, porque el niño se siente mal cuando papá y mamá se van y lo dejan. Así no van a amar el tango. Decía que si tuviera que empezar a dejar a Nicolás por ir a hacer lo que amo, un día el chico iba a odiar lo que amo porque lo dejé siempre. Estoy convencida que los niños tienen que compartir lo que hacen los padres, y luego se verá que será. Si elige el baile o no”.

Embajadores

Al tener esta posibilidad y al recorrer el mundo, a la dupla le gustaría presentar a sus seguidores los maravillosos lugares que existen en Misiones. Es un propósito que maduró hace mucho y días atrás se propusieron “hacerlo ahora”. Empezaron por el Salto Berrondo pero visitarán muchos otros lugares de Misiones porque “es una idea espléndida para promocionar a la provincia, de belleza real y diversa, paisajes y energía de la buena”.Al baile lo improvisan de acuerdo “a la inspiración de lo que nos da el lugar”. En esta primera oportunidad,

Como si fuera poco, enseñaron a tomar mate en Japón, y en 1995 dieron un curso sobre cómo hacerlo. “La gente toma cada vez más mate en el mundo, y creemos que el tango hizo su aporte para promocionarlo. Llegamos al curso, apoyamos el equipo y todos quieren saber de qué se trata. Hace 20 años preguntaban con asombro ¿y eso qué es? Y ahora es normal. Si alguien empieza a bailar tango, empieza a tomar mate”.

Padre de Milagros y Rosario, Mandagarán instó a los interesados a ingresar al canal Tango de Buenos Aires en Youtube o tangodebuenosaires.com a fin de obtener mayor información sobre la danza del Río de la Plata.

Vuelta al mundo

Mientras daban vueltas por el mundo los Mandagarán/Vargas empezaron a recibir emails con mensajes que elogiaban la didáctica que usaban en sus clases y los invitaban a que vinieran a enseñar a determinado lugar. Y así fueron recorriendo países. Suman 40, sin contar las ciudades. La experiencia que destacan por sobre todas las demás, la vivieron en una isla en medio del océano índico: en Bali, Indonesia, por un mes dieron clases de tango y ofrecieron shows en un restaurante balines. “Gracias a que la dueña del restaurante es apasionada por el tango, hay un show en medio de la música balinesa”. Los hay en China, en Japón.

Para la pareja, “es increíble como no existen fronteras para el tango. Es algo universal. No importa el idioma que hables porque hay un código, que es un cabeceo, y salis a bailar. Es increíble la magia que genera. En tres minutos podes bailar una pasión con alguien que no conocés y que habla otra lengua”.

Múltiples satisfacciones.Los tangueros aseguraron que Misiones también les regaló hermosos años en los que tuvieron la suerte de regentear un local sobre calle San Lorenzo, que hoy ya está en otras manos. “Nos encanta porque lo que este comercio trajo a la provincia -varios nos lo confiaron con felicidad- es que muchos artistas encontraron un espacio. Fue un lugar donde todos podían venir a bailar, a actuar, a cantar, expresarse, presentar un libro, contar cuentos, hacer Hip Hop, o lo que fuera. Allí, cualquier tipo de expresión cultural era bienvenida”, celebraron. Y les alegra más aún que “hoy por hoy existan muchos otros bares que tomaron ese modelo y lo ven como una posibilidad de trabajo. Es bueno que haya sido fuente de inspiración para otros que invirtieron un dinero y que saben que ese formato funciona, que se puede tomar como idea”.

El proyecto involucró a toda la familia. “Todos opinaban y ponían un granito de arena hasta que se transformó en algo hermoso. Nos dio satisfacciones pero decidimos que tenemos que seguir con lo nuestro”, acotaron

Hace quince años que están juntos y tienen 14 DVD de enseñanza didáctica que compendia todo el aprendizaje de la pareja, la forma de expresarse, la manera de llegar a un tango más artístico, cultural o social. En este material “se trabajó para la persona que nunca bailó tango. Y la sorpresa es que funciona. Porque cuando damos clases en algunos lugares nos ven como familiar y nos dicen con ustedes aprendimos a bailar el tango”.

“Sabemos que los compraron en Irán, en Afganistán, en Nueva Caledonia, que son países que están en guerra, y en bases militares americanas. No es algo menor. Esto tiene una magia. Llegó a Grecia, tenemos un alumno de Egipto que toma nuestras clases, y otro en Sidney, Australia. A la hora de nuestra conexión, a las 17, es el día siguiente en Nueva Zelanda. Se levantan temprano y hacen la clase con nosotros. Desayunan tomando la clase de tango con nosotros. Eso nos pone felices, que la tecnología pueda dar esta opción y esta posibilidad. Siempre se extraña el abrazo pero ahora hay más conexión, se está más en contacto de diversas maneras”, expresaron.


 

viernes, 19 de diciembre de 2025

ATREZZO

 La versión inicial cuando penetramos en el sitio donde vamos a milonguear, fecunda nuestra ilusión o la atenúa. Y cuando nos trasladamos de país, forzamos naturalmente la intensidad de la experiencia. De repente sentís que tenés al lado un fantasma, otra personalidad, como dicen los chamanes sioux.

En esos recintos de estilo antiguo, con un mobiliario añejo del cual brotan aromas a cedro, a perfumes que recuperan el sabor de época, no te guía el espíritu del modernismo.  Y sin embargo, tienen algo de lo que Roberto Hughes ha llamado the shock of the new: el sobresalto de lo nuevo, la fuerza de lo inusitado... 

La experiencia estética pasa por los sentidos. Y entramos en eso que parece una caja misteriosa que nunca terminamos de abrir del todo.  Un fondo contenido de cordialidad discurre en el recinto. Es como la sensación de estrenar el mundo cada noche, resbalando sobre la memoria.

