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lunes, 17 de agosto de 2026

Mano blanca

El Tango "El romántico fulero"  fue creado para la obra teatral "Copen la banca", con música de Antonio De Bassi y versos de Carlos Schaefer Gallo, que era  letrista y el productor de la obra. La misma se estrenó en 1924. No tuvo mayo difusión y se fue diluyendo en las marismas del tiempo, como tantas obras que quedaron perdidas y olvidadas.

Diecisiete años más tarde, De Bassi, que era músico, libretista, compositor se encuentra con Homero Manzi y, sorpresivamente, le dice que le gustaría que le escribiera nuevos versos para su tango. Éste acepta la propuesta y en pocos días le entrega los nuevos versos del  tango que pasa a llamarse "Mano Blanca". Que es el que trascenderá en el tiempo.

                              Manoblanca”, de Antonio De Bassi y Homero Manzi – Página|12

La letra de Manzi muestra sus recuerdos del barrio de Pompeya donde se crió, desde los siete años, en el colegio Luppi, proveniente de Añatuya (Santiago del Estero). Y lo entrañable de sus observaciones sobre toda la vida barrial que va entrando en sus miradas, los detalles, como en estos versos que muestran su poder de captación y el traslado al papel. En este caso está retratando a aquellos carreros.

¿ Dónde vas carrerito del este
castigando tu yunta de ruanos,
y mostrando en la chata celeste
las dos iniciales pintadas a mano?
Reluciendo la estrella de bronce
claveteada en la suela de cuero,
dónde vas carrerito del Once,
cruzando ligero las calles del sur.

Y también resaltan en su mirada, su contemplación, la voz de mando del carrero dirigiéndose a los caballos. Hay que pisar calles sin asfalto, con grandes adoquinados, las barrancas que Manzi también supo remontar o bajar velozmente. El carrero piensa en su encuentro nocturno con la novia que lo espera en esa esquina de Centenera y Tabaré, y Homero lo dibuja con el cacho de ruda detrás de la oreja.
 

¡Porteñito…! ¡Manoblanca…!
¡Vamos... ! ¡Fuerza que viene barranca!
¡Manoblanca…! ¡Porteñito…!
¡Fuerza...vamos, que falta un poquito!
¡Bueno…! ¡Bueno…! ¡Ya salimos…!
ahora sigan parejo otra vez,
que esta noche me esperan sus ojos
en la avenida Centenera y Tabaré.
 

Dónde vas carrerito porteño
con tu chata flamante y coqueta,
con los ojos cerrados de sueño
y un gajo de ruda detrás de la oreja.
El orgullo de ser bien querido
se adivina en tu estrella de bronce,
carrerito del barrio del Once
que vuelves trotando para el corralón.

Aquellos tiempos y esos barrios que Manzi caminó en su juventud están retratados poéticamente de una manera entrañable. Entre las grabaciones de este tango, destaca la versión de Ángel Vargas con la orquesta de Ángel D'Agostino. Lo llevaron al disco el 9 de marzo de 1944. Y lo volvemos a escuchar.

                      




 

 

 

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