sábado, 29 de abril de 2017

Chiqué

                                                                  Llueve...
                                                                  y un látigo de luz me azota,
                                                                  relámpago de fiebre loca.
                                                                  La lluvia, sin cesar,
                                                                  golpeando en el cristal,
                                                                  renueva la emoción perdida.
                                                                       Juan José Guichandut 

Sí, el pronóstico se cumplió. Anunciaron lluvia en casi todo el territorio y eso está pasando. Pero, siempre que llovió, paró, ¿viste?. Y además, dentro de la milonga se está muy bien protegido de las inclemencias del tiempo, acompañado por una música súper milonguera. Vos  dejá que silben los vientos y caiga agua sobre el empedrado de la ciudad. Nosotros, milongueando, que es gerundio...

                                             
Además, la Casa de Aragón tiene magníficas instalaciones, con restaurante, bar,  terraza y buena cocina, para que no te falte de nada. Nosotros le ponemos la guinda al postre con esta milonguita de los sábados, de 21 a 0.30 horas, en la Plaza de la República Argentina nº 6- Madrid. La pista es de madera, pero los bailarines que nos acompañan no son de ese material, al contrario, se mueven con muy buen nivel. Todo óptimo.

Las clases las damos los sábados de 20 a 21 horas previas a la milonga, aunque este sábado, por razones de agenda, las hemos suspendido. De todos modos, hay que apuntarse previamente y solicitar plaza, dado que no realizamos clases grupales porque entendemos que retrasan los buenos resultados en los principiantes.

                                                 


Y para despejar las nubes grises que nos tapan el cielo, los invito a ver un par de videos, con bailarines de distintos países de Europa que se mueven con mucho sentido milonguero y demuestran que el tango ha prendido fuerte en el Viejo continente y cada día se baila mejor.

Y como demostración, acá va la pareja turca integrada por Esref Tekinalp y Vanessa Gauch Arabacioglu, que ya han pasado otras veces por esta página. Los vemos bailando el valsecito En el rosal, por la orquesta de Juan D'Arienzo, cantando Jorge Valdez.


                               

Para terminar de despertar tu pasión tanguera, vemos en este caso al bailarín de Avellaneda, Andrés Molina con la parisina Natacha Locwood, en el Club Majestic, de Nápoles, moviéndose también con la música de Juan D'Arienzo. En este caso es el tango Olvídame, que canta Alberto Echagüe. Atenti...

  
Y para la noche, ya sabés, cazá el coche, el paraguas y vení a lucirte en Chiqué. Te esperamos.                                  

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