domingo, 4 de mayo de 2014

Noelia y Carlos

Días pasados un amigo me mandó el vídeo de Noelia Hurtado y Carlos Espinoza bailando La payanca por D'Arienzo en un Festival y me preguntó si los conocía. A ella yo la seguía desde que ganó el Campeonato Mundial de Tango en pareja con Pablo Rodríguez en 2006. En el rubro Milonga, fueron segundos, pero se les abrió un gran abanico de posibilidades, no sólo en la Argentina sino en Festivales internacionales donde mostraron su donaire y se formaron como maestros.

Noelia tenía 18 años cuando obtuvieron el galardón que los lanzó a la fama. Pablo, con 22,  llevaba tres años bailando y mejorando su técnica en el Club Sunderland. Ella a los 12 años y a regañadientes debió seguir los pasos de su progenitor que quería que toda la familia aprendiese a bailar tango con él y la llevaron a la fuerza a las prácticas. Finalmente, Noelia que estaba en el Secundario y pensaba seguir la carrera de Medicina, terminó siendo la única de la familia que siguió con el tango.

Noelia Hurtado y Pablo Rodríguez
                                 

 Fue en una de esas prácticas donde coincidió con Pablo y la pareja se formó casi de inmediato. La mano de los profesores Carlos Pérez y Rosa Forte se notó en los avances de ambos y la cosa funcionó de tal manera que darían algunas exhibiciones en clubes antes de alcanzar el entorchado en el Mundial. Y en 2011, justo en la misma milonga donde dieron la primera exhibición: La Baldosa, situada en el salón El Pial de la calle Ramón Falcón, ofrecerían su despedida como pareja. Con la emoción reflejada en los rostros y los movimientos de ambos, más  las lágrimas de ella, terminaba una etapa en la vida artística  -y quizás algo más- de Pablo y Noelia.

Noelia y Pablo en el final de la romántica novela.

Ella bailaría con algunos conocidos y finalmente la brújula del destino la emparejó con Carlos Espinoza, un  chileno que aprendió a bailar tango en El Bolsón, esa hermosa comarca patagónica situada en en el estremo noroeste de la Provincia de Río Negro, a 130 km al sur de Bariloche. La comunidad de artesanos y de amantes de la vida en contacto con la naturaleza le han dado a El Bolsón una cultura distinta a nivel nacional.

                                 
Noelia y Carlos

Allí Carlos Espinoza o el Che Carlitos como le llaman en sus pagos, tomó clases con su primer maestro, Carlos Malone, a quien considera uno de los mejores que ha tenido. Pero siguió perfeccionando su estilo con gente como Sergio Natario, Carlos Gavito, Gustavo Naveira, Alejandra Arrue, Javier y Andrea Pero también aspiró el perfume de tango que destilaban Javier y Geraldine y ésa y otras parejas fueron muy importantes en su desarrollo profesional.

Carlos asegura que tiene un romance con la música. Noelia realizó investigaciones con diversos maestros, para adquirir el estilo y las formas  del tango tradicional, como también las nuevas tendencias. Y aprendió, según sus propias palabras, tanto de los grandes representantes de la moderna historia del tango, como con los famosos milongueros veteranos.

Con sus 25 años, Noelia ya sabe de los aplausos en ciudades donde el tango ha prendido muy fuerte y donde compiten los mejores. Carlos es clásico en su baile. Más milonguero que contorsionista. Asegura que aunque la gente tenga una idea determinada del tipo de baile de algunos famosos, mecánicamente son todos iguales. Ha probado casi todo: canyengue, tango nuevo, salón, escenario, milonguero. Yo lo ubico entre los representantes del tango clásico. A él le interesa mucho el aspecto dinámico del baile, sobre todo que los movimientos fluyan sin interrupción.El componente rítmico le fascina. Pero por sobre todas las cosas se sigue aferrando al baile abrazado.

                                             
Noelia y Carlos constituyen hoy por hoy una pareja de muchos quilates que giran por diversos países, ciudades y continentes. Están en una etapa de madurez artística y seguramente continuarán creciendo en este aspecto aunque como cantara Humberto Correa: la fama es puro cuento. La musicalidad de la pareja está fundamentada en la pasión que sienten ambos por el tango.

Acá los vemos en Seúl, el año pasado, bailando el Tango Martirio por Canaro-Famá.


                                            
Y con la Orquesta Solo Tango, la milonga No hay tierra como la mía.





Para divertirnos, nada mejor que esta improvisación de Noelia con el gran bailarín turco Murat Erdemsel, en el vals Lirio Blanco, por Canaro-Famá.  Y con el prolegómeno tipo de los boxeadores sobre el ring, en un Festival de Bruselas.

                                     
                                            







                                         




7 comentarios:

  1. di questo io non mangio niente cusi que no opinare como fachen per bailare tan bene suolo admiratti a tutti quantti e lanzare malidiccione per no sabere un catzo di danzare u tango magnascha la madonna porco dio salute juan

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  2. Pablo y Noelia No ganaron el mundial de tango. y en el 2006 gano fabian peralta.

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    1. Ganaron el Metropolitano, no el mundial. No se en que puesto habrán llegado ellos.

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  3. Pablo Rodríguez y Noelia Hurtado ganaron en Tango adulto.

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  4. Noelia es increible como baila y Carlitos la acompaña muy bien. El la hace lucir en todo su esplendor...me gusta mucho como bailan el tango y la milonga..

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  5. Noelia es increible como baila y Carlitos la acompaña muy bien. El la hace lucir en todo su esplendor...me gusta mucho como bailan el tango y la milonga..

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  6. Todo lo que pueda decir de Noelia es poco. Que manera de expresar lo que baila..!! en ella todo es armonia y belleza para realzar nuestra musica, bien argentina, ya sea un tango, milonga o vals. Con ese particular aroma barrial, porteño y arrabalero. Sólo mecesitan que la lleven , ella se ocupara del resto ..que no es poco.!! Todo su cuerpo es belleza y armonia...sencillamente maravillosa.!!

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