miércoles, 22 de marzo de 2017

Osvaldo Manzi

Realmente sorprende que un músico tan bien formado como este pianista del porteño barrio de Boedo, que destacara en su instrumento, pero también como arreglador y director, no tuviera un espacio más grande en la historia del tango, cuando por méritos propios lo merecía largamente. Sus estudios fueron continuados, tanto en piano, acústica y contrapunto  en el Conservatorio Nacional como con Eduardo Velisone. Posteriormente, a sus quince años,  se formó en armonía con Athos Palma.

Dirigió su propia orquesta, luego de haber trajinado en las de  Florindo Sassone, Joaquín Do Reyes, Manuel Buzón, Elvino Vardaro,  Edgardo Donato, o Enrique Alessio. Militó con un trío en folklore pero volvería al tango para manejar el piano en las orquestas de Hugo Baralis y Héctor Artola. También acompañaría con su formación a Alberto Marino en 1954 y al año siguiente Troilo lo escogería como reemplazante de Carlos Figari, dejando su estela en 29 registros de la orquesta.

                                 
El quinteto de Piazzolla. arriba. Manzi, Tirao, Díaz y Baralis.

Lo vi varias veces cuando, en esa etapa también debió cubrir el puesto de Osvaldo Pugliese en la orquesta de este último. Era la época en que el hombre de Villa Crespo era perseguido por su militancia comunista, y en la sede del club Atlético Huracán, incluso se lo llevaron cuando subía al escenario. Entonces aparecían las flores en el piano y luego entraría Osvaldo Manzi (Manzione) para reemplazarlo, cuando la detención de Pugliese se prolongaba en la cárcel.

Realmente no se notaba la ausencia del director porque su reemplazante tenía un estilo depurado y trabajaba codo a codo con los restantes músicos de la orquesta para mantener la llama de la misma sin que sus hinchas notaran la diferencia. En la evolución de su carrera, volvería a dirigir su conjunto, con Eduardo Rovira en el bandoneón y Fontán Reyes como cantor. Dejaron dos grabaciones valiosas: Febril, el tango instrumental de Rovira y  Dolor milonguero, de Cobián y Cadícamo, que canta Fontán Reyes.

                                       
Manzi, Baralis, Rodi y Alberto Marino


Piazzolla lo llamó cuando comenzó a formar sus conjuntos renovadores del tango, sabedor de sus condiciones., reemplazando a Jaime Gosics. Posteriormente lo volverá a convocar para para el noneto dejando varios registros. Entre tanto Manzi sigue formando pequeños conjuntos e incluso el Octeto Marabú, con el cual deja grabado un CD de temas clásicos, tocándolos "a la manera de...".

Falleció joven, con apenas 50 años, en 1976, pero alcanzó a dejar las muestras de su talento, en todos los conjuntos que integró y junto a los más prestigiosos que supieron respetar sus valores. Creo que valía la pena recordarlo. Lo tengo muy presente  durante sus años en las orquestas de Aníbal Troilo y Osvaldo Pugliese. Con ésta última grabaría temas como La bordona, Yunta de oro o Pata ancha. Ëste último, del bandoneonista Mario Demarco, lo registró la orquesta el 13 de mayo de 1957, con Osvaldo Manzi en el piano y acá lo podemos recrear. Y con su trío, lo escuchamos en el tango de Piazzolla: Adiós Nonino.

Pata ancha - Orquesta Osvaldo Pugliese

Adiós Nonino - Osvaldo Manzi - Trío


2 comentarios:

  1. salute jose maria tengo las grabaciones que mencionas que tangazo dolor milonguero papi...... lastima que murio tan joven saludos juan de boedo

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    1. Lo puse en el blog hace rato, es un tangazo, sí. Y Manzi era un músico de prima, es cierto, una muerte joven lamentable.

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