viernes, 7 de diciembre de 2012

El Glostora Tango Club

Alguna vez lo he comentado en este espacio. Este programa fue uno de los que más éxito ha tenido en la historia de la Radio argentina. Estuvo nada menos que 22 años en el aire, y pese a que duraba apenas 15 minutos, Buenos Aires se volcaba en la escucha de ese espacio en que, durante mucha parte de esos años,  la orquesta de Alfredo De Angelis estrenaba nuevos temas o repetía los que estaban en el canto y el silbo de los porteños, y en las pistas de baile.

Cuando terminaba el programa y una vez cenados, las barras se reunían en la esquina o en el café para comentar esos temas que acababan de escuchar y los vecinos también sacaban su silla a la vereda si era época de calores y también charlaban  sobre la orquesta, más allá de que algunos hayan querido descalificar a De Angelis, llamándola "Orquesta de calesita".
De Angelis con sus músicos, Dante y Martel y sus hinchas.
 Simplemente el mote peyorativo obedecía al hecho de que en todas las calesitas, mientras los chicos giraban durante 3 minutos, la música del colorado de Banfield acompañaba los giros y atraía a muchachas y muchachos que de paso intentaban la conquista.


Las colas en la puerta de Radio El Mundo eran interminables para presenciar las actuaciones de la orquesta en vivo, y los cantores Julio Martel y Carlos Dante eran ídolos admirados por sus seguidores.

Julio Martel (Julio Pedro Harispe) reemplazó a Héctor Morea a principios de 1943, debutando en el Bar Marzotto de la calle Corrientes entre Cerrito y Libertad cantando el tango No creas. En setiembre de ese año arranca su carrera el disco con el tema de Ferreira y Oneca: ¡Qué buena es!.

Al poco tiempo Floreal Ruiz se desvincula de la orquesta y lo reemplaza Carlos Dante (Carlos Dante Testori) que a sus 38 años traía una trajinada trayectoria. También debuta en el Marzotto con el tema "El trovero del amor", en octubre de 1944 y desde ese momento se convertirá en otro ídolo de la gente,
condensando lo mejor de su larga carrera.

La dupla Dante-Martel marcará un hito, son aclamados en clubes y escenarios, y sus interpretaciones a dúoen tangos y valses, eternos transmisores de emoción, siguen llegando al presente envueltos en nubes de recuerdos de épocas más proclives a la bohemia.  Y con ese tono dulzón que tenía la existencia en la Buenos Aires romántica, tan difícil como la actual, pero con menos prejuicios y agresividad.

   
Voy a traer un par de temas en los cuales el sonido reverbera,  que dedico a la gentileza interminable del doctor Rubén Berdichevsky, y que reflejan aquellos momentos de esplendor.

De Alberto y Eduardo Talián, con versos del prolífico Horacio Sanguinetti: Nieve de amor. Lo canta Carlos Dante y fue grabado por De Angelis y su orquesta, el 9 de enero de 1945. Y Acordes porteños, del Tano Francisco Laino, que canta Julio Martel, registrado el 4 de mayo de 1945.

Nieve de amor

Acordes porteños

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