martes, 19 de agosto de 2014

TA-BA-RIS

Fue el gran cabaret por excelencia, de todos los que hubo en la Buenos Aires que buscaba ser la París de Sudamérica. Estaba ubicado en la calle Corrientes 831, en el mismo lugar del que había sido hasta entonces el Maipú Pigall, y fue inaugurado con todos los faroles, el  7 de julio de 1924.

Su dueño era Andrés Trillas, un francés absolutamente aporteñado, y nacionalizado argentino, que llegó al país con 14 años, en el año 1915, sin tener oficio alguno. A los 16 se conchabó como camarero en el Royal Pigall, y terminó fungiendo  de gerente cuando todavía no había alcanzado la mayoría de edad. Posteriormente tuvo el mismo cargo en el Armenonville, con una remuneración mensual de 1.900 pesos, y contaba años más tarde el propio Trillas:

- En 1920 mi sueldo era mayor que el del Presidente de la República. En 1925 ya era millonario.

Era la época en que los niños bien de la clase alta tiraban manteca al techo y tomaban champán francés, pero el tango consiguió hacer pata ancha en el lujoso cabaret que llegó a alojar a unas quinientas personas. Por su escenario pasaron artistas de gran tirón internacional como la esbeltísima negra Josephine Baker, la Mistinguette de las piernas maravillosas, la orquesta de Ray Ventura, Sara Rivera, la mujer araña, Lucienne Boyer, Celia Gámez,  y otras celebridades.

Con motivo del ensanche de la calle Corrientes, al transformarse en Avenida, en 1937,  el arquitecto Rafael Sanmartino, modificó totalmente la estructura y fachada del TA-BA-RIS, dándole un aire estético modernista, de líneas sobrias, con columnas de influencia art decó, en su fachada vidriada. La pista de baile se elevaba y se convertía en prolongación del escenario entre las mesas, para unos 550 comensales. Tenía tres pisos de palcos con alfombras que no hacen ruido y mesa puesta al amor,  amén de espesas cortinas que brindaban absoluta intimidad, para aquellos que buscaban encontrarse con las escogidas cocottes del cabaret. Algunas de ellas hablaban varios idiomas, incluso, por los turistas. Fue la primer casa de este tipo, de Buenos Aires en tener aire acondicionado. La cubertería era toda de plata. El cheff de cocina ganaba lo mismo que un diputado.

                                   
El TA BA RIS en 1937, remodelado

 Entre las personalidades que pasaron por el lujoso cabaret estuvieron Eduardo Windsor, Príncipe de Gales -que era un entusiasta bailarín de tango-,  el Maharajá de Kapurthala con sus esposas, Aristóteles Onassis y sus amigos, Orson Welles, Walt Disney, Federico García Lorca, Witold Malcuzinsky, Luigi Pirandello, Louis Jouvet,  Maurice Chevalier. Alí Khan , el Conde Ciano, el príncipe Bernardo de Holanda, Jacinto Benavente, Leopoldo Stokowski, María Félix, Errol Flynn, Vittorio de Sica, Ruggero Ruggeri y varios artistas y estrellas famosas.

                                          
Josephine Baker "La Diosa de ébano"

En el programa del TA-BA-RIS podía leerse, en español, francés e inglés: "Tres condiciones esenciales son las que lo distinguen: la calidad de su concurrencia, el alto nivel artístico de sus atracciones teatrales, y la bondad de su cocina. reunir a los amigos a comer en el Ta-Ba-Ris, supone: ofrecerles la perspectiva de pasar una velada alegre y entretenida; y la más absoluta seguridad de hallarse en un ambiente de sociabilidad y compostura jamás alcanzado por establecimientos similares de la Capital.
 Dos grandes y numerosas orquestas amenizan sus reuniones: una Típica criolla y otra de "jazz", cuyos repertorios musicales son siempre renovados y de actualidad."

                                                     


Allí reinaba la orquesta de Francisco Canaro y curiosamente en la jazz de Eleuterio Iribarren estaba sentado al piano un adolescente llamado Lucio Demare, que había arrancado para clásico. Era primo de Luis Riccardi, en ese momento pianista de Canaro. Demare había decidido intentar ganarse un lugar en el tango y mediante la intercesión de Riccardi logró hablar con Pirincho:"Me gustaría tocar en su orquesta...". Canaro lo relojeó y su respuesta fue terminante: "El tango hay que sentirlo, no basta con saber música...".

                                       

Pero poco días después, el mismo Canaro lo encaró a Lucio:  "¿Sigue dispuesto a tocar conmigo? Tengo que mandar una orquesta a Europa, y si acepta, lo haré preparar por Minotto". Con toda la ilusión por el reto, Demare, luego de las respectivas actuaciones, en las madrugadas, se puso a captar los yeites del tango de la mano del gran bandoneonista oriental. Hasta que llegó el día de la partida con esa  orquesta que formó Pirincho para actuar en el Dancing Florida de París. Juan Canaro, Rafael Canaro, Miguel Orlando, Mochila González, Agesilao Ferrazzano, Domingo Demare (violinista, padre de Lucio), y el propio Lucio Demare.

                                     
Andrés Trillas en el cierre de Ta-ba-ris


En 1961, como consecuencia de una seria crisis económica ("Los ingresos se los llevan los artistas y el personal" -que llegaba a 120 personas), anunció Andrés Trillas la noche del 31 de diciembre de 1961, ante numerosos periodistas y transmitido por radio, el cierre del famoso Cabaret. Se iba con él un pedazo importante de la pretendida grandeur porteña, aunque seguiría existiendo el sitio, con distintos fines regentado por sucesivos empresarios. "Había que cerrar con todos los honores -explicaba Trillas- y así lo hemos hecho. Con mucho dolor también".


En el TA-BA-RIS Canaro supo desglosar sus orquestas, como acostumbró cuando se subió al carro del éxito, manejando siempre las riendas. Por eso en este cabaret tocaron también las orquestas dirigidas por su hermano Juan o por el citado Minotto Di Cicco. De este último escuchamos dos temas. Hoy ya no puede ser, de M. Nastra.  Y Barra canyengue, de Rafael Campos, que canta Jorge Omar. Y recordamos aquellos años de grandes cabarutes porteños.

13- Hoy ya no puede ser - Orquesta Minotto

14- Barra canyengue - Minotto-Jorge Omar

















1 comentario:

  1. Estimado Sr. me gustaría hacerle una pregunta: en 1925 el Cabaret Maipu Pigall todavía se llamaba así, hasta cuando se llamo Maipú Pigall, y la dirección era Corrientes 831.- si me lo puede confirmar a mi mail ovardaro@gmail.com mil gracias un abrazo

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