lunes, 22 de febrero de 2016

Obsesión

Fue el gran éxito de Juan Carlos Godoy en Colombia. Este tango de Ricardo Lanzetta no tuvo en Buenos Aires la repercusión que alcanzara en Colombia, donde lo grabara con la orquesta de Alfredo de Angelis y que fuera todo un golazo. La orquesta del Colorado de Banfield, marcó una etapa impresionante en dicho país, llenando teatros y estadios de fútbol y grabando en discos Fuentes.

El otro cantor de la orquesta en ese momento era mi querido amigo Roberto Mancini, que me contó infinidad de anécdotas de aquella etapa; donde hizo un formidable dúo con Godoy y encontró el amor en aquellas tierras poniéndose de novio y casándose luego con Mercedes Tobón,  la actual madre de sus dos hijos: Marisa y Mario.


                                                           

Godoy acaba de dejar este mundo, a los 93 años y seguía cantando con esa voz finita y melódica que tenía,  alternándolo con sus visitas perennes a los  circos de Palermo y San Isidro, para despuntar su vicio de toda la vida: el turf, donde me lo crucé en algunas oportunidades. Nacido en la localidad boanerense de Campana, llegó con su familia al barrio porteño de la Boca. Tenía 15 años y le costó adaptarse al nuevo hábitat pero terminó integrándose a las barras de muchachos que se mandaban picardías habitualmente.

Le gustaba cantar pero no se tenía demasiada fe, y un día se lo encontró a Edmundo Rivero en una fiesta y no dudó en encararlo.
-Mire -le espetó-, me gusta cantar pero no sé si tengo las suficientes condiciones para ganarme la vida con el canto, por eso le pediría que me diera su opinión de si realmente cree que puedo hacerlo profesionalmente. Rivero, gauchamente, desenfundó la viola y lo acompañó en La novia ausente. Después de escucharlo, le aconsejó:

-Mirá pibe, tenés un lindo timbre de voz. Pero no la malgastes ni te tires a lo loco. Andá a ver a este profesor de canto. -Y le dió una tarjeta-.

-El mismo se llamaba Ricardo Domínguez y le enseñaría entre otras cosas a vocalizar, cosa que hizo hasta el final de sus días. Empezó su carrera pasando por las orquestas de Mario  Luzzi, en 1950, Manuel Buzón y el gran salto a la de Ricardo Tanturi. Éste le cambiaría su nombre: Domingo Llanos, por el artístico de Juan Carlos Godoy. Después llegaría a la de Alfredo De Angelis, que le permitió alcanzar un gran renombre en todo el país, por el Glostora Tango Club.

                                       
El festejado dúo: Roberto Mancini-Juan Carlos Godoy

En aquellos momentos bajos del tango en Buenos Aires, Colombia fue la gran salida. Su dúo con Roberto Mancini hizo época en la orquesta de De Angelis y en visitas de años posteriores. En Colombia precisamente, Francisco Yoni (Francisco Fortunato Silva), que era inspector de SADAIC, y autor de numerosos temas,  en un viaje de visita a dicho país, le llevó a De Angelis, su tango: Son cosas mías. De Angelis lo agarró al voleo, le puso música y lo grabó de inmediato con Roberto Mancini,  en Discos Fuentes de Colombia, lo que le aparejaría un conflicto con la Odeón, sello del cual era artista exclusivo.

                                                       


-Los dos elepés se grabaron en dos días -me recuerda Mancini-, en medio de ocho salidas diarias que hacíamos entre radio, teatros y clubes nocturnos. Y tuvieron un éxito impresionante. Fueron unos años maravillosos. Otro autor colombiano Luis Saldarriaga, le trajo su tema: Calvario, a De Angelis, que lo aceptó, lo adaptó y lo grabamos, haciendo yo la parte vocal, teniendo gran aceptación del público.

Tanto Godoy como Mancini, se abrieron de la orquesta y se instalaron en Colombia. Y me sigue contando, Roberto.

-En 1973, estábamos en el hipódromo de Bogotá (El Hipotecho que yo conocí en mis viajes a ese hermoso país): Raúl Iriarte, Antonio Prieto, Gonzalo Amor y yo. De repente Raúl dice: "El año que viene voy a organizar el Festival de Tango en Colombia". Entonces yo le tiré: !Traé al Juanca y armamos nuevamente el dúo!. Y así fué. Armando Moreno iba a hacer el cierre. Subió Godoy y cantó. Luego subí yo y se me ocurrió invitar a subir a Godoy para cantar a dúo. Hicimos Ilusión azul y Pastora.  Fue tal el entusiasmo del público que muchos subieron al escenario para abrazarnos. En los años siguientes, siempre hacíamos el cierre con el Juanca Godoy...

                               
Festival:. Jorge Ortiz, A.Moreno, H.Galán, N.Moreno, Echagüe, Iriarte, Mancini, Godoy, Larroca, Víctor y M.Ayos


La aventura de toda esa barra de artistas argentinos dejó una profunda huella en el corazón de los colombianos. Y quedaron los discos grabados de los propios autores de dicho país, como Lejos de tí, que cantó Raúl Garcés (compañero de Mancini en la orquesta de Caló) con los Caballeros del Tango.

                         
                                      


                                         
Yo los traigo a Godoy y Mancini con estos éxitos labrados en Colombia. Obsesión, por De Angelis con Godoy. Son cosas mías, por Mancini con la misma orquesta, ambos de 1964. Y el vals Llamarada del colombiano Jorge Villamil, con el que se lucen cantando a dúo Godoy y Mancini acompañados por la orquesta dirigida por el bandoneonista argentino José Márquez.

14- Obsesión- De Angelis-Godoy-Mancini

Son cosas mías - De Angelis-Mancini

Roberto Mancini-Juan Carlos Godoy- Llamarada


No hay comentarios:

Publicar un comentario