Hay un  desfile de extrañas figuras y Nadie se conoce, como reza uno de Los caprichos de Goya. Hay que reflejarse en la belleza de lo esencial, acostumbrarse a ese lugar tan lleno de historias diluidas en el tiempo, y volver a escuchar demoradamente el rumor del corazón. .

Todo se mueve, todo gira, todo va: "Anything goes", que diría Cole Porter.

Esos locales antiguos llenos de vida y de duende, tienen la música instalada en sus paredes. Es como un viaje en el tiempo recuperando el sabor de época.

Preservan el calor de aquellos viejos y tumultuosos templos de baile y es como si las ánimas nos acompañan en el carrusel. La incomunicación de los idiomas lo suplimos con el diálogo de los cuerpos enredados.

La impermanencia de todo, el hacerse y deshacerse perpetuo de la vida también estriba en el árbol del tango. Y esa misma casa de niebla que nos recibe, merced al tango que traen los altavoces se convierte de pronto en un verdadero tableau vivant. 

La gente se aglutina como si fuese un solo cuerpo, dejando en el aire las paredes, los percheros, los status, las diferencias.

Le preguntaron un día al excelente bandoneonista Pepe Libertella: ¿Qué es el tango?. Y respondió: "Creo que es el misterio mejor conservado".


                             


  

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Dicen que dicen

Tango compuesto en 1929 por Alberto Ballestero y Enrique Delfino, al que Gardel le daría el pase al éxito, grabándolo con sus guitarristas Aguilar, Barbieri y Riverol, en 1930. Es un tema que atraía a muchos cantores y por eso se fue acreciendo su interpretación, incluso por orquestas típicas con sus vocalistas, cada una de ellas con ese sello personal e intransferible.

El autor de los versos era uruguayo, fue periodista y también destacado autor teatral, especialmente comediógrafo-director. En ese sentido tuvo éxito en Buenos Aires, donde recaló hasta su final, mostrando sus capacidades en  teatros céntricos. Codirigió con Luis César Amadori, Ivo Pelay, Carlos Schaeffer Gallo, Antonio De Bassi, Pascual Contursi, Arnaldo Malfatti y otros.

                                           


Sería precisamente en el teatro Fémina de la calle Paraná, cuando en 1929, para una de sus obras teatrales compone estos versos de tango, a los que musicaliza Enrique Delfino. El tango es estrenado en la obra, por el cantor uruguayo José Muñiz. El tema le gustó a Gardel que ya le había llevado al disco otro tango suyo: "Pato alegre". y le dio vida larga al tema, con su interpretación inolvidable..

Los versos de Ballestero dan una vuelta sobre la traición amorosa que en este caso es producida por la mujer y el veneno que lleva apareado el personaje en su cabeza, a raíz de ello. Es un tema clásico y reiterativo em el tango, pero en este caso, el final es dramático y el hombre cuenta el desarrollo final de la historia, presentando a los dos personajes de manera romántica y amorosa.

Vení, acercate, no tengas miedo
Que tengo el puño, ya ves, anclao.
Yo sólo quiero contarte un cuento
De unos amores que he balconeao...
Dicen que dicen que era una mina
Toda ternura, como eras vos,
Que fue orgullo de un mozo taura
De fondo bueno, como era yo...

La novela poética recuerda el rincón que los acogía, el cariño de los vecinos por el amor que el hombre profesaba a su pareja y la noche en que se produce la inesperada traición, cuando él estaba trabajando. Entonces llega el final trágico. Y el hombre que acaba de matar a su amada, recuerda los buenos momentos compartidos, la ternura de ella, y la traición que lo llevó a matarla.

Y bate el cuento que en un cotorro
Que era una gloria vivían los dos,
Y dice el barrio que él la quería
Con la fe misma que puse en vos.
Pero una noche, que pa´ un laburo
El taura manso se había ausentao,
Prendida de otros amores perros
La mina aquella se le había alzao...
 
Dicen que dicen, que desde entonces
Ardiendo de odio su corazón,
El taura manso buscó a la paica
Por cielo y tierra, como hice yo...
Y cuando quiso, justo el destino
Que la encontrara como ahora a vos,
Trenzó sus manos en el cogote
De aquella perra... como hago yo...
 
Deje, vecino... no llame a nadie,
No tenga miedo, estoy desarmao.
Yo sólo quise contarle un cuento
Pero el encono me ha traicionao...
Dicen que dicen, vecino, que era
Toda ternura, la que murió,
Que fue orgullo de un mozo taura,
De fondo bueno... como era yo...

Enrique Delfino le puso música a estos versos Y Carlos Gardel acompañado por sus guitarristas lo llevó al disco en 20 de mayo de 1930. Posteriormente sería interpretado por orquestas y cantantes. Julio Sosa lo grabó con la orquesta de Francini-Pontier el 5 de diciembre de 1950. Lo escuchamos.

                          


 





miércoles, 3 de diciembre de 2025

Naipe marcado

Hoy me vengo con este tango que dejó huella en los seguidores del género. Su autor, el músico-cantor, Ángel Greco trabajó en circo,  tuvo un dúo de vocalistas con Domingo Riverol que se mantuvo durante unos nueve años, y finalmente se inclinaría por componer tangos. Entre otros figura La ventosa, compuesto en 1916, su primer tema y otros como Llaga viva, Río revuelto, Resurrección, que no tuvieron mayor repercusión.                                                                                                                                                                         

Ángel Greco

Pero, en cambio, le fue muy bien con éste del título que compuso en 1933 y lleva letra y música suyas. Lo grabó Carlos Gardel el 13 de mayo de ese año. Greco era un bohemio permanente  y tuvo amistad con Gardel y con figuras del tango de su época. Desarrollando su rol de creador, se fue luciendo con temas más llegadores como Cartitas perfumadas, La milonga celestial, Aquí me pongo a cantar y otras.

Peo el tango que le dio su gran empujón fue precisamente este del título, que logró gran difusión en su época y siguió teniendo éxito muchos años después de su fallecimiento en 1938. Para el jugador de cartas, el naipe marcado es aquel que se usa en forma tramposa y beneficiosa. Pero Ángel Greco usa el tema para ir engarzando títulos de tangos famosos en el supuesto contrapunto entre dos payadores.

Vayan parando “El chamuyo”
Van a cantar “Mano a mano”,
“Lorenzo” y “El entrerriano”
Payadores “De mi flor”.
Saldrá el “Sentimiento criollo”
Enancao a “El pensamiento”,
Sobre “El flete” de “Un lamento”
Que va buscando un amor.

                                        

Y en el duelo musical siguen apareciendo nombres de tango hasta completar diecisiete composiciones  conocidas como por ejemplo: El chamuyo (1913), Mano a mano (1920), Lorenzo (1920, El entrerriano (1890),  Rodríguez Peña (1911), De mi flor (1914), El pensamiento (1914), Pampa (1913), Derecho viejo (1913), El flete (1913), El taita (1920), Zorro gris (1921), Felicia (1907) y otros.

 
Dónde te fuiste, tango
Que te busco siempre
Y no te puedo hallar.
Te juro por mi vieja
Que si no te encuentro
Me pongo a llorar.
Fui por Florida ayer
Y por Corrientes hoy,
Me han informao
Que te habías piantao
Con tu bandoneón.
Pero yo sé que vos
No aguantarás el tren,
“Naipe marcao”
Cuando ya es junao
Tiene que rajar.
¿Dónde te fuiste,tango
que te busco siempre
y no te puedo hallar?
 

Terminaron “La payada”
Y “El taita” con su pericia,
Pide a la “Pampa” “Felicia”
Que se quite el “Zorro gris”.
Y baile “Derecho viejo”
Con el gran “Rodríguez Peña”,
Para que el “Alma porteña”
Resurja grande y feliz.

Ángel Vargas lo grabó acompañado por la orquesta dirigida por Armando Lacava, el 5 de julio de 1951. Acá lo podemos escuchar.
                                          



jueves, 27 de noviembre de 2025

Pobre flor

La flor es la estructura reproductiva característica de las plantas llamadas espermatofitas o fanerógamas. La función de una flor es producir semillas a través de la reproducción sexual. Para las plantas, las semillas son la próxima generación y sirven como el principal medio a través del cual las especies se perpetúan y se propagan.

Cuántas veces hemos comprado flores para celebrar algo de las mujeres que acompañan y acompañaron nuestras vidas. El tango le ha dedicado numerosas páginas en forma de tango, vals o milonga, como simbolismo de todo lo que representa y lo que nos atrae de ella. Y yo la recuerdo en ese valsecito que tuvo mucha repercusión.                                                                                                                                                                            

 

Porque la flor es un objeto importante para los seres humanos. A través de la historia y de las diferentes culturas, siempre ha tenido un lugar en las sociedades, ya sea por su belleza intrínseca o por su simbolismo. De hecho, cultivamos especies para que nos provean flores desde hace más de 5000 años y, actualmente, ese arte se ha transformado en una industria en continua expansión: la floricultura. 

 Los versos de Víctor Federico Spíndola, de quien no conocemos más creaciones en el rubro tanguero, la usa en este valsecito como elemento para definir la muerte del amor. Piensa que ella, la mujer que abandonó al personaje del verso, era la flor de su ilusión y simbólicamente, metaforiza este brote de las plantas primaverales-veraniegas, hundido en el invierno del dolor.                        

La flor de mi ilusión
la mató el frío
de un invierno cruel
de ingratitud y dolor.
¡Pobre flor!
Hoy es sepulcro y paz
de mis ansias de pasión,
porque no vuelve más
lo que amé con frenesí.
¡Ay!, qué se han hecho los besos
que con embeleso, me diste a mí...  

Esta página tuvo mucho éxito y sigue vivo y motivante en la milonga y en emisiones radiales. La música del violinista Luis Mottolese (Luigi nació en Potenza-Italia y actuó en varias orquesta típicas. Incluso tuvo la propia) le dio la vibración ideal para que repercutiera durante tantos años. Y es curioso que los versos tristes, agónicos, vengativos, se hagan alegres por la música que los acompaña. 

Todo lo cubrió el olvido
con su manto triste
para más volver.
Siendo mi ilusión primera
solitaria tumba
de mi último amor.
Juramentos vanos
de una boca ardiente
con ponzoña y maldición;
pero el recuerdo grabado
como una mortaja eterna,
sobre el alma mía,
triste la cubrió,
y por eso entre tinieblas
voy meditabundo,
vagando al azar
con tu nombre escrito
como una sentencia
de no poder olvidar
el corazón que te amó.
 

"Pobre flor" tiene como segundo nombre "Primera ilusión". La grabación de Alfredo De Angelis con su orquesta y sus cantores Carlos Dante-Julio Martel, realizada el 7 de enero de 1946, derivó en un éxito muy importante. Tanto que lo seguimos bailando en las milongas, muchos años más tarde..                                                                                                                                                                                                


 

                              

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Los muñequitos

 Título extraño para un tango, aunque algunos, en son de chanza, lo utilizaríamos para definir a aquellos "milongueritos" que se mueven en la pista de un modo llamativo y poco ortodoxo. Siempre existió esa pulla en las barras que concurrían a aquellas milongas tupidas de los años cincuenta. Pero, con el respeto debido y sin hacer ostentación, claro, que era la forma de evitar problemas serios.

En este tema, Oscar Rubens (Rubistein), los utiliza para intentar calmar la pena que agobia al protagonista y que lo lleva a mirar la vida hacia atrás, al pasado infantil, juvenil. Cuando jugaba con esos muñequitos de cartón que todavía quedan almacenados en su memoria. Como nos pasa a tantas personas que en algún momento retrotraemos la memoria muy hacia atrás y reaparecen imágenes desteñidas y vivificantes..                                                                                                                                                                                   


Los muñequitos son realmente una metáfora. Lo que mentaliza la persona es el valor de aquellos momentos lejanos en que todo era juego. Los muñequitos, en este caso, representan el símbolo de todo ello, y busca instalar su cerebro en la infancia, cuando todo le semejaba a un juego interminable y así los ve saltar, reír, jugar, al ritmo de sus impulsos y movimientos.

En la tortura de vivir sin canción,
Mi alma sin fe, rompió a llorar,
La dulce infancia, blanca flor de ilusión
Hoy con dolor, vuelvo a evocar...
Pobres... están aún en un rincón,
Pobres muñequitos que contemplo
Con ternura y emoción.
Ellos... muñequitos de cartón,

Lógicamente, no parece un poema ideal para ser representado en tiempo de tango, pero en el fondo contiene su enfoque filosófico. Porque restalla en la afirmación de que, el protagonista necesita forzosamente limpiar, calmar su profunda tristeza. Los muñequitos son el fértil abrevadero de su memoria infantil y cree que ellos le devolverán la alegría perdida.

Jueguen muñequitos,
Bailen, salten como ayer,
Que hoy mi tristeza
Necesita del recuerdo.
Jueguen muñequitos,
Bailen, salten otra vez,
Como en la infancia
Que revive mi emoción.

Vuelvan a brindarme esa alegría,
Para ahogar la pena mía,
Que hoy me quema el corazón.
Jueguen muñequitos,
Bailen, salten como ayer,
Que hoy me quema el corazón.

La música que le adosara Francisco Pracánico, levanta el vuelo de los versos de Rubens. El tango tiene un doble título: "San Fernando". No conozco más registros discográficos de este tango, que los de Enrique Rodríguez con su cantor Armando Moreno (28/12/43) , y el de Carlos Di Sarli con Roberto Rufino, grabado el 4 de noviembre de 1943. Éste último es el que les propongo escuchar.

                                 


 

 


sábado, 22 de noviembre de 2025

Relatos de la milonga

            


 A la distancia sueño con volver a esas noches impredecibles, en donde lo único certero es mi deseo. Que no es poco. Como si estuviera enamorada. Igual.
Recuerdo la última noche, una sorpresa... En aquel lugar conocido, donde bailé hasta el amanecer con desconocidos, hasta que cada músculo de mi cuerpo rogaba piedad.
Algunos hombres me contaban algo de su vida, otros sacaban temas de charla para conocerme un poco más, o porque el silencio simplemente los ponía nerviosos, quien sabe. Y hasta uno se animó a arriesgar sobre mi vida, y debo decir que algo acertó.
Pero las palabras entre tema y tema no eran nada. Absolutamente irrelevantes. Lo único que importaba era bailar. Bailar hasta que el agotamiento me deje extasiada entre las sábanas de verano de mi cama. Bailar hasta olvidar todo. Bailar hasta escuchar en susurros al cuerpo del hombre y acompañar su movimiento a la perfección. Sí. Por momentos era perfecto. El movimiento era perfecto, la música, el gesto, la pisada, el momento... pude respirar un instante en la perfección.
¿Cuántas veces de nuestras vidas podemos sentirlo? Aunque sea al menos por unos pocos segundos. Esos segundos que, en mi recuerdo, se transforman en eternos. Y cuando respiro ese aire, el resto del mundo no me es suficiente.
Por eso vuelvo. Siempre.
(Amor por el Tango)

 

 

martes, 18 de noviembre de 2025

TANTO

 Pocas veces un título tan corto puede ser suficiente para congregar adeptos y permanecer en el candelero del tango durante años. Porque Carlos Bahr y Elías Randal (Rubistein), compusieron este tema allá por 1942, pero da gusto seguir escuchándolo en las versiones grabadas del mismo. Es cierto que Bahr tiene una prolífica cosecha de tangos muy valiosa y perdurable, pero hoy me quedo en esta  página.                                                                                                                                                                                                       

Carlos Bahr

Tuve una relación amistosa muy grata con Manolo Sucher, que era la contrafigura de Bahr, y sin embargo compondrían muchos tangos de cartel entre los dos. Él me presentaría al poeta en el café que estaba frente a radio El Mundo. Yo era un pibe veinteañero, y pude compartir mesa con ambos. Aprecié la cordialidad y bonhomía de Bahr, que que me contó su contrariedad por no haber pasado de sexto grado.

Entre las cosas que me contaría en aquellos encuentros nocturnos, lo que más me llamó la atención  era en que sus temas provenían de historias reales. Las mismas habían sido vividas, algunas por él y la mayoría le habían sido trasladadas por distintas personas, en cartas o en encuentros solicitados por el personaje de turno. Incluso en ese mismo Café en que nos encontrábamos.  

Aunque nunca pudo vivir de su trabajo poético, Bahr fue un creador incansable y sus celebradas obras entraron en el repertorio de orquestas y cantantes con un éxito imparable. La lista es muy larga y sigue en el candelero milonguero y en la expansiva onda radial y victrolera con éxitazos como: Mañana iré temprano, Me quedé mirandolá,  Soledad la de Barracas, Humillación, Equipaje, Pecado, No te apures Carablanca...                                                                                                                                                                                                          


Y entre tanta composición poética, este tango que compuso con Elías Randal: "Tanto", que me empuja desde siempre y que que hoy desparramo en sus versos. La vieja historia del amor diluido, y que el personaje retorna una y otra vez leyendo aquellas cartas de la etapa amorosa. Con el estilo romántico y abolerado del tango de los cincuenta, que lo instaló en el área de los notables creadores.

Vuelvo a leer tus viejas cartas,
que ya he leído tanto y tanto
y vuelvo a hallarte apasionada
en las cálidas palabras
del momento del amor.
Es lo que queda de un pasado,
hecho de lágrimas y risas,
con un final desesperado
que escribieron el dolor
y el desamor.

Y entonces su corazón se agiganta y su cerebro recuerda cuánto amor los unió y una parte de ambos juntos, se ha quedado para siempre en su vida. El dolor lo oprime cuando comprueba que la relación se ha roto para siempre. Y entonces, una y otra vez mastica ese "tanto", que encierra la profundidad de lo vivido entre ellos y que ya nunca se volverá a recuperar. Aunque sea repetitivo, es profundo, vital.

Tanto,
tanto como nos quisimos,
tanto, tanto que soñamos,
tanto como hemos vivido.
Y de repente,
peor que el martirio,
peor que la muerte
este terrible comprender
que te he perdido,
que ya nunca he de tenerte.
Tanto,
tanto como fuiste mía
como nunca ya en tu vida
de ninguno más serás.

Guardo tus cosas más queridas,
porque conservan algo tuyo
es como un poco de tu vida
de tu vida y de mi vida
de mi muerta soledad.
Pero yo se que ya no hay nada
que te devuelva hasta mis brazos
y estoy así, sin esperanzas,
esperando nada más, por esperar.

Entre las grabaciones registradas de este tango, hoy escojo la de Roberto Florio, acompañado por la orquesta de José Libertella, realizada en 1967. 

                       




 


domingo, 16 de noviembre de 2025

martes, 11 de noviembre de 2025

Los cantores de Caló

 La historia registra el hecho de que la orquesta que mayor número de cantores enroló, fue la de Miguel Caló. Desde el pibe amigo del barrio, Carlos Dante en el inicio -que dejó 18 versiones grabadas-, su hermano Roberto Caló -luego director y pinta de galán-, Rufino, Dalton, Arrieta, Ortiz, Roldán, Tito Reyes o cancionistas como Chola Luna, entre otras.

Pero sus tres grandes descubrimientos fueron: Alberto Podestá, Raúl Berón y Raúl Iriarte. Al turco Washington Alé, lo trajo de San Juan el cómico Salvador Striano con 15 años. Se lo presentó a Roberto Caló a fines del '39, que intercedió ante su hermano para llevarlo a la orquesta. 

Éste lo incorporó el mismo día que al bandoneonista Domingo Federico y debutó en el disco con el nombre artístico de Juan Carlos Morel, que le impuso el director, y los temas: Yo soy el tango y Bajo un cielo de estrellas. Dos golazos de Federico, Francini y Stamponi mordidos por los versos de Homero Expósito y José María Contursi.

En 1942 Podestá se va a la orquesta de Di Sarli (que lo rebautiza con el apellido de la madre del cantor), dejando un hueco tremendo en la filas de Caló. Pontier,  bandoneón de la orquesta,  le recomienda al director que escuche a su comprovinciano zarateño Raúl Berón y Caló lo rechaza en principio con la frase "No quiero folkloristas en la orquesta"...

                          


Lo cierto es que todos los hermanos Berón (José, Adolfo, Elba, Rosa y Raúl) venían del foklore, pero la insistencia de Pontier  lo llevó a Caló a probarlo en el cabaret Shangai. Y aunque Raúl no se sabía entera la letra de ningún tango, apenas pasajes, pasa el examen con nota y debuta con la orquesta en el dancing Singapur, de Montevideo y Corrientes.

Curiosamente, al actuar en radio El Mundo, el director artístico de la emisora le pidió a Caló  que reemplazase a "ese cantor que no tiene acento de tango...". Con todo el dolor del alma, Caló le comunicó al cantor que a fin de mes terminaban la relación. El cantor sintió como una puñalada en el corazón porque ya se veía titular de la orquesta y su imaginación volaba.

En el ínterin sale a la venta el disco "Al compás del corazón". grabado por Caló-Berón, y el éxito impresionante del tema en la voz aterciopelada  y gardeliana del cantor lo lleva al mismo directivo a reconocer su error y la gran valía del zarateño. Y lo cierto es que Raúl Berón creó un estilo de interpretación vocal, con algo más de lo que enseñan las escuelas de canto, por su sentido rítmico y su prístina manera de tratar melódicamente la frase, convirtiéndose en una de las grandes voces del '40.

Al marcharse con Lucio Demare a su orquesta, en diciembre de 1942, otra vez la oreja de Caló volvería a acertar. Su hermano Juan le recomendó a Rafael Fiorentino que cantaba los estribillos en la orquesta de Enrique Forte y fue a escucharlo. De inmediato lo contrató, lo  rebautizó como Raúl Iriarte ( el nombre de una tienda de ropa que estaba junto a Radio Belgrano) y fue el sucesor ideal de Berón.

(De mi libro "ABC DEL TANGO - Biografías de grandes figuras". 

"Al compás del corazón" por Miguel Caló- Raúl Berón. Grabado el 29 de abril de 1942.) 

                              







sábado, 8 de noviembre de 2025

El abrazo en el tango

 Hace aproximadamente un año que aprendí a bailar tango y fue así que tomé mi primera clase en la Academia de Susana Miller y Ana María Schapira. Grande fue mi sorpresa cuando lo primero que me enseñaron, además de la postura, fue abrazarme a un señor.

El tiempo trnscurrió y muchos de los compañeros con los que empezamos, nos encontramos hoy en el grupo de avanzados. Sin embargo no todo fue tan fácil, y en general todos tuvimos que vencer ciertas dificultades o inhibiciones. 

Pero las idas y vueltas nos permitieron finalmente incorporar la técnica y actualmente este bailar "abrazados" se encuentra dentro del orden de lo placentero y, por qué no, mágico.

Mi actividad laboral se desarrolla dentro del campo de la psicología clínica y últimamente, a través del trabajo institucional, he tenido la posiblidad de coordinar talleres con pacientes incluyendo técnicas corporales. 

                                 


La inclusión del cuerpo dentro de la psicoterapia fue abriendo puertas y muchos de los pacientes  tuvieron logros con sólo aprender a escuchar "lo que el cuerpo dice". Sabemos que la historia de un individuo no sólo está escrita en su psiquis, y fue en función de esta idea que me puse a pensar que este "abrazo milonguero" conlleva en sí mismo algo que nos permie también rescatarnos de una serie de cosas.

Y sin ponerlo en términos técnicos, ya que no hace el objetivo de estas líneas, cuando nos abrazamos a "alguien" para "bailar", se produce un intercambio corporal. Aprendemos a escuchar el cuerpo del otro y también a conectarnos con nuestras propias corazas.

Debemos decodificar el lenguaje del otro cuerpo y lograr así una armonía de comunicación a través de su acercamiento que, desexualizado en su fin, transmita una corriente de ternura.

En este momento en que la institución de pareja se encuentra algo alterada, muchos de los que bailamos tango, pasamos por períodos de soledad. Quién sabe, nuestros hijos son grandes, o no hay hijos y el contacto corporal con otro no existe.

                                                       


Es así que, a través de las clases, las milongas, en esos minutos de abrazo y movimiento, se despliega lo que tiene que ver con el "sostén", sostener y ser sostenido, otro nos devuelve la conciencia de nuestro cuerpo, el calor, la armonía.

Lo demás lo hace la música. Pugliese, D'Arienzo, Di Sarli ponen su magia y nuestro cuerpo se mueve más allá de un mecanisismo como si también en ese instante nos estuviéramos, una vez más, abrazando a la vida.

Y entonces nuestra cotidiana individualidad cobra vuelo, trascendiendo los propios límites y cada uno elige su lugar favorito de destino como en un sueño del que se despierta, pero al que siempre se puede volver.

Gloria Schlieper  (Revista "El Tangauta"- Abril del 2000)



jueves, 6 de noviembre de 2025

Puloil

 Un producto comercial que tuvo gran auge en Argentina fue el polvo limpiador "Puloil", para lavar platos y cacerolas, como también cubiertos y otros objetos de cocina. Fue el pionero en desarrollar ese polvo que luego imitaría la marca "Relusol".

La imagen de una mujer con la escoba,vestida como en el 1900, resistió el paso de los años y el aviso en revistas de 1940 decía: "Usted, que cambió la plancha de carbón por la eléctrica, y la radio por la victrola, cambie a Puloil".

                              


El poeta tanguero Raúl Hormaza, autor de la milonga "El divorcio", que lleva música del contrabajista Luis Pucherito Addesso, dice en sus humorísticos versos: "...pa' que se bañe seguido, / también le dejo la tina, / el puloil, la lavandina, / y la piedra de esmeril..."

Entre muchos programas radiales que auspiciaba Puloil, también lo hizo en un Concurso de cantores por LR4 radio Splendid, en 1933, con gran apogeo. Nada menos que 3000 participantes tuvo el citado concurso. Los acompañaba el Trío Puloil que integraban músicos de prestigio como Miguel Caló en bandoneón, Raúl Kaplún en violín y Luis Brighenti al piano.

El concurso lo ganó Hugo Gutiérrez, que esa época era violinista en la orquesta de Caló, y también grabó durante siete años como cantor en la RCA Victor. Segundo se clasificó  Andrés Falgás, luego Elías Fort y en cuarta posición Enrique Casadei. El premio que se llevó Gutiérrez por ganar este Concurso, fue un contrato de seis meses en dicha emisora y 200 pesos mensuales de salario.

                                   

Hugo Gutiérrez

Curiosamente, Gutiérrez era violinista, aunque grabó durante siete años como cantor en la RCA Victor. Incluso en 1949 dirigió su propia orquesta, actuando en Radio El Mundo.Antes había actuado con su instrumento en las orquestas de Francisco Lomuto, Juan Bautista Guido, Pedro Maffia, Julio De Caro y Ricardo Luis Brignolo. 

Como composior aportó temas de valía. Con Homero Manzi, por ejemplo, construyeron una parva de tangos prestigiosos: Fruta amarga, Torrente, Despúes, Tapera y el valsecito Llorarás llorarás. Con Carlos Bahr: Monotonía. Con Homero Expósito: Todo. Con Venancio Clauso el vals: A Mercedes. Otros temas suyos destacados son: Duerme, Amigos que yo quiero, Quince años, Nada ha pasado entre los dos.

Quiero agregar que tuve el gusto de conocerlo y tratarlo, como lo he contado en otra oportunidad. Me lo presentó en el "Café del Águila" un amigo mío del barrio, que era un muchachito como yo y Hugo era su padrino. Muy simpático, me trató muy bien y a pedido mío me soltó algunas hazañas y como despedida sacó de su portafolio una foto que me autografió y dedicó.


    

Y podemos escuchar la milonga El divorcio, por la orquesta de Miguel Caló, cantando Raúl Berón. Fue grabada el 6 de junio de 1950.

                                          






martes, 4 de noviembre de 2025

Fresedo y la ronda nueva (XI)

 El “estilo Fresedo” según Fresedo

-En aquella época, ¿se hablaba ya de las variaciones de bandoneón?
-“No, absolutamente”.
Yo nunca las introduje en mi orquesta si no eran tangos en que las variaciones eran obligadas, como “Canaro en París”, por ejemplo.
 
-Pero nunca fui partidario de ellas.
-Yo me ocupé más de embellecer al tango, de refinarlo, pero me gustó siempre que el oyente entendiera la melodía.
Me interesó transmitirle lo que yo siento, de la misma manera en que mis músicos tratan de contagiarle mi sentimiento.
En mi orquesta ensayo cuerda por cuerda y les hago tocar como yo lo siento.
Ensayo con los violines, después los bandoneones con el piano y el contrabajo y luego junto todo y quiero extraer la esencia de lo que yo interpreto”.
            
                                 

 
         -¿En su orquesta usted asigna mayor predominancia a las cuerdas que los bandoneones?
-“No, no; yo le doy los divises a las cuerdas y a los bandoneones y eso lo alterno con algunos unísonos.
Porque no se olvide que la orquesta típica por lo general, exige cuerdas y bandoneones y no existe mucha diversidad de sonidos.
En mi orquesta salvo cuando yo tocaba, que eran cuatro, casi siempre tuve tres bandoneones”.
-¿Cómo colocaban las voces?
-“La mayoría en divises y unísonos, porque no se puede hacer otra cosa; es decir, se pueden hacer muchas cosas pero lo que a mí me interesa es que la gente me entienda.
Técnicamente divises significa que si por ejemplo hay cuatro violines, no toquen todos la misma nota, sino cada uno, una nota distinta, que se vayan armonizando. También con los bandoneones.
Otro detalle que cuido es colocar bien los “staccatos” –cuando los hay- y cuando pasamos de los staccatos a los ligados, que no sea una cosa chocante, que lo vaya “llamando” ligando, para después hacer un arranque “staccato”.
Además matizar los “staccatos” y los “ligados”, que es con lo que yo he conseguido que la orquesta guste a la gente.
Indudablemente no sé explicar lo que estoy imponiendo en cada cosa, pero yo pretendo por lo menos, interpretar bien cada frase, sin “molestar” a nadie.
Aparte resulta primordial saber pedir a los músicos, a la orquesta, qué es lo que uno quiere”.
-¿Cuál de sus orquestas ha sido la que más le satisfizo?
-“La que más satisfacciones me ha dado fue la que tuve con Pansera y Pérez Préchi”.
-¿Y aquella con Barbato en piano y Vardaro en violín?
-También, estaba bien, pero no era una orquesta con la que uno se pudiera defender como con esta última, en la que tenía seis violines, 2 violas y a veces dos cellos”.
 
El director
 
Durante la década del veinte surgen en el seno del período denominado Guardia Nueva, dos modalidades fundamentales en la interpretación instrumental del tango, orientadas a formas musicales más evolucionadas, que son las concebidas por las denominadas Escuela Decareana y Escuela Fresediana, en cierto modo antinómicas.
Las características de la nombrada en primer término, se señalan al referirnos a la figura de Pedro Maffia, de manera que resumiremos aquí los elementos definitorios de la creada por el maestro Fresedo, muchos de los cuales se infieren de sus apreciaciones en el anterior párrafo. La escuela de Fresedo, como recurso expresivo esencial, recurra al empleo de los matices, es decir, las variaciones en la intensidad del volumen sonoro, elemento que maneja con un grado de suprema sutileza.
 
Para ello dibuja líneas ascendentes, cuya intensidad sonora va aumenta de manera gradual del “piano” al “forte” – (“crescendo”), para descender a continuación de la misma forma, en un sentido inverso, del “forte”, al “piano” – (“Diminuendo”) medio que regula con llamativa precisión. Otro elemento que juega constantemente en sus interpretaciones, consiste en ejecutar un pasaje de la misma forma “ligada” –grupo de notas sucesivas en una sola emisión- y por lo contrario, el siguiente en “staccato” –es decir atacando cada nota por separada, a veces “pianissimos”. Con estos dos recursos, hábilmente conducidos, logra quebrar cierta rigidez en el fraseo, ya que no acostumbre a adelantarse o quedarse en la marcación, que es consecuencia de otro de sus preceptos estilísticos, el absoluto y total respeto por los tiempos musicales.
Finalmente, el escrupuloso acatamiento al dibujo melódico original, es otra de las pautas de su escuela interpretativa, derivando de la misma la virtual ausencia de solos y variaciones de bandoneón y limita el desdoblamiento de las voces de éstos en la fila, dando prevalencia a cantar en unísonos o a la mera marcación rítmica, que por lo común se efectúa de modo similar a lo largo de toda la obra vertida.
Corresponde aclarar que esto no implica que los bandoneones estén marcando en forma “cuadrada” en el curso de toda la pieza ejecutada; por el contrario, acude con mesura a introducir atractivos efectos de síncopa.
                                                         
                                               El espiante. Tango
 
 El estilo Fresedo ubica en un primer plano la utilización generosa de las cuerdas –en su momento más evolucionado empleó la cuerda completa- generalmente reforzada en el sector violinistico, con sus clásicos efectos de contrapunto, procedimiento por el cual combina varias melodías simultáneas sin que ninguna de ellas pierda su independencia.
Con frecuencia emplea el efecto contrabajístico denominado “rulo”, que recuerda al redoblar de un tambor, obtenido por un efecto percusivo, “Col legno”, consiste en una secesión rápida de golpes de la “baqueta” del arco sobre las cuerdas, acentuada en el final por un golpe con la mano izquierda sobre las mismas.
Incorporó además, en su afán perfeccionista, nuevos timbre musicales, sumando al a planta instrumental básica de una orquesta típica, instrumentos hasta entonces desusados en agrupaciones dedicadas a este género musical, o reincorporó a otros que se habían dejado de lado desaprovechando sus posibilidades.
En el primer caso se encuentra el arpa, instrumento que es utilizado como un elemento amalgamante del sector cordístico, dando un colorido empaste a la lujosa masa sonora.
Lo mismo podemos decir del vibrafón, que con notable sentido de la oportunidad y equilibrio, ubica esos clásicos toques o “pantallazos” que otorgan a sus ejecuciones tan particular clima.
 
Dice el maestro con referencia a la inclusión del arpa y el vibrafón en su planta orquestal:
-“La introducción del arpa reforzando las cuerdas, o la del vibrafón, perseguían el dotar al conjunto de mayor riqueza de sonido melódico. Apoyaban la base armónica y valoraban enormemente el trabajo de las cuerdas”. (Reportaje a Fresedo, de Geno Díaz).
Por último, recobró para la orquesta típica, la batería y elementos de percusión y agregó otros creados por él para lograr efectos especiales, como la “lija” que consiste en dos fratachos comunes de albañil, cubiertos por papel de lija que se frotan entre sí.
A propósito de esta reintroducción de la batería en la orquesta típica decía el maestro:
-“La batería la agregué para que se ocupe de llenar suavemente los vacíos rítmicos y darle así una libertad al piano. El piano fue siempre en mi orquesta un instrumento fundamental. Desde el gran Juan Carlos Cobián, con quien toqué mucho tiempo, o Enrique Delfino, hasta el pianista que haya tocado conmigo por última vez, a todos le reservaba un papel muy importante en los arreglos” (Reportaje de Geno Díaz al maestro Fresedo.)
Aunque en forma esporádica incluyó en ocasiones el saxofón, la primera hacia 1922 y nuevamente alrededor de 1933. ¿Para qué pondría el saxofón? Pensaba su violín Manlio Francia en 1922…
En la primera ocasión incorporó un saxo barítono, que tenía como finalidad doblar las notas básicas del contrabajo, pues los sistemas de grabación de la época, precarios en extremo no captaron el fondo grave de la orquesta y por ende, la marcación rítmica del bajo desparecía.
No obstante el espíritu renovador que impulsó toda su extensa y brillante trayectoria, jamás se apartó de los cánones adoptados en la concepción de su estilo, sino que los refinó y ahondó en ellos, tratando de extraer el máximo de posibilidades hasta la última vez que irguió su cuerpo para empuñar la batuta.
 
El bandoneonista

Nunca estuvo en la mira del maestro Fresedo, ser un virtuoso solista del bandoneón, sino que le interesó más como elemento de ensamble con los distintos sectores instrumentales de la orquesta y como nos confesara en nuestra entrevista, para componer en él: “El bandoneón me gusta sobre todo, para ir viendo cómo se van formando los acordes”.

Claramente influido por la modalidad bandoneonista de Eduardo Arolas en sus comienzos, aunque con tendencia a la ejecución ligada, natural musicalidad y aversión hacia las variaciones. Fresedo evolucionó sobre todo, respecto a sus antecesores, en “su sonido”, más cercano al de Pedro Maffia o Enrique Pollet, aportando además sus sobrios y personales fraseos de mano izquierda, aunque igualmente hábil con ambas manos. “Lo que más tenía yo era una gran intuición”, confesaría en nuestra charla.

Por otra parte, hacia 1939 abandonó su puesto en la fila de para dedicarse con exclusividad a la dirección orquestal, salvo alguna esporádica intervención, de modo que su evolución como director no fue acompaña en igual medida en su condición de instrumentista.

Los escasos testimonios discográficos sobre sus virtudes como bandoneón solista, han sido señalados al tratar su trayectoria, pero recordemos aquí que en el año 1920 dejó impreso un disco grabado en Camden, Nueva Jersey, para el sello Victor, con los temas “Bélgica” y su tango “Nueva York” y en nuestro país imprimió para la casa “Odeón” el vals “Un sueño” y en dúo de bandoneones con su habitual ladero de tantos años, el uruguayo Alberto Rodríguez, el tango de Francisco Canaro “Milonga con variaciones”, ambos de 1927.

El compositor


Indudablemente las dos facetas más importantes de su personalidad artística, han sido las de director y la de compositor, que se conjugan admirablemente, pues al haber creado un estilo interpretativo dirigido a exaltar los valores melódicos de las obras, así pues las creaciones debidas a su talento, han sido especialmente concebidas para ser ejecutadas por su agrupación, dotándolas de una particular riqueza inventiva que lo ubican en una tesitura similar a la sustentada por Enrique Delfino.

Algunas de estas composiciones melódicamente más valiosas, aptas para ser cantadas, han sido tratadas instrumentalmente constituyendo señaladas aciertos, como las versiones de “Sollozos” y “Aromas” a cargo del sexteto de Julio De Caro.

Lo dicho anteriormente no significa que no haya en su producción, tangos singularmente aptos para el tratamiento predominantemente rítmico, como “El espiante”, “Pimienta”, o “El once”, que fueron notables sucesos de su repertorio.
Al referirse a la forma de componer antiguamente y la manera en que se hacía en 1959, manifestaba el maestro Fresedo en un reportaje en la añorada revista “Cantando”:

-“Antes se componía a base de inspiración… ahora las letras limitan las posibilidades y la melodía debe ajustarse a la medida. Los tangos son “técnicos”. 
 
(Entrevista de OSCAR ZUCCHI)