miércoles, 29 de mayo de 2013

Doblete de Firpo

Me gusta traerlo al pianista de Las Flores, porque escuchándolo seguido, uno va siguiendo esa línea evolucionista que mantuvo con su orquesta -al margen de lo que grabara con el cuarteto-, y dejando unas composiciones que siguen desafiando al paso del tiempo por su enjundia tanguera.

Como ejemplo podríamos citar un tema que no ha alcanzado relevancia, que compuso en el año 1907 y hoy he traído a la palestra: El compinche. Firpo tenía entonces 23 años, y estamos hablando de una época en que parece un milagro haber parido esta página, como también La gaucha Manuela y La Chola, en el mismo año.
                                       
Firpo, además de ser el introductor  del piano en el tango, creó una línea romántica de ejecución, distinta a aquella de los inicios, más asociada al tango milonga. Con Canaro mantuvieron un cabeza a cabeza permanente, e incluso fusionaron ambas orquestas para los carnavales  de Rosario.

Pero la línea melódica de la orquesta de Firpo siempre se distinguió de la de su colega, que, aunque triunfó en casi todos aspectos de la música y el espectáculo; por su tendencia a la marcación acentuada en los cuatro tiempos de cada compás y un  tratamiento armónico sencillo, estuvo musicalmente un escalón debajo del hombre de Las Flores, aunque evidentemente mantuvo una sonoridad indiscutible y fácilmente identificable.

Las añejas grabaciones de la orquesta de Roberto Firpo merecen ser rescatadas y revisitadas. Son muy agradables al oído, tienen una frescura apreciable, y una textura bailable importante.

Alrededor de una mesa tanguera: Laurenz, Troilo, Rafael Rossi, Firpo, Cosentino, Caló, D'Arienzo y Do Reyes. Abajo: Héctor Lomuto, Canaro, Barbero y Carlos Lombardi, entre otros. Restaurante Loprete 1956.

Hoy le traigo para que saboreen su interpretación instrumental del tango del pianista Juan Rodríguez: Mandria. Rodríguez,  músico del barrio del Abasto, que estudió en un conservatorio de la zona, se trasladó a España para completar estudios de piano y armonía con el gran maestro Amadeo Vives. Toda una personalidad la de este músico catalán, autor de más de cien obras escénicas, contabilizando óperas, operetas y zarzuelas, además de dejar varios libros sobre música. Bohemios, Maruxa o Doña Francisquita, son algunas de sus grandes obras que han dado la vuelta al mundo.

                                       
 Estudió con este maestro en la Escuela Nacional  de Barcelona, llevado por sus padres, pasó por otra Academia en París y regresó en 1914 a Buenos Aires, donde empezaría a componer, a la vez que tocaba en los conjuntos de Berto y de Maglio, luego. Su vecino del barrio, Carlos Gardel, además de mantener una amistad permanente con él, acudió a verlo al frente de su orquesta en varias oportunidades en el Germinal y el Guaraní y le grabó su fado Mi china, con versos de Luis Roldán y el tango canción Queja indiana que lleva letra de Juan Velich, y que fuera distinguido con un importante premio en el concurso de los discos Nacional.

Mandria, su tema más famoso lo compuso en 1926 y Firpo lo grabó un año más tarde. Lo catalogaron como Tango criollo, y lleva letra de Francisco Brancatti y Juan Velich. Rosita Quiroga logró un exitazo interpretando este tango que le iba como anillo al dedo. También lo registró ese año Francisco Canaro, con los versos cantados por Agustín Irusta.

Los invito a percibir ese afiatamiento notable que tiene la orquesta, ejecutando Mandria (1927) en versión instrumental y Compinche, su Tango milonga, que en este caso está grabado en 1937.

10- El compinche - Roberto Firpo

07- Mandria - Roberto Firpo







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