Te juro: se me piantaron los cables
Cuando ocurrió algo inefable
Que en la milonga principia.
Un tangazo, serendipia
convocándolo al charol
Y un conato de arrebol:
En mi lunga iridiscencia
Sufrí cierta limerencia
Y me atacó la elocuencia
Al invitarla a bailar.
La música del estéreo
Nos llevó hacia lo etéreo.
Parecía inmarcesible
Y vivimos lo indecible
Con el melifluo sonido,
Serendipia que ha unido
En una efímera tanda
A un chabón y a la miranda
Qué gotán… ¡Flor de zaranda!

